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Muchas
de las páginas de la libertad americana fueron escritas
por mujeres. Mujeres de temple que tenían ideas claras
y determinación de acero. De todas ellas, sobresalen
con luz propia las heroínas de la coronilla. A ellas,
a su actitud se les debe la libertad y en su honor, Bolivia
recuerda el día de la madre el 27 de mayo. A continuación
una pincelada de aquella épica jornada.
Las
mujeres que dieron su vida por la independencia
Hablar de la Heroínas de la Coronilla implica hablar
de un símbolo de valentía para todos los cochabambinos.
Cuando se hace alusión a la revolución, los
ciudadanos de esta ciudad no dudan en hacer memoria y recordar
lo ocurrido el 27 de mayo de 1812.
La
colina de San Sebastián, en el sitio denominado la
Coronilla, se convirtió aquél día en
un bastión defensivo compuesto por ancianos, niños
y mujeres, que salieron dispuestos a enfrentar a las fuerzas
realistas comandadas por Goyeneche, quien tres días
antes se se topó con las fuerzas del patriota Arze
en el Queñual, en las alturas de Pocona.
La
reacción de Goyeneche
La sublevación que se produjo en Cochabamba gracias
al accionar de Arze, quien depuso al gobernador Rivero,
cambió los planes de Goyeneche de invadir Argentina.
En ese marco, su acción inmediata consistió
en enviar a sus fuerzas hacia Cochabamba con el fin de calmar
los ánimos emancipadores. Los revolucionarios habían
conformado una Junta de Gobierno presidida por Mariano Antezana
y conformada por 3.000 hombres que se fueron a luchar a
Oruro.
El
objetivo de los realistas era claro, recuperar la tuición
de Cochabamba sin importar que en el camino de ese propósito
los soldados saquearan todo cuanto vieran a su paso. Una
vez derrotado Arze en Pocona el 24 de mayo, el último
muro para llegar a Cochabamba eran las mujeres que salieron
a combatir en la colina de San Sebastián.
Combate desigual
De
esta manera, armadas de una manera precaria y animadas por
la ciega Josefa Gandarillas, las mujeres se enfrentaron
a las fuerzas de Goyeneche en una batalla desigual que permitió
retomar la ciudad.
El gobernador Mariano Antezana, quien se encontraba refugiado
en el convento de la Recoleta, fue capturado y decapitado
conjuntamente con otros patriotas que murieron a manos de
un "Tribunal permanente de Pacificación"
dirigido por los realistas Imas, Berriozábal y Cañete.
En honor a los hechos acaecidos el 27 de mayo de 1812 es
que se edificó un monumento a las Heroínas
de la Coronilla, quienes pusieron sus vidas a disposición
de la defensa de la patria.
Fuente: Lecciones de Historia de Bolivia de Florian Giebel.
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