Las
ciudades ya no son tan atractivas para el campesino
Mientras
la tasa de crecimiento urbano cayó de 1992 a 2001, la tasa
rural subió significativamente. Toranzo tiene una hipótesis.
Cuando
todos esperaban que más gente del campo iba a pasar a vivir
en las ciudades y la población urbana iba a crecer en altos
porcentajes, los datos del último Censo demuestran un fenómeno
especial.
La
tasa de crecimiento intercensal urbana en el período 1976-1992
fue de 4,68. En tanto, en el período intercensal 1992-2001
dicha tasa cayó a 3,6. En los mismos períodos la
tasa intercensal rural pasó de 0,09 a 1,4.
De
esa forma no sucedió el incremento de gente que hacen el
tránsito de lo rural a lo urbano. El analista Carlos Toranzo
ensayó ayer algunas hipótesis.
La
ciudad ya no tiene tanto atractivo como antes. La ciudad está
acumulando pobreza. La retención de la población
en el campo da cuenta de un fenómeno de lenta descampesinización
o de re-ruralización (como los casos de Oruro y Potosí).
O
quizá la Participación Popular tenga capacidad de
retención de población en el mundo rural, lo cual
podría ser consonante con la Ley del Diálogo.
Si
los datos del Censo 2001 registran que la población urbana
es del 62 por ciento, hay que recordar que la población
urbana en el Censo de 1992 anterior era 58 por ciento. El salto
es de apenas cuatro puntos en todo este período intercensal
de nueve años. Cuando lo usual es que el salto debió
ser mucho más alto.
Toranzo
va más allá en su comentario sobre el fenómeno
de la migración. Si se confirma la re-ruralización,
los políticos sistémicos tendrán que
saber que habrá muchos Mallkus, Evos, Alejos, todavía
presentes en la escena política. Porque no se ha producido
el fenómeno de la urbanización con la celeridad
que se esperaba.
Según
los datos, desde el año 1950 al período 1984-85,
Bolivia era un país predominantemente rural con el 73 por
ciento contra 26 por ciento de población urbana. El gran
cambio se dio en los años 1984-85 cuando el país
pasó a tener una población urbana del 62 por ciento
contra el 37 por ciento de rural. Pero en el último Censo
las tendencias muestran un cambio que traerá cola.
Los
datos
La
tendencia La tasa de crecimiento de la población
rural muestra una tendencia decreciente de 1,14 en 1950 a 0,09
en 1992. Pero luego mostrará una tendencia superior y significativa
de 0,09 a 1,42 en la gestión 2001.
Desde
1992 En 1992 la población boliviana alcanzó
a 6.420.792 habitantes y en el 2001 llega a 8.274.325 personas.
El incremento es de 1.883.533 habitantes. El 80 por ciento del
incremento se presenta en el área urbana