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Los
municipios del país disponen de alrededor de 470
millones de dólares al año
Las
fuentes de financiamiento son cinco: coparticipación
tributaria, recursos propios, FPS, HIPC y otras fuentes.
Esta últimas son básicamente créditos
y donaciones de organismos internacionales.
Más
de la mitad de los recursos que llegan a las alcaldías
proviene de fuentes que son ajenas al Estado.
De
acuerdo a datos de planificación e inversión
de los Planes Operativos Anuales (POA) de los 314 municipios
del país en el 2003, las administraciones locales manejaron
más de 472 millones de dólares en la pasada
gestión. Una cifra cercana se prevé para el
próximo año, aunque el número de municipios
subirá en 13 hasta sumar 327.
Las
cuentas de las alcaldías dependen de hasta cinco
fuentes de financiamiento. La primera es la coparticipación
tributaria (participación municipal del 20 por ciento
de los impuestos nacionales); a eso se añaden los
recursos propios (impuestos municipales y otros ingresos
no tributarios), los recursos FPS (Fondo de Inversión
Productiva y Social), los recursos del HIPC (de la condonación
de la deuda externa, que se destinan a inversión
municipal) y otras fuentes (recursos de donación
y créditos).
Según
la información sistematizada por el proyecto Enlared,
el 50 por ciento de los ingresos que manejan los municipios
provienen de otro tipo de fuentes, es decir
de donaciones y créditos internacionales, que pueden
ser apalancados con contraparte municipal.
El
2003, de los 472.323.012 dólares que se programaron,
242 millones correspondían a otras fuentes.
Más de 60 millones provenían del alivio a
la deuda (HIPC), 53 millones de los recursos FPS, 47 millones
de los recursos propios y 68 millones de la coparticipación
tributaria.
La
capacidad de captar recursos no es igual para todas las
comunas. Según su categoría poblacional, los
municipios se dividen en cuatro tipos. De uno a 5 mil habitantes
pertenecen a la categoría A, de 5.001 a 14.999 son
de categoría B, de 15.000 a 49.999 corresponden a
la C y los de 50.000 en adelante entran en la D. Por lo
que las comunas más grandes y con mayor población
(como las del eje troncal) reciben más financiamiento,
además que cuentan con una mayor posibilidad de generar
recursos propios, a diferencia de las alcaldías pequeñas,
que en muchos casos dependen sólo de los recursos
de la coparticipación, FPS e HIPC.
Ricardo
Montesinos, asesor legal de la Federación de Asociaciones
de Municipalidades (FAM-Bolivia), asegura que el éxito
de una gestión edil depende del manejo transparente
y eficaz de los recursos y de la planificación del
POA, que debe ser elaborado de forma participativa.
A
nivel general, los municipios del país se encuentran
conciliando sus cuentas con el Ministerio de Hacienda. A
principios de año y a mediados hubo un problema de
congelamiento de cuentas porque algunos no presentaron sus
estados de cuenta del 2003. Ahora, se puede decir que gran
parte de los municipios tienen las cuentas saneadas y por
el tema electoral no se están tocando las cuentas,
para que las nuevas autoridades sean las que manejen estos
recursos, desde el próximo año, señaló
el experto.
El
reto es captar más recursos propios
El
desafío de los municipios para después de
las elecciones es generar una cultura ciudadana del pago
de impuestos, que permita la ejecución de más
obras en los municipios que no tienen esa característica,
señala Ricardo Montesinos, asesor legal de la FAM.
Como
se ve en el cuadro, las alcaldías pequeñas
o intermedias, cuyos ingresos se basan en la coparticipación
tributaria y los recursos del HIPC y FPS, no cuentan con
significativos recursos propios. Algunas sólo cobran
el pago de patentes o los espacios en las ferias. "Las
nuevas gestiones deben inculcar el aporte a los municipios,
lo que generará más obras", dijo Montesinos.
En municipios con ingresos menores, como los del departamento
de Oruro, donde hay comunas de 300 habitantes, el financiamiento
es sólo para gastos de funcionamiento y obras pequeñas.
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