NOTAS
PEDIDO COCALERO
POSICION DEL GOBIERNO
OTROS ACTORES
VICTIMAS

 

Las víctimas
El miércoles 16 la población de Sacaba se convirtió, por segundo día, en un campo de batalla. Allí murieron Fidel Montaño y Fortunato Marcani por impactos de bala. El soldado Ciro Noel Canqui recibió una golpiza.

Los fallecidos
El martes • Los cocaleros Fidel Montaño y Fortunato Marcani mueren por impactos de bala.
Miércoles y jueves • El cocalero Luciano Montaño fallece por una herida de bala, al igual que los militares Wilson Cartagena y NN Vinaya. El jueves el policía Antonio Gutiérrez y el militar Marcelo Trujillo son encontrados muertos por asfixia.

La guerra por el mercado de la coca deja dos muertos y un agonizante

Sacaba vivió una segunda jornada de violencia. Los cocaleros Fidel Montaño y Fortunato Marconi murieron con disparos de bala. Y Emilio Jiménez agoniza. El soldado Ciro Noel Canqui recibió una pateadura de los comunarios.
La guerra por el mercado de la coca no halla una tregua, se complica y deja las primeras víctimas. Los cocaleros Fidel Montaño (30 años) y Fortunato Marconi (22 años) fallecieron ayer instantáneamente producto de disparos de bala en la localidad de Sacaba.
La bala que mató a Fidel Montaño le perforó la nuca y salió por el ojo izquierdo. El dirigente Evo Morales denunció, desde La Paz, que el proyectil fue disparado por el comandante de la Policía Militar de acuerdo a los testigos.
Fortunato Marconi cayó de un balazo que le ingresó por el glúteo y le salió por la cadera.
También quedó con una herida de bala en el glúteo el cocalero Emilio Jiménez (32 años), quien convalece en el hospital Viedma. Y el soldado Ciro Noel Canqui (18 años) fue pateado y apaleado por una turba que lo dejó semiinconsciente.
El enfrentamiento entre los cocaleros y los policías y militares se produjo entre las 14.00 y 18.00 a unas seis cuadras de las instalaciones de la Dirección General de la Coca (Digeco), donde funcionaba el mercado legal de la coca. También quedaron cuatro cocaleros y dos policías con heridas graves y una decena de contusos leves.
La guerra por el mercado de la coca se inició el martes cuando un contingente de unos 3.000 cocaleros atacó y estuvo a punto de rebasar a los policías que custodiaban las instalaciones de Digeco. El saldo fue 25 vehículos de alto tonelaje incendiados y cuatro heridos de bala.
Ayer, la misma cantidad de cocaleros volvió a atacar a los policías y militares que estaban parapetados a seis cuadras de Digeco haciendo un cordón para evitar el avance de los comunarios, que volvieron a intentar tomar el mercado de la coca.Esas instalaciones, donde se comercializaba legalmente la hoja, fueron cerradas por el Gobierno.
El enfrentamiento se produjo en un descampado donde los cocaleros tenían la mejor posición pues se encontraban encima de un cañadón. A las 14.00 estallaron las primeras escaramuzas, cuando los cocaleros lanzaron petardos en contra de los uniformados. Respondieron con gases lacrimógenos que no amedrentaron a los comunarios pues el viento los dispersaba rápidamente.
Incluso, muchas granadas de gas fueron devueltas por los comercializadores de la coca, quienes usaban, además, piedras lanzadas con hondas y dinamitas. Nadie cedía y se producían avances y retrocesos de ambos sectores. En una huida de los soldados a causa de una granada de gas devuelta, el uniformado Ciro Noel Canqui cayó al piso y fue alcanzado por una turba que lo dejó semiinconsciente después de patearlo y apalearlo.
El hecho se produjo entre las 14.00 y las 16.00, tiempo en el que también cayeron muertos Fidel Montaño y Fortunato Marconi. El primero fue evacuado al hospital Viedma de Cochabamba. El segundo quedó en una vivienda del pueblo donde fue velado.
“Lamento que el Gobierno de Tuto Quiroga esté metido dentro del asesinato de quechuas y aimaras, lamento que las Fuerzas Armadas estén combatiendo como enemigos a los quechuas y aimaras”, dijo el dirigente cocalero Evo Morales, al recordar que ellos buscan desde la semana pasada el diálogo pero que el Gobierno no responde.
Por su parte, el prefecto de Cochabamba José Orías, anunció que iniciará un proceso penal en contra de los dirigentes Luis Cutipa, Delfín Olivera y Margarita Terán, porque considera que son los autores de la violencia desatada en Sacaba.
Ratificó además la decisión gubernamental de prohibir la comercialización de la coca en el trópico cochabambino.
En los dos días de enfrentamiento, 24 comunarios fueron detenidos por la Policía.

Especial desarrollado por el equipo de Bolivia.com
Prensa@bolivia.com

Bolivia.com  Derechos Reservados 2002