Las joyas del Primer Mandatario

El bastón de mando lleva hoy una cabeza de cóndor

El sol violenta la espada del Mariscal Andrés de Santa Cruz. El arma blanca responde y el filo parte el haz de luz en mil destellos. Ni el astro rey puede mellar la historia que aún late desde la empuñadura a la punta de esta reliquia que estuvo en 11 batallas libradas en nombre de la libertad. Mas sólo el que la mira puede entender el valor de este objeto cargado de historia.

La joya más resguardada

"Es mi voluntad que la medalla que me presentó el Congreso de Bolivia a nombre de aquel pueblo, se le devuelva como se lo ofrecí, en prueba del verdadero afecto, que aún en mis últimos momentos conservo a aquella República", reza el sexto deseo expresado por el Libertador Simón Bolívar en su testamento. Hoy, la medalla continúa siendo el símbolo presidencial más importante.

Su historia empezó cuando la Asamblea de 1826 -como una de sus primeras resoluciones- encargó la pieza para homenajear al Libertador. Era un reconocimiento a su aceptación de la independencia de Bolivia.

El encargo lo hizo el entonces prefecto de La Paz, el Mariscal Andrés de Santa Cruz. Un orfebre, del que no se conoce el nombre, la trabajó en oro, brillantes y cuarzo, con un valor de 8.002 pesos.

Y le fue entregada al Libertador un año después de que dejara el país. "Bolívar la recibió con agradecimiento a través de una carta y antes de morir decidió legarla a Bolivia en agradecimiento a la patria; de modo que el albacea que la tenía en Jamaica la devolvió".

Pero luego el Congreso Nacional decidió otorgársela al presidente Andrés de Santa Cruz en carácter vitalicio, como reconocimiento a sus méritos.

Cuando Santa Cruz fue derrocado en 1839, un contingente de soldados le arrebató la joya a su esposa, doña Francisca Cernadas, para ser convertida en símbolo presidencial. Así lo decidió el presidente José Miguel de Velasco mediante un decreto que data del 28 de octubre de ese año.

Son 62 los presidentes que portaron la joya, protagonista de más de un incidente. Por ejemplo, el presidente Mariano Melgarejo la habría hurtado durante su Gobierno y la recuperación la logró Agustín Morales en 1872.

Y del conjunto de presidentes hay algunos que no la han usado. Por supuesto no la llevó Sucre porque no era símbolo presidencial durante su mandato, ni José María Pérez. Tampoco Urdininea, Pedro Blanco ni Sebastián Ágreda, que fueron mandatarios antes de que la medalla se considerara joya presidencial. José María Linares, por ejemplo, no pudo portarla porque el general Córdova -que fue derrocado por él- se negó a entregársela bajo el argumento de que la pieza no era digna de un presidente de facto.

Tampoco la usó Néstor Guillén, que fue presidente por muy breve tiempo. Ni don Tomás Monje, que gobernó después de la caída de Villarroel y consideró que sólo los presidentes constitucionales debían llevarla. Don Alberto Natusch no tuvo tiempo de usarla y Celso Torrelio no la llevó, tildándola de q'encha.

Una de sus anécdotas memorables la protagonizó el presidente Hernán Siles Suazo, a quien le colocaron la medalla al revés, ni pudo lucirla Carlos Mesa en el acto de posesión presidencial, porque cuando se la pidió, los custodios del Banco Central de Bolivia, ellos explicaron que no se podía abrir la bóveda por la clave electrónica que impide que se abra después de las seis de la tarde".

Tampoco la lució Eduardo Rodríguez Veltzé en su posesión, porque nadie previó su traslado hasta la ciudad de Sucre, donde se instaló el Congreso en los aciagos días de junio del 2005.

La última tasación de la medalla se hizo el 23 de enero de 2002 por encargo del presidente Jorge Quiroga. El documento que se guarda en el Palacio Quemado coincide con el de 1926, por lo que los rumores de que perdió piezas no tiene fundamentos. Ese año el análisis lo hicieron dos joyerías especializadas, que constataron que la joya se mantiene intacta y que aquellas piedras que no son brillantes sino cuarzos, probablemente son los que se colocaron originalmente, a deducir por su tipo de corte. Si existe alguna pérdida quizá sea de pequeñas chispas de brillante de los laureles, de menos de 0,10 quilates cada una, atribuible a la manipulación.

Su belleza, sin embargo, no permanece inalterable a la original. La cadena, por ejemplo, era más corta, pues estaba diseñada para el cuello. Para que cuelgue del pecho, como lo hace ahora, se le añadió una cadena. En 2002 se encargó la prolongación en 34 centímetros, trabajada en oro de 22 quilates. La cadena tiene hoy un peso adicional de 66 gramos.

Otro cambio lo sufrió en el círculo de oro que lleva al centro, donde está la imagen de Simón Bolívar en la cumbre del Cerro Rico de Potosí.

La leyenda que llevaba la joya original rezaba: "La república Bolívar agradecida al héroe cuyo nombre lleva". Pero con el tiempo esa inscripción desapareció y en su lugar se podía ver algo así como un Illimani. Entonces Jorge Quiroga decidió que se colocara el reverso original y ahora lo tiene, en mérito a su valor histórico que es mucho más que el económico: 284.815,20 dólares.

La cabeza del cóndor

El bastón de mando, un símbolo militar otorgado al gobernante en su carácter de capitán general de las Fuerzas Armadas. El objeto casi se pierde en sus manos, pues no ha de medir más de 50 centímetros. De su puño cerrado sobresale la cabeza de un cóndor con los ojos colorados.

A partir de este mandato el ave engalanará el bastón que hasta ahora llevaba una cabeza de águila, como es tradición internacional. "A mí me pareció lógico que la cabeza del bastón del mando debía ser un cóndor, que es el ave nacional y que está en el escudo nacional. De modo que a partir de mi presidencia he establecido la cabeza del cóndor como distintivo", relata el ex presidente Carlos Mesa.

El uso del objeto -que se trabaja en los talleres de las FFAA- fue reglamentado durante el gobierno de Andrés de Santa Cruz, el 9 de diciembre de 1829. A diferencia de la medalla, no se trata de un elemento único; cada presidente tiene su propio bastón y va inscrito con su nombre. Es dado por el Alto Mando Militar y tiene las cinco estrellas que se le asignan a su Capitán General.

La banda más larga

Hay que señalar que la bandera es el símbolo patrio más importante. Y en ese contexto es que incluye sus colores. Está referida a la nación: es para la máxima autoridad de la nación y por eso lleva los colores de la bandera nacional". Hay una banda hecha a la medida de cada presidente. Carlos Mesa dejó de lado la banda de seda y la cambió por un trenzado con el escudo bordado. Un trabajo que hizo una congregación de monjas en Cochabamba. "Son las únicas que lo hacen y que tardan entre un mes y medio y dos meses en hacerla. Yo encargué una más larga por mi estatura", recuerda Mesa.

El símbolo pesa algo menos de un kilo y los bordados son de pan de oro. Una ejemplar se expone en la Galería de los Presidentes, el salón en el que se encuentra la espada de Andrés de Santa Cruz de Calahumana -cuya empuñadura lleva grabadas las 11 batallas en las que fue blandida-, el crucifijo y la Biblia sobre la que los ministros hacen su juramento.

La silla presidencial

El concepto de silla presidencial es más bien simbólico. Cada presidente utiliza el número necesario de sillas para cumplir sus funciones; quizás la silla representativa es la que se ubica en la testera del Salón de los Espejos, que ciertamente es un juego de muebles muy antiguo. El historiador ex presidente, Carlos Mesa asegura que él identificó fotos de los años 40 de esa silla. Es decir que por lo menos en Palacio de Gobierno la han utilizado presidentes desde Peñaranda hacia delante.

El Decreto Supremo 27630 reglamenta la imagen oficial de los símbolos patrios a partir del 19 de julio.

Morales lucirá tres medallas en su posesión

Además de la medalla de Simón Bolívar, el Presidente electo recibirá el Cóndor de los Andes y el restituido collar del Mariscal de Santa Cruz. Una joyería trabajó en ellos en las últimas semanas.

Además de la Medalla del Libertador Simón Bolívar que la reciben todos los presidentes de Bolivia desde su fundación, en 1825, y de la banda presidencial que lleva la tricolor, Morales será condecorado con el Gran Collar del Cóndor de los Andes y con el Gran Collar de la Legión de Honor del Mariscal Andrés de Santa Cruz y Calahumana.

Según el director ceremonial de la Cancillería, René Gallardo, el Cóndor de los Andes en la orden de Gran Maestre es una condecoración que se entrega a todos los presidentes de la República y a los mandatarios extranjeros que llegan en misión al país.

Sin embargo, explicó que el Gran Collar del Mariscal Andrés de Santa Cruz, que fue restituido en el gobierno del ex presidente Carlos Mesa, es una condecoración que se incluye a las que recibirán los mandatarios bolivianos.

Tanto el Cóndor de los Andes como la medalla del Mariscal fueron confeccionadas en la joyería Monolito, en el centro de La Paz, donde además se hacen el resto de las condecoraciones que se entregan en el país.

Andrés de Santa Cruz

La condecoración denominada el Gran Collar de la Legión de Honor del Mariscal Andrés de Santa Cruz y Calahumana, será puesta por primera vez en el pecho del presidente electo Evo Morales Ayma el día de su posesión (el día 22 de enero). Esta condecoración, que fue creada en la gestión del ex presidente Carlos Mesa, será recibida por Morales a las 15.50 en el Palacio de Gobierno de parte de autoridades de la Cancillería. La joya tiene un diseño especial, donde se ve una cruz andina que tiene por detrás la irradiación del sol, al centro se observa la imagen del Mariscal de Santa Cruz.