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(26/06/2001)
(La
Paz - La Razón )
La
seguridad será prioridad mañana en Cochabamba
El
domingo la Policía llegó con retraso al estadio Siles y no controló
el ingreso de petardos. Tampoco los efectivos vieron a los hinchas
en las tribunas y no resguardaron al equipo visitante en su retorno
al hotel.
La
seguridad en el fútbol volvió a quedar expuesta ante la crítica.
Lo ocurrido el domingo en el estadio Hernando Siles, en el partido
Bolívar-Oriente Petrolero, les deja a la Policía y a los clubes un
gran reto: resguardar como se debe un espectáculo deportivo de las
características de una final.
Mañana
en Cochabamba se jugará el cotejo que decidirá al campeón del
torneo Apertura de la Liga y, se anticipa, una gran asistencia de público
en el estadio Félix Capriles.
La
primera medida de previsión que tomaron los dos clubes, después de
la deficiente tarea de Edgar Soliz, fue ponerse de acuerdo con el árbitro
que dirigirá este cotejo:
Una
hora antes se hará un sorteo entre Marcelo Ortubé de La Paz y
Pedro Saucedo de Santa Cruz. "Es bueno que comencemos por este
lado, porque todos sabemos que una mala actuación del árbitro
puede originar violencia en el mismo campo de juego y las
tribunas", afirma el titular de la Liga, Eduardo Imbelloni.
Se
pedirá también un gran contingente de efectivos de la Policía
para mañana. El domingo hubo mil efectivos en el Siles y se
solicitará el mismo número para el estadio Capriles.
Según
Imbelloni, la Policía debe dejar algunas posiciones cómodas y
abocarse a cumplir con más pulcritud su función.
Se
recomendará fundamentalmente dos cosas: una, que los policías que
estén en las tribunas observen a los hinchas durante el encuentro,
y dos, que el resguardo policial a los dos equipos se prolongue
hasta que éstos vuelvan a sus hoteles.
De
esta manera se quiere evitar los hechos que sucedieron el domingo.
El
titular de Bolívar, Mauro Cuéllar, dijo que "fue lamentable
lo del domingo, pero también fue algo circunstancial. No es norma
que en La Paz suceda esto. Lo que pasa es que la Policía llegó con
retraso al control, porque tenía un acto de aniversario, y a eso se
sumó que por San Juan se vendieron indiscriminadamente petardos en
toda la ciudad. Se conjuncionaron muchas cosas", contó.
El
director de la Unidad del Deporte de Cochabamba, Javier Cossío,
dijo ayer que, como se lo hace habitualmente, se cursará en forma
paralela una nota a la Policía Departamental para que se tomen las
medidas pertinentes de seguridad. "Dejamos constancia del aforo
del estadio (citó 33 mil personas) para que no se vendan entradas
por encima de lo establecido, por lo que esperamos que no habrá
problemas ese día", refirió.
Para
evitar la falsificación de entradas, los clubes decidieron vender
éstas desde las 14.00 del mismo día del cotejo que se jugará
desde las 20.00.
Se
pondrán a la venta 32 mil boletos con estos precios: 20 bolivianos
a curvas, 30 a General, 40 a Preferencia y 70 a Butacas.
"Un
partido de fútbol, más aún si es una final, tiene que ser una
fiesta para todos. En ese marco, la gente del fútbol va a esperar
que Cochabamba viva el miércoles una verdadera fiesta deportiva con
la final del torneo Apertura", auguró Imbelloni.
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