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Un
enfrentamiento entre cocaleros y policías dejó
siete heridos de bala. Los productores estuvieron
a punto de tomar las oficinas de Digeco. Varios vehículos
explotaron después de arder.
La
población de Sacaba (a 14 km de Cochabamba)
se estremeció ayer con dinamitazos, pedradas,
disparos de bala, gases lacrimógenos y explosiones
de vehículos en medio de un enfrentamiento
entre cocaleros y policías que se asemejó
a una guerra civil.
Los
policías estuvieron a punto de ser rebasados
y las oficinas de la Dirección General de la
Coca (Digeco), en cuyos predios funcionaba el mercado
legal de la coca, a un paso de ser tomadas por los
cocaleros, comercializadores y los transportistas.
El
choque se produjo entre las 10.30 y las 16.00 y dejó
un saldo de cuatro heridos de bala y tres heridos
graves, una veintena de contusos y 15 detenidos. Fue
provocado por el cierre del mercado legal de coca
de Sacaba determinado por el Gobierno a través
del Decreto Supremo 26415, que prohíbe la comercialización
de la hoja de coca del trópico cochabambino.
El Ejecutivo argumentó que como la coca del
Chapare es ilegal, no tiene por qué haber un
mercado para la coca proveniente de esa zona.
Pero,
los cocaleros defienden la hoja. No vamos a
permitir el cierre del mercado porque la coca es el
único sustento de nuestra vida, es el pan para
nuestros hijos. No permitiremos jamás aunque
nos bañen en sangre, dijo el cocalero
Andrés Checa, en medio del fragor del enfrentamiento.
A
las 10.30, un grupo de dirigentes ingresó a
las oficinas de Digeco para solicitar la revisión
de la medida gubernamental. Pero, recibieron una respuesta
negativa. Enterados, los cerca a 2.000 cocaleros que
esperaban en las afueras del inmueble reaccionaron
violentamente y comenzaron a hostigar a los policías.
Aquellos
lanzaron gases lacrimógenos, pero los productores
no huyeron sino que levantaron barricadas y apedrearon
a los uniformados.
Llegaron
refuerzos policiales y el enfrentamiento se hizo más
violento. Un grupo logró ingresar a los galpones
donde estaba almacenada la coca y se llevaron la hoja
para esparcirla por las calles.
Después,
lanzaron bombas molotov y dinamitas al interior de
la sede de Digeco.
Al
principio ardió un camión y luego una
veintena de motorizados, presuntamente incautados
al narcotráfico y que estaban depositados en
Digeco. A las 14.00, explotaron varios motorizados
producto de los incendios.
Llegó
la Policía Militar que con ayuda de la Policía
logró dispersar a los cocaleros, que huyeron
a un pequeño monte a unas cuatro cuadras de
Digeco, desde donde seguían hostigando hasta
el final de la tarde con dinamitas lanzadas
con hondas.
El
prefecto José Orías, quien llegó
a la zona, anunció una investigación
y castigo a los responsables del incidente. Y el dirigente
Evo Morales, desde La Paz, expresó que acabó
la tregua social y que las movilizaciones irán
en ascenso. La Razón y Extra
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