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El
subteniente del Ejército, Marcelo Trujillo,
y el policía Antonio Gutiérrez son las
víctimas de la crueldad cocalera.
Ahorcados, golpeados y apedreados murieron dos uniformados,
uno del Ejército y el otro de la Policía,
en los enfrentamientos que se registraron en la población
de Sacaba, distante a 14 kilómetros al este
de Cochabamba.
Los
cuerpos fueron encontrados aproximadamente a las 07.00
de la mañana, por una vecina de la región
de Tullumpampa, en el río Loromayu,
tendidos de bruces, sólo con ropa interior
y con muestras de haber sido brutalmente golpeados.
El
levantamiento de ambos cuerpos se realizó cerca
de las 10.00, por parte de los efectivos de la Policía
Militar y un grupo de policías, en presencia
de periodistas que también llegaron a la zona.
Ambos
uniformados fueron interceptados por una turba enardecida.
No se sabe con exactitud si eran cocaleros, transportistas
o comerciantes de la coca, en el kilómetro
10, cuando trasladaban heridos en una ambulancia hasta
la ciudad de Cochabamba. De acuerdo a algunos testigos,
la turba interceptó el vehículo y forzó
a las personas que estaban en su interior a abandonar
la ambulancia. Tres lograron salir y escapar, por
calles cercanas al lugar.
Los
dos uniformados, subteniente Marcelo Trujillo Andia
y el policía Antonio Gutiérrez Tallarico,
el primero herido en las piernas por esquirlas de
cazabobos y el segundo con fractura en el pómulo
izquierdo, fueron retenidos y amarrados.
Un
testigo del hecho relató que ambos fueron golpeados
brutalmente. Los amarraron del cuello, los desvistieron
y los arrastraron hasta el lugar donde los lincharon.
Uno
de ellos pidió clemencia, para no ser agredido,
sin embargo, los manifestantes los golpearon no sólo
a patadas y puñetes, sino incluso con piedras
en todo su cuerpo. En el trayecto, mientras eran arrastrados,
les quitaron sus ropas y zapatos. Desde la carretera,
hasta el lugar donde presumiblemente fueron linchados,
hay una distancia de unos tres kilómetros.
Uno de los Policías que logró escapar
ingresó a una casa de la zona y después
de un tiempo salió con otra ropa y se fue por
la carretera principal que une las ciudades de Sacaba
y Cochabamba.
Los
autores del hecho no fueron identificados por el testigo
que tampoco supo precisar si se trataba de campesinos
cocaleros, comerciantes de la coca o transportistas
del Chapare, porque eran decenas.
En
el lugar donde fueron encontrados los dos cuerpos,
también se hallaron piedras con sangre. La
muerte de ambos se presume que fue por traumatismo
encéfalocraneano y asfixia por ahorcamiento.
La
vecina que encontró los cuerpos, con lágrimas
en los ojos, relató que su hija observó
de lejos el cuerpo de una de las víctimas,
le avisó y llamaron a las fuerzas del orden.
Los cuerpos de Trujillo y Gutiérrez fueron
trasladados a la morgue del Hospital Viedma, donde
se hizo a la autopsia de ley.
Redacción Cochabamba
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