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Ayer
empezaron las protestas en Cochabamba y para hoy se
anuncia el primer bloqueo en el Chapare. En la capital
del valle también habrá una marcha.
El Gobierno asegura que aplicará sus recursos
legales para evitar más presiones.
Mientras
el ex diputado Evo Morales ayunaba en la Cámara
de Diputados, sus lugartenientes que no están
detenidos, entre ellos Luis Cutipa, estuvieron muy
ocupados en coordinar las acciones que apuntan a convulsionar
el Chapare nuevamente.
Declarados
en la clandestinidad, los colaboradores de Morales
se reunieron, aparentemente en un ampliado sectorial,
y ordenaron el inicio inmediato del bloqueo de caminos.
La
agencia Fides informó anoche que la protesta
empezaría hoy, pero anoche se supo que el ex
diputado rompería su huelga de hambre para
dirigirse al trópico y encabezar de nuevo el
movimiento cocalero.
Antes
de su expulsión, el cocalero coordinó
acciones con diferentes dirigentes y ayer en Cochabamba
se supo que el bloqueo de caminos debe ser nacional,
razón por la cual la coordinación es
llevada con Felipe Quispe.
Ante
estas amenazas el Gobierno anunció que no permitirá
atentados contra los derechos de los bolivianos y
usará todas las capacidades constitucionales
para imponer el respeto a la ley.
Ayer
en Cochabamba, unos 3.000 cocaleros salieron en una
marcha de protesta y se concentraron frente a la Prefectura
para acullicar (mascar coca) y gritar estribillos
a favor de su dirigente.
Yanquis
no, coca sí, Orías cuidado
el pueblo está emputado, gritaron los
campesinos, que anunciaron su predisposición
para marchar hasta la ciudad de La Paz y declararse
en ayuno.
Probablemente
desde Shinaota, Cutipa dijo que en el ampliado cocalero
que ordenó el bloqueo de caminos, participaron
transportistas, comerciantes, alcaldes y concejales
de la región. Además, se aprobó
un documento de cuatro puntos: el primero establece
la lucha inclaudicable por los cultivos de la coca
y la defensa de Morales. El segundo es el traslado
a Cochabamba de viudas y huérfanos de cocaleros
muertos en los enfrentamientos para iniciar movilizaciones
y exigir justicia y cárcel para los autores
materiales e intelectuales de los asesinatos; el tercero
es el inicio de una huelga de hambre de las mujeres
cocaleras desde hoy, y el cuarto el bloqueo de caminos.
En
medio de esa situación, la Iglesia Católica
exhortó a un diálogo que conduzca al
Gobierno y a los productores de coca a la pacificación
y fraternidad entre todos los hermanos bolivianos.
El
vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Bolivia,
monseñor Jesús Juárez, apareció
ayer en la plaza principal, justo en el momento en
que cocaleros realizaban una protesta en contra la
expulsión de Evo Morales.
"Condenamos
los actos de violencia que han acaecido en nuestro
país y pedimos que el Señor otorgue
capacidad para deponer actitudes de ambos lados, para
buscar la paz a través del diálogo que
lo consideramos posible".
Redacción Cochabamba y ANF
Férreo
control en el Chapare
Un
estricto control militar y policial en la carretera
Cochabamba-Santa Cruz, en todas las trancas se registra
en el trópico de Cochabamba.
La presencia policial aumentó ayer en las regiones
de Villa Tunari, Sinahota, Chimoré, Ivirgarzama
y Eterazama. En esta última población,
los policías ocuparon el galpón donde
se reúnen los cocaleros.
En
tanto, en camionetas de la Prefectura, se controla
toda la carretera, para evitar la reacción
de los campesinos.
Los uniformados, no siempre con educación,
exigen a los viajeros su carnet, revisan equipajes,
preguntan dónde viajan, con qué motivo,
cuándo retornarán y cuánto tiempo
se ausentarán.
La
Defensoría del Pueblo en Villa Tunari confirmó
también el control que se ejerce en las trancas
instaladas en la carretera nueva hacia Santa Cruz.
Redacción Cochabamba
La Policía es prepotente con los camioneros
del Chapare
Chapare Un oficial obligó a un chofer
a que lleve de vuelta a Villa Tunari a 100 cocaleros.
Los transportistas de carga pesada que transitan por
la carretera Cochabamba-Santa Cruz son víctimas
del abuso de algunos oficiales de la Policía
que controlan esa ruta.
Cerca
de las tres de la madrugada del lunes, Juan Paredes,
conductor de un camión marca Volvo fue detenido
arbitrariamente por una unidad policial de la Patrulla
Caminera en El Sillar. El chofer había salido
de La Paz hacia aquel departamento para transportar
arroz.
Poco
antes, los más de 15 uniformados, con armas
en mano y que se hallaban en ese trayecto al mando
del mayor Germán García García,
interceptaron a un centenar de cocaleros que salieron
de Villa Tunari rumbo a Sacaba-Cochabamba para sumarse
a la defensa de la cormercialización de la
hoja de coca.
"Soy
el mayor Germán García García.
¿Qué es lo que está cargando?",
preguntó el oficial al conductor al momento
de detener el vehículo. Este le respondió
que no llevaba nada. "Entonces tiene que llevar
a estos campesinos a Villa Tunari", le dijo García
y ordenó a los cocaleros a subir al camión.
Villa Tunari se encontraba a 70 kilómetros
más del lugar, lo que significaba más
de dos horas de recorrido.
Sin
embargo, el conductor se negó a ese hecho.
"Disculpe oficial no puedo porque vengo desde
La Paz y no he descansado. Por favor necesito dormir
algunas horas para seguir conduciendo", justificó
Paredes.
La
negativa molestó al oficial, quien elevó
el tono de voz y dijo: "¿No está
escuchando?, le estoy dando una orden. Muéstreme
su licencia", y de inmediato la decomisó.
"Ya que no quiere llevar a estos cocaleros, usted
tendrá que recoger su licencia en Villa Tunari
del coronel Valda".
Paredes
tuvo que rogar al mayor García para que le
devuelva la licencia. "Nada, nada, no voy a aguantar
caprichos, ahora si quiere puede irse", le respondió
el oficial. Al final éste le devolvió
su permiso con la condición de que llevara
a los cocaleros.
Apenado el chofer y después de haber conducido
por más de 13 horas, no tuvo otra opción
que cumplir con esa orden.
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