Tiwanaku: una cultura agrícola por esencia

La cultura Tiwanacota es considerada como una de las más importantes del periodo precolombino ya que, por casi tres milenios (2800 años) logró avances significativos en la ciencia, el arte, la arquitectura y el cultivo.

La grandiosidad de esta cultura llevó a grandes escritores e historiadores como Hugo Boero Rojo a describirla de la siguiente manera: “…al acercarse a Tiwanaku, el alma tiembla de gozo porque allí se descubre la colosal creatividad del hombre andino…”.

Conforme a las excavaciones efectuadas por la Dirección Nacional de Arqueología y Antropología, la cultura tiwanacota se divide en tres estadios: Aldeano del 1500 antes de Cristo al año 45 después de Cristo, el Urbano Clásico del 45 después de Cristo al 700 después de Cristo y el Expansivo del 700 después de Cristo al 1200 después de Cristo.

Un pueblo agrícola

Ubicado en un territorio agreste a 3.885 metros sobre el nivel del mar y a 20 kilómetros del Lago Titicaca, la cultura tiwanacota se dedicaba a la agricultura por excelencia. Sin embargo, también era un pueblo que se dedicaba a la artesanía, la pesca, el pastoreo y el comercio.

Una de las técnicas más comunes en el cultivo era en camellones para las tierras planas, es decir que se levantaba la tierra con la azada o el arado y en andenes (o rectángulos de tierra) para las laderas.

Aparentemente se trataba de una población entre 20.000 a 40.000 habitantes debido a los restos domésticos que se encontraron en el centro de la ciudad.

Construcción espléndida

Con dibujos que muestran líneas simples, los arquitectos tiwanacotas construyeron fastuosos templos mientras que los ingenieros crearon redes superficiales y subterráneas de canales para eliminar las aguas servidas.

Se conjuncionaron en una sola armonía los picapedreros, quienes trabajaron la piedra con oficio, los metalurgistas, quienes cubrieron portadas de monumentos con metales áureos y los sabios, quienes orientaron los templos astronómicamente con una gran precisión.

El espacio cívico ceremonial de Tiwanaku se extiende sobre una superficie de 600 hectáreas y se la ha catalogado como una construcción de gran perfección.

Las más importantes estructuras son Pumapunku, el Templo de Kalassasaya, el Templete Semisubterráneo, la Pirámide de Akapana, Kerikala y Putuni.

El Pumapunku es un templo terraplenado de Tiwanaku de proporciones más modestas que Akapana.  Ostenta en su parte central inmensos bloque líticos  (algunos más de 130 toneladas de peso) otrora piso del templo que allí se habría erigido. 

Excavaciones recientes han determinado la existencia de un canal de desagüe que partiendo de la cima del edificio piramidal se dirige en dos direcciones:  N y S con declives arquitectónicamente perfectos .  A fin de mantener unidos los bloques líticos en toda esta edificación, se utilizaron grapas metálicas.

El Kalassasaya es un templo abierto edificado sobre el suelo -  a modo de plataforma – y circulando por un muro de contención compuesto por grandes litos colocados a intervalos regulares a guisa de columnas y entre columna y columna, sillería de bloque líticos más pequeños.  Este edificio terraplenado, de aprox. 2 hectáreas de superficie, se halla al norte de Akapana.

Se trata, probablemente, de un observatorio astronómico ya que su construcción obedece a rigurosa orientación astronómica, siendo posible determinar con gran exactitud, por ejemplo, los solsticios y equinoccios simplemente observando la aparición del astro rey desde la pared oeste.

En su interior se observan tres importantes tallas líticas:  el monolito Ponce (al centro del patio interior), el monolito Fraile (en la esquina SW) y la Puerta del Sol (en la esquina NW).  Su friso constituye una de las expresiones más elaboradas del arte tiwanacota y ha sido interpretado de varias maneras incluso, por los fantasiosos, como Calendario Venusino. 

De las interpretaciones, la que mejor se ajusta a la realidad es la de Posnansky quien al constatar las características eminentemente agrícolas de la cultura de Tiwanaku, vio en el friso de la Puerta del Sol la representación de un calendario precisamente agrícola donde estarían representados no sólo los días del mes (30), sino además los meses del año (12) haciendo particular énfasis en  4 de ellos: junio y diciembre por un lado (en los cuales se producen los solsticios) y marzo y septiembre por otro (en que se producen los equinoccios) y marzo y septiembre por el otro (en que se producen los equinoccios).  Precisamente las figuras centrales marcarían estos dos importantes meses dentro del ciclo agrícola: marzo la menor (inferior) y septiembre la mayor (representada por el mencionado mes de los báculos)

El Templete Semisubterráneo fue descubierto por la misión Créqui Montfort hacia 1903.  Es uno de los edificios más importantes de la urbe altiplánica.  Fue excavado en 1960 y restaurado entre 1961 y 1964 por el Centro de Investigaciones Arqueológicas en Tiwanaku (C.I.A.T.) . Tiene forma casi cuadrangular y empotradas en sus partes  existen decenas de cabezas-clava.  Es probable que la práctica de conseguir las cabezas de los enemigos por parte de los guerreros tiwanakotas hubiera sido muy antigua, y que en este templo se hubieran exhibido las mismas, al término de un enfrentamiento bélico con otros pueblos.  Con el paso del tiempo la idea de exponer las cabezas de los enemigos pudo haber sufrido una abstracción de manera tal que se esculpieron cabezas para ser colocadas en el templo en lugar de las verdaderas.  Eso explicará la diversidad de rostros que se observan en el templete ya que los tiwanakotas, como conquistadores que eran, debieron tener muchos y muy variados enemigos.

En el centro del edificio actualmente se encuentran tres estelas destacándose la 25 o “monolito barbado”.  En 1932, en este mismo edificio, Bennett encontró un monolito de 7 m. de alto que desde entonces lleva su nombre y que hoy se encuentra en la Plaza del Estadium “Hernando Siles” en la ciudad de La Paz.

La Pirámide de Akapana se constituye en el volumen más relevante de la ciudad precolombina de Tiwanaku y el mayor templo de ella.  Se trata de una pirámide escalonada, compuesta por siete terrazas sostenida por otros tantos muros de contención de los cuales sólo quedó el interior intacto y parte del medio, lo cual fue confirmado por el Seminario Internacional de excavaciones en Tiwanaku emprendido en 1988.  Su altura es de 18 metros sobre el terreno circundante y los investigadores Mesa y Gisbert creen que antaño estuvo forrada por una piedrecilla azul, y que, como sucede con las pirámides mesoamericanas, en la cúspide poseía  un templo. En la actualidad ostenta  una hoquedad  central  producto de una excavación hecha  por buscadores de tesoros  durante la época colonial .  Bandelier  contempló esta pirámide  con su muro de contención  aún en pie.

Toda vez que se ha descartado su carácter militar (como fortaleza), se le asigna también un carácter religioso.  Es probable que los Tiwanakotas  habrían reverenciado a las montañas (como todos los pueblos andinos), y la erección de una pirámide en medio de la ciudad se deba al intento de venerarlas mediante su representación.

También  se destaca el monolito Bennett, el cual fue nencontrado por Wendel Bennett el año 1932 en el interior del templo subterráneo. Este monolito se encuentra colocado en la actualidad en la Plaza del Estadio en la ciudad de La Paz . Tiene una altura de siete metros con 30 centímetros y un ancho de un metro con 20 centímetros. Fue tallado en un sólo bloque de forma rectangular.

Toda una cultura

El propio Boero Rojo hizo referencia, en su enciclopedia Bolivia Mágica, a la influencia que la cultura tiwanakota tuvo en otras naciones. Esa influencia se refleja en algunos monumentos del Perú y el Ecuador, al margen de los objetos elaborados en metal y cerámica que se fabrican en el norte de Chile y Argentina.

Por otro lado, el Museo Regional de Tiwanaku conserva gran variedad de piezas de cerámica, líticas, metálicas y una variedad de objetos fabricados con materiales óseos.

Con datos del libro: Sitios Arqueológicos de Bolivia de Javier Escalante y Editorial Litexsa.

 

 

 

 


 

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