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(18/10/2000)
(La Razón)
Palestina vivió otro día de
violencia
Israel mantiene el estado
de sitio en las ciudades cisjordanas y el cerco a las salidas de
gaza. La pacificación de Medio Oriente atraviesa una crisis
de legitimidad de sus líderes. Mientras éstos suscribían acuerdos
en Egipto, en las calles de Gaza y Cisjordania se mantuvieron los
enfrentamientos. Dos palestinos cayeron en medio de los combates. El
Ejército israelí prepara una defensiva contra un posible ataque de
Irak.
FRANJA
DE GAZA/BELÉN.- Los acuerdos suscritos en Egipto, sobre la
pacificación de la región árabe, todavía no pasaron del papel a
las calles.
En
un nuevo estallido de violencia, ayer, dos palestinos fueron muertos
a balazos, y un policía israelí resultó herido cuando milicianos
palestinos dispararon contra un vecindario judío en Jerusalén.
El
escepticismo que prevaleció en la cumbre se objetivó en las zonas
de conflicto. Los choques que comenzaron antes de concluir la misma,
continuaron después.
Como
una señal a los mandatarios y mediadores internacionales, el
vecindario judío de Guilo, en el sur de Jerusalén, se convirtió
en un centro de tiroteos.
Al
atardecer del lunes, pistoleros palestinos dispararon contra varias
viviendas. Dos tanques, apostados en el vecindario, devolvieron el
fuego con sus ametralladoras.
Un
policía fronterizo israelí fue herido de gravedad por un disparo y
un civil israelí recibió heridas leves al tiempo que las fuerzas
israelíes de seguridad evacuaron a los residentes de sus casas.
"Hay
muchos tiroteos ahora", contó llorosa Anna Strekma, cuya
vivienda había sido dañada por un tiroteo anterior. "Nuestra
ventana fue alcanzada de nuevo por las balas".
En
un ataque separado, el granjero palestino Farid Nasrara, de 28
años, fue muerto a balazos por colonos judíos que le dispararon
con fusiles automáticos al abdomen, En los alrededores, tres
aldeanos palestinos resultaron heridos.
Simultáneamente,
en la franja de Gaza, centenares de palestinos lanzaron piedras y
bombas incendiarias contra un retén militar israelí, en choques
que dejaron 10 heridos.
"Clinton,
Barak y Arafat mienten si piensan que han logrado una tregua",
gritó Daoud Mughtar, un palestino de 58 años en la ciudad bíblica
de Belén.
"La
gente de Fatah y sus partidarios estábamos en contra de la cumbre,
y sabemos que Arafat fue allí debido a las presiones
recibidas", dijo Bassam Naim, dirigente de Fatah en la ciudad
cisjordana de Naplusa.
Piedras,
gases, balas
Así
prosiguieron los enfrentamientos en Rafah, entre Gaza y Egipto, en
el día que se firmaron los acuerdos.
Ya
en el punto de cruce de Erez, entre Gaza e Israel, se desarrollaron
otros violentos enfrentamientos entre palestinos que lanzaron
piedras y cócteles Molotov a los soldados israelíes y a la oficina
de Enlace del Ejército con la Policía palestina.
Los
soldados israelíes respondieron con gases lacrimógenos y balas de
acero recubiertas de goma.
En
este lugar, al menos un manifestante ha resultado herido grave. Al
llegar la noche, el Ejército israelí declaró la zona de Rafah
como área militar cerrada después de que manifestantes palestinos
trataban de abrir varios huecos en la verja de seguridad que separa
el territorio palestino de Egipto. Esa
zona, como todas las fronteras externas de Gaza, están bajo control
exclusivo del Ejército israelí.
A
la misma hora, en Gaza y Cisjordania se celebraron los funerales de
las dos últimas víctimas, un policía palestino de la franja de
Gaza y un adolescente de 14 años muerto por disparos de soldados
israelíes frente a la Tumba de Raquel, un enclave judío en la
localidad cisjordana de Belén.
Como
ha ocurrido en ocasiones anteriores a lo largo de las casi tres
semanas que dura la intifada palestina, se teme que las marchas
fúnebres se conviertan en manifestaciones de protesta contra la
represión israelí del levantamiento y se genere más violencia.
Israel
mantiene el cierre total de Cisjordania y Gaza y el sitio impuesto a
las ciudades cisjordanas, lo cual provoca un profundo resentimiento
popular y el rechazo del proceso de paz.
Ni
así Israel piensa detener su ofensiva. Está en estado de alerta
—reveló un vocero militar— y por eso se llevan a cabo las
operaciones de instalación de baterías de misiles anti-misiles
Arrow y la distribución a la población de máscaras anti-gas.
El
responsable de la defensa aérea, general Yair Drori, dijo que
Israel aceleró los preparativos para poner operativas las baterías
de Arrow por las amenazas expresadas por el presidente iraquí
Saddam Hussein.
Según
Drori la batería de Arrows (localizada en el centro de Israel)
recibió ahora por primera vez misiles operativos capaces de
interceptar misiles tierra-tierra, y defenderse de ataques como los
recibidos en 1991.
La
noticia relativa al movimiento de tropas iraquíes indujo, por otra
parte, a miles de israelíes a verificar la eficiencia de sus
máscaras.
Como
consecuencia, las estaciones para la distribución y la sustitución
de las máscaras fueron mantenidas abiertas aun durante las fiestas
judías, en ocasión de las que estaba prevista estuvieran cerradas
por una semana. (Con datos de ANSA-EFE-DPA).
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