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(18/10/2000)
(La Razón)
La CBN es la que más
contamina el río

Cómo salvar el Choqueyapu, es la discusión que iniciaron ayer
varias organizaciones. El principal estudio sobre la contaminación
de la cuenca , realizado por la Cooperación Japonesa, indica que el
50 por ciento de los residuos industriales proviene de la
Cervecería Boliviana Nacional y recomienda prohibir el riego de
hortalizas con esas aguas por el elevado nivel de bacterias. Aguas
del Illimani propone construir una planta de purificación con un
costo de $us 52 millones.
El
50 por ciento de los residuos industriales que recibe el río
Choqueyapu proviene de la Cervecería Boliviana Nacional. Esa es una
de la conclusiones del principal estudio realizado en La Paz acerca
del nivel de contaminación de las aguas de ese río, realizado por
la cooperación Jica del Japón.
Ninguna
industria paceña realiza pretratamiento de aguas servidas para
disminuir su contaminación, antes de echarlas al río.
Ese
análisis fue la base del foro-debate organizado por la Dirección
de Calidad Ambiental que se realizó ayer en la sede de la
Organización Panamericana de la Salud.
El
estudio de Jica, realizado en 1993, aún tiene vigencia debido que
desde esa fecha ninguna gestión municipal hizo algo para reducir la
contaminación de esa cuenca.
Esas
aguas contienen una demanda bioquímica de oxígeno (BOD) de 313
miligramos por litro a la altura de la avenida del Ejército y de 77
en Lipari. Ambos parámetros muestran que las aguas del Choqueyapu
no son aptas para ser utilizadas en los cultivos de verduras de
consumo en estado fresco, como cebollas, lechugas y tomates.
El
BOD es una representación de cuánta materia orgánica —bacterias—
hay en el agua. Así el trabajo recomienda prohibir el cultivo de
tales vegetales en esa región.
Las
bacterias desechadas en el río Choqueyapu van a parar a las zonas
productoras de hortalizas y vuelven a las mesas de los paceños en
las verduras cultivadas en el sector sur.
El
grado de polución del BOD del río en la zona central —por las
heces y las orinas— sobrepasa los 300 miligramos por litro, que
excede el valor promedio para descargas domésticas. Esto provoca
los malos olores.
Como
la concentración de bacterias es bastante alta —60.000 por cada
100 miligramos— a la altura de Lipari, el río puede propagar
enfermedades, pues no tiene la capacidad de autodepurarse.
La
pendientes del río y las numerosas caídas lo airean un poco para
dejarlo en límites tolerables a la altura de Lipari, aunque no
aceptables.
La
contaminación
Pero
la situación ha empeorado con el paso del tiempo, según Luisa
Sanjinés, jefa de la unidad de Saneamiento de Aguas del Illimani.
El
río también arrastra gran cantidad de materiales sólidos, como
arena, tierras, escombros y basura, que le dan la coloración al
río.
Las
aguas se enturbian a medida que descienden de Kaluyo —donde se
inició el estudio con 3,3 miligramos por litro— hasta Lipari,
donde presenta un indicador de 465.
Según
el contrato de concesión de la administración del servicio de agua
y alcantarillado con Aguas del Illimani, esta empresa debe realizar
un estudio de factibilidad con una propuesta global de saneamiento
del río hasta julio del 2001.
En
el foro-debate participaron la Organización Panamericana de la
Salud, Clima, Aguas del Illimani, Jica del Japón, y la Cámara de
Industrias de La Paz.


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