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Una
sorpresiva acción policial arrasó ayer
con la sede de la Federación de Campesinos
del Trópico. La labor fue dirigida por el comandante
de la Policía Departamental, coronel Eduardo
Guayar. Los detenidos están en dependencias
de la PTJ.
Los
cocaleros no se la esperaban. Una operación
sorpresa llevó a decenas de policías
hacia la sede de la Federación del Trópico.
En medio de gritos, llantos de niños, mujeres
y hombres, decenas de policías intervinieron
violentamente la sede de los cocaleros y detuvieron
a algunos dirigentes.
La operación policial comenzó con un
acordonamiento del lugar a las 17.00 en la plaza Bush,
donde está ubicada la sede cocalera.
Las
mujeres y niños y quienes pudieron se protegieron
en los rincones del galpón de reuniones gritando.
Otros intentaron ocultarse en algunas oficinas y saltando
una pared. Sin embargo, los uniformados obligaron
a los campesinos a echarse en el suelo, mientras repartían
golpes con laques. Luego de controlar la situación,
hicieron formar a los detenidos y los requisaron.
Los
dálmatas se encargaron de romper
puertas de oficinas, escritorios, teléfonos
y otros bienes de la sede sindical. Se llevaron documentos,
disquetes, linternas, banderas y otros materiales
de oficina.
Los periodistas también fueron víctimas
de la represión de la Policía que no
los dejó ingresar al lugar para que observen
lo que ocurría. Camarógrafos, fotógrafos
y reporteros fueron empujados y golpeados.
Los
dirigentes fueron arrastrados por el suelo hasta la
calle e introducidos violentamente en camionetas de
la Prefectura. Varios de ellos estaban sangrando de
sus cabezas y caras. Incluso los policías ingresaron
a un restaurante de a lado y a quienes estaban en
el lugar emprendieron a golpes y rompieron sillas.
De
ese lugar fueron sacados dos dirigentes que en ese
momento comían. Los otros campesinos que estaban
en la sede formaron en fila y salieron también
hasta las camionetas.
Muchas
mujeres salieron del lugar golpeadas, entre ellas
las dirigentes Leonilda Zurita y Silvia Lazarte. Los
niños que se encontraban en la calle, jugando
en la plazuela, escaparon despavoridos al ver a sus
padres que eran empujados, golpeados e introducidos
en camionetas.
Los
periodistas tuvieron que empujar a los policías
y discutir con ellos para ingresar a la sede. Dentro
de ella, al menos unas quince mujeres ancianas lloraban
desconsoladamente, junto a niños de corta edad.
Con lágrimas en los ojos, éstas relataron
que fueron brutalmente golpeadas por los uniformados.
Incluso dijeron que los niños fueron amenazados
y hasta agredidos por varios policías.
Las
puertas de las oficinas de la sede sindical fueron
rotas a patadas y mucha documentación fue destruida.
Los uniformados se habrían llevado hasta las
radios de la sede, según los cocaleros. El
presidente de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos,
Luis Sánchez, lamento la intervención
policial a la sede de los cocaleros y dijo que
es ilegal, violenta y salvaje.
El
viceministro de Defensa Social, Oswaldo Antezana,
explicó que la acción policial estuvo
respaldada legalmente y que unos 60 cocaleros tienen
mandamiento de apremio y están acusados de
haber protagonizado los hechos de violencia en Sacaba.
Una
periodista que en esos momentos entrevistaba a la
viuda del policía Antonio Gutiérrez
que se velaba en el salón de honor del edificio,
observó cómo los uniformados golpeaban
a todos los detenidos, incluyendo a las mujeres. Hubo
maltrato.
Dijo
a este medio que un oficial, con un laque, uno por
uno golpeaba a los campesinos. Cuando fue descubierta,
desde el piso que miraba fue obligada a abandonar
la entidad policial, incluso un policía dálmata
la empujó y quiso rociarle con gas paralizante.
Los dirigentes detenidos fueron llevados a la Policía
Técnica Judicial (PTJ) acusados de sedición,
alzamiento armado y asesinato, mientras los demás
campesinos estaban en el patio de Orden y Seguridad.
La operación policial fue dirigida por el comandante
de la Policía, coronel Eduardo Wayar.
Redacción Cochabamba
Detenidos
Mujeres
Leonilda Zurita,Silvia Lazarte, Elena Almendras, Angela
Cuaquira,Hermelinda Solar
Varones
Delfín Olivera, Feliciano Mamani, Oswaldo Toco,
Nicolás Panoso, Eusebio Rubios, Wilber Moscoso,
Rolando Vargas, Fidel Tarqui, Alejandro López,
Norberto Mamani, Severino Almanza, Daniel Yauri,
Juan Carlos Rodríguez, Agustín Equice,
Andrés Villafuerte, Reynaldo Rosas
Nueve
de los detenidos tenían mandamiento de apremio.
Todos fueron llevados a la PTJ donde prestaron sus
primeras declaraciones. Los liberados serían
devueltos al Chapare.
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