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Arquitectura
y maravillas naturales son parte de la riqueza
de Potosí
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Considerada
como Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad gracias
a la arquitectura colonial que ostenta, Potosí
se erige como una de las ciudades más atractivas
de Sudamérica por su esplendor y la calidad de
gente que tiene.
A
partir del año 1630, Potosí fue considerada
como una de las ciudades más importantes del
mundo ya que era uno de los centros de mayor producción
de plata en el continente. La explotación de
plata en el Cerro Rico y las actividades comerciales
que tenía, además de la población,
superaban en importancia a París.
El
emperador Carlos V le dio el título de Villa
Imperial debido, precisamente, a la hermosura arquitectónica
de edificios como San Francisco, la Casa de Moneda,
las iglesias de Santo Domingo y San Benito, la Casa
de las Tres Portadas, la Casa del Conde de Carma y los
arcos de Cobija y Mejillones, entre otros monumentos
destacados.
Atractivos
naturales
Potosí
no sólo se caracteriza por su belleza arquitectónica,
sino también por sus atractivos naturales como
la Ribera de los Ingenios, lugar donde quedan restos
de construcciones de cal y piedra que sirvieron como
centros de acopio del mineral que se extraía
del Cerro Rico (Sumaj Orko).
Es
digno de hacer referencia las lagunas artificiales de
San Idelfonso, Challviri o Kari Kari. Estas lagunas,
que proveen de agua a la ciudad, fueron edificadas hace
cuatro siglos.
El
tono rojizo predomina en la superficie de la Laguna
Colorada, una de las maravillas de la naturaleza que
enaltece la región. Este lago multicolor recibe
el nombre "El Nido de los Andes", puesto que
cobija a 30.000 flamencos de tres especies que viven
en torno a él.
El
flamenco más conocido es el Tokoko, el cual es
de color salmón y cubierta roja en su plumaje.
Mide un metro y tiene además un pico blanco rosado
cuya punta es de color negro. Entre los mamíferos
que viven por el lugar se encuentra a vicuñas,
vizcachas y llamas.
A
la laguna colorada se suma la verde, otro de los lugares
más preciados. Esta laguna está dividida
en dos cuerpos de agua cuyo extraordinario color se
debe al alto contenido de magnesio, el cual deslumbra
como un espejo que cambia de tono a lo largo del día.
Cerca de la zona se levanta el volcán Llicancabur
de 5.868 metros de altura.
El
Salar de Uyuni
Un
mar de sal de 12.000 kilómetros de extensión
. Así se puede definir al Salar de Uyuni, un
espacio donde se puede observar imágenes en suspensión
y espejismo ópticos gracias a la radiación
solar y la cristalización en el suelo.
En
el interior del salar se encuentran islas vírgenes
y deshabitadas que acogen una variedad de cactus grandes
y flores extrañas. Este formidable sitio fue
alguna vez un lago salado o mar interior prehistórico
llamado el lago Minchín, cuya extensión
abarcaba la mayoría del territorio sudoeste boliviano.
Varias
islas se pueden apreciar en el centro de este salar
entre las que se encuentra la Isla del Pescado o Incahuasi,
donde se perciben cactus superiores a los ocho metros.
Ubicada
en el extremo sur del salar se encuentra la Reserva
Nacional Eduardo Abaroa, lugar paradisiaco que reúne
a una cantidad apreciable de lagunas, además
de géisers, pozos geotérmicos y rocas
de diversas formas que cubren una superficie de 7.147
kilómetros.
Así
es Potosí, mágica en la ciudad y espectacular
en el campo.
Fuente:
Viceministerio de Turismo
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