BOLIBRAS, LA REPUBLICA PERUANA
En
las relaciones internacionales con frecuencia se dice que
los países no tienen ni amigos ni enemigos, sino intereses.
Estos pueden ser de toda índole: estratégicos, políticos
o económicos. Esta visión algo cruda de las relaciones
entre las naciones corresponde a la escuela realista de la
diplomacia. Permítanme adoptar esta perspectiva para
analizar el acuerdo firmado entre el presidente Cardoso y su
homólogo Banzer. Posteriormente tal vez deba corregirme y
reconocer que las declaraciones de amor entre ambas naciones
y toda la retórica de integración comercial y energética
eran sinceras y no sólo pasos diplomáticos necesarios para
después hablar a calzón quitado sobre precios y volúmenes
de gas natural, carreteras construidas por empresas brasileñas
y posiciones estrategias sobre comercio. Prefiero
disculparme a pecar de ingenuo, cabe recordar que la
experiencia mundial nos enseña que en río de pirañas, los
cocodrilos nadan de espaldas.
Un
presidente mexicano una vez acuñó la frase “Tan lejos de
Dios y tan cerca de Estados Unidos”, guardando distancias
históricas y económicas Bolivia parece estar bajo el mismo
síndrome en relación con el gigante amazónico. Siguiendo
con la vena realista me tomo la libertad de hacer algunas comparaciones
entre el Goliat y David sudamericanos. El Producto Interno
Bruto Brasileño es de
743 mil millones de dólares. Los ingresos anuales de
PETROBRAS llegan aproximadamente a 24 mil millones, tres
veces más que el producto boliviano. En Brasil son 168
millones de habitantes y su ingreso per-cápita es de 4420 dólares.
En nuestro caso, somos 8 millones y la renta per-cápita está
en torno de 1000 verdes.
La
tremenda asimetría económica entre Bolivia y Brasil debe
ser interpretada como una oportunidad antes que una
acomplejada restricción. Este es el mercado al cual deben
apuntar nuestras baterías económicas. El gas natural podría
ser sólo la punta de lanza. La matriz energética de Brasil
muestra que el consumo de gas natural es
tan solo 3 por ciento y cabe recordar que tenemos 47
mil millones de pies cúbicos de reservas de este energético.
En suma, una agresiva política económica internacional
debería apuntar a hacer del mercado brasileño uno de los
ejes, no el único, del desarrollo de todos nuestros
sectores productivos y de servicios.
Junto
a una política energética de potencia gasífera emergente,
que aún no tenemos, deberíamos optar por una estrategia de
inserción comercial amplia con nuestros vecinos, en
especial con Brasil. Esta es la única forma de pensar en
escalas mayores para desarrollar industria y evitar la
enfermedad holandesa.
Bajo
esta perspectiva, una lectura pragmática de acuerdo nos
muestra que fuimos demasiado tímidos en nuestros pedidos,
lo que debilita nuestra posición de negociación en el
futuro. Expansión termoeléctrica, plantas petroquímicas y
yapitas de carreteras y textiles son pocos dulces para luego
aguantar la presión para que rebaje el precio del gas
natural o se cree la banda de precios. O alguien duda que ésta
fue la razón principal del show de San Alberto, donde se
lanzaron los tradicionales fuegos artificiales: naciones
hermanas, y bla, bla?
El
caballo de Troya para rebajar el valor del gas natural
boliviano se llama banda de precios. Un precio mínimo y
otro máximo. Con esta metodología se busca desconectar los
precios del gas del mercado del petróleo. Huelga recordar
que con la fórmula del contrato, el precio del gas esta
indexado a una canasta de fuel oils. Ahora si el piso de la banda es el actual precio de 1.70
dólares por millar de pies cúbicos, tudo
bem. Caso
contrario la negociación debe ser dura. Hay que evitar
subsidiar la crisis energética brasileña.
Como antecedente, estuve revisando contratos
internacionales de compra y venta de gas natural, en ningún
encontré bandas de precios. Para
terminar la anécdota geográfica del encuentro que no fue
registrada por prensa nacional. En su discurso frente a
nuestro Congreso de la República F.H. Cardoso dijo “E,
aí, seria uma agregación de valor mas compatible
con las necesidades del
pueblo del
Peru, peruano.", el presidente de la hermana república
de la Argentina, ciertamente buscaba mandar un mensaje de
integración y hermandad
energética a los ciudadanos peruanos de Bolibras.