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(23/10/2000)
(Bolivia.com)
Se
hace más profunda la crisis política en el Perú
(EFE).-
La crisis política peruana se acentuó hoy al regresar al país el
ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos y al presentar su dimisión
el vicepresidente primero, Francisco Tudela.
El
retorno de Montesinos a Perú ha provocado también la convocatoria
por la oposición de manifestaciones populares contra la llegada del
ex asesor procedente de Panamá a donde viajó hace un mes tras ser
denunciado por presunta corrupción.
Representantes de los grupos opositores se encuentran en este
momento reunidos con el secretario permanente de la Organización de
Estados Americanos (OEA),
en Lima, el ex canciller dominicano Eduardo Latorre.
La
OEA promueve en Perú el diálogo democratizador entre el Gobierno,
la oposición y la sociedad civil en busca de acuerdos destinados a
la solución de la grave crisis política peruana.
La situación determinó que el presidente peruano, Alberto
Fujimori, convocara a una reunión urgente del Consejo de Ministros,
en el palacio de Gobierno de Lima.
Posteriormente, se reunió con el presidente del comando conjunto de
las Fuerzas Armadas y jefe del Ejército, general José Villanueva,
y los comandantes generales de la Marina, almirante Antonio Ibárcena,
y de la Fuerza Aérea, general Elesván Bello.
Montesinos se encuentra en el aeropuerto militar del puerto de
Pisco, 242 kilómetros al sur de Lima, donde aterrizó el avión que
lo trajo de Panamá a las 10:21 GMT. (6:21
hora boliviana NDR)
Hasta el momento no hay información oficial sobre la situación de
Montesinos en Perú y sobre su permanencia en Pisco y tampoco se le
ha visto personalmente.
Se cree que permanece en el interior del aeropuerto militar de
acuerdo a portavoces de la aviación comercial.
Montesinos fue siempre considerado por la oposición el "poder
tras el trono" en Perú y con una influencia mayor incluso que
la del presidente Fujimori ya que se le atribuye, aún ahora, el
control de los altos mandos de las Fuerzas Armadas al haber colocado
en esos puestos a generales pertenecientes a su promoción, la de
1966.
El ex asesor presidencial fue acusado también por los opositores de
dirigir violaciones a los derechos humanos, torturas, crímenes y
espionaje telefónico cuando estuvo al mando del Servicio de
Inteligencia Nacional (SIN).
Por su parte, Tudela, que es congresista, renunció hoy a la
vicepresidencia primera del país y al grupo legislativo de la
alianza oficialista Perú 2000 en cartas dirigidas a Fujimori y a la
presidenta del Congreso, Martha Hildebrandt.
En ambas misivas, Tudela expresa al presidente su discrepancia con
la postura del Gobierno que ha condicionado la fijación de una
fecha para las nuevas elecciones a la aprobación de un acuerdo político
que incluya una amnistía a militares y policías que cometieron
delitos en la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico.
El
ex vicepresidente primero considera que la amnistía debe darse
respecto a las acciones ilegales en la lucha antisubversiva y en
operaciones netamente militares y policiales contra el narcotráfico.
"Cualquier
otro supuesto debe excluirse pues introduce un elemento de sospecha
que daña a nuestras Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional",
recalca en las cartas.
Tudela considera también "nefasta" la inclusión por
parte del Gobierno de condicionar la fecha de las nuevas elecciones
al acuerdo sobre la amnistía con las oposición.
Precisa igualmente que las reformas indispensables para celebrar los
comicios "no pueden demorarse o condicionarse, pues ello traería
una creciente inestabilidad política y agravaría la situación
económica existente en el país".
El vicepresidente dimisionario opina que es "inaceptable"
que un comunicado difundido por los ministros de Defensa y del
Interior, generales Carlos Bergamino y Wálter Chacón,
respectivamente, diga que expresan "la responsabilidad política
de las Fuerzas Armadas ante el Congreso".
"Las Fuerzas Armadas no tienen constitucionalmente ninguna
responsabilidad política", recalca Tudela en su carta.
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