Esther de Rojas: "Nunca pensé que Rodrigo sería cantante"

Escribe: Juan Manuel Miranda.

Sano, con muchos valores y una capacidad sin límites para componer. Así describe doña Esther de Rojas a su hijo, Rodrigo, un compositor boliviano cuya carrera musical se inició hace dos años y apunta a constituirse en uno de los canta autores más destacados del país.

Tal como explica doña Esther, Rodrigo comenzó a mostrar sus dotes de cantante a los cinco años. El descubrir ese don especial en él derivó en la decisión de inscribirlo en la Sociedad Coral Boliviana para que explote todo su potencial.

"Ahí ha empezado a soltarse un poquito más porque Rodrigo era muy tímido, y eso le ha ayudado mucho a desarrollarse en el canto. Desde los 13 años ya nos dio las luces de que ésa era la actividad que quería seguir en adelante", afirma la madre del compositor nacional quien se mostró sorprendida por el talento que su hijo expuso desde muy pequeño.

Las reuniones familiares donde se compartía la música en torno a una guitarra, a decir de doña Esther, fueron aprovechadas por este joven valor para aprender a tocar la guitarra y fomentar sus cualidades musicales.

Fuente de inspiración

Rodrigo Rojas reconoce que su madre es una fuente de inspiración"increíble" a la hora de componer las letras de sus canciones. Y gran parte de eso se debe a los valores de respeto y amor hacia la mujer que su madre le enseñó desde muy joven.

"Mi mamá me ha dado en la vida un concepto muy elevado de lo que es la mujer. Mi mamá me ha enseñado muchísimas cosas en esta vida y lo que le puedo decir es que trataré de corresponder a todo lo que me ha dado. Desde ya es un hecho que le compondré una canción", afirma el cantante de 20 años de edad.

Una niñez sana

Las travesuras, el interés por los juegos hogareños, la lectura y los deportes hicieron que la niñez de Rodrigo transcurriera con normalidad. Su madre cataloga como "talento innato" procedente de Dios la cualidad que el joven artista tiene para componer canciones.

Y a la hora de describir cómo transcurrió la niñez de su hijo, doña Esther señala que él era introvertido y que gustaba de crear historietas, a pesar de que no sabía escribir. Haber seguido todos sus pasos a lo largo de su formación le han permitido sentirse convencida de que Rodrigo llegará muy lejos como músico, aspecto que la hace sentirse muy orgullosa.

"Él nos daba los diálogos de sus personajes, entonces nosotros se lo escribíamos y hacíamos revistas hasta que llegó su segundo hermano que rompió con toda su tranquilidad. A Rodrigo le gustaba jugar con legos, hacía torres inmensas, ha hecho Tae Kwon do y esgrima, pero más fuerte ha sido su tendencia por la música", señala doña Esther, quien nunca se imaginó tener a un hijo cantante.


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