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Jubica Toro Jubica Toro: "Ser mamá me ayudó a ser responsable"
Esa fue la realidad que tuvo que experimentar Jubica Toro, una joven universitaria que como otras, decidió tener a su hijo a la edad de 18 años. Y si bien al principio se sintió rara, con el tiempo afrontó los hechos con madurez y determinación para sacar a su hijo adelante. "Es una sensación muy linda, es algo bonito ver a una persona que sale de ti", dice Jubica, quien contó con el apoyo de su madre Irma y sus hermanos Javier y Alvaro, quienes desde un principio le brindaron todo el respaldo necesario, aspecto que le ayudó de sobremanera. Salir profesional Gracias a este apoyo familiar, Jubica Toro continúa estudiando administración turística en la Universidad Católica Boliviana. A falta de dos años para concluir sus estudios, reconoció que cuando se enteró de su estado dejó de estudiar porque no tenía ganas de nada, pero una vez que nació su hijo recuperó la confianza en sí misma. "No quería salir de mi casa, no quería que la gente me viera en la calle con mi hijo ya que me sentía incómoda. No obstante, cuando retorné a la universidad concocí a muchas compañeras que estaban en una situación parecida por lo que ya no me sentí tan rara", señaló. Su meta ahora consiste en terminar sus estudios y salir profesional para darle una buena vida a su hijo. Un niño saludable Javier, ese es el nombre que Jubica le puso a su hijo en honor a su padre, quien falleció tiempo atrás. Sano y juguetón como todo niño, Javier acostumbra decirle a su madre "vidita" en su lenguaje confuso producto de la edad.
"Es un niño tranquilo y obediente. A veces hace travesuras como cuando me rompió mis lentes de aumento, pero por lo demás se comporta como cualquier niño", dice Jubica a tiempo de añadir que la salud de su hijo siempre fue buena, exceptuando una ocasión en la que sufrió de un resfrío fuerte. Gracias al seguro de la universidad, Jubica cuenta con un servicio médico para ella y su hijo. Un sueño que espera cumplir Verlo graduarse profesionalmente, ese es el sueño que Jubica tiene para su hijo y a pesar de los cuestionamientos de los que fue víctima al principio de su embarazo, hoy sabe que no hay nada mejor que tener un hijo por el que entregar la vida y la lucha diarias. El primer paso para llevar a buen fin su deseo será el de inscribir a su hijo en el colegio San Ignacio. "Esta experiencia, al margen de madurar, me ha permitido ser más responsible y ya no hacer las cosas alocadamente, tal como las hacia antes. Lo que les puedo decir a otras jóvenes es que salgan adelante ya que no se acaba el mundo si se tiene un hijo sola", concluyó. Esta es la vida de una de tantas muchachas que encaran el nacimiento de sus hijos solas y con responsabilidad. En este día, Bolivia.com le desea a todas las madres solteras el mejor de los parabienes y bendiciones para que puedan encarar el futuro con más optimismo y felicidad. |