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(20/10/2000)
(La Razón)
Los desaparecidos en Chapare
están vivos, dicen los familiares
Dos
mujeres encuentran importantes pistas. Ante la falta de pistas
comienzan a tejerse diversas versiones sobre el paradero de dos
policías, dos militares y una mujer perdidos.
COCHABAMBA (La Razón).-
Con la tristeza reflejada en la mirada, Janeth Andrade describe la
angustia que vive la familia de uno de los policías desaparecidos
en el Chapare, David Andrade. A pesar de la incertidumbre y el dolor
que provoca su ausencia, la familia no pierde la esperanza de que
David y su esposa aún estén con vida.
Entrar en la inmensidad
del monte en busca de un ser querido no es fácil. Más aún cuando
no se conoce a nadie y la desconfianza levanta un muro invisible
entre los campesinos del lugar y quien se asome por aquellos sitios.
Janeth Andrade se internó en el monte con la esperanza de encontrar
alguna pista de su hermano David, pero no tuvo éxito, al igual que
Rosmery, hija del sargento Silvano Arroyo que como otros dos
militares se halla desaparecidos en el Chapare desde hace más de
dos semanas.
Janeth y Rosmery han
caminado toda la jornada buscando ayuda por diversas instituciones
de Cochabamba.
UN PACTO DEL SILENCIO
" Existe
una especie de pacto del silencio porque nadie quiere hablar en
Vinchuta", se queja Janeth Andrade, que se ha visto sola en una
misión casi imposible: buscar a una persona en la inmensidad del
trópico.
Cuenta que en la zona de
Vinchuta todos los hombres parecen haber desaparecido y sólo quedan
las mujeres y los niños, quienes no quieren dar ninguna
información y aseguran no saber nada. Pero no pierde la esperanza.
"Sabemos que están vivos por algunos datos que nos dieron.
Algunas personas los vieron cuando eran llevados a otro lugar en un
camión, del que incluso tenemos el número de la placa. Tenemos
datos de que fueron llevados primero a una escuela de Churo Grande.
Allí se encontró un plastoformo y un envase de refresco con
rastros de sangre".
Los familiares creen que
las otras tres personas desaparecidas también están con vida,
porque, de acuerdo con algunas versiones, fueron vistas cuando eran
llevadas por un grupo de comunarios.
Según la hermana del
oficial de policía, los dirigentes cocaleros Evo Morales y
Margarita Terán saben dónde se encuentran las cinco personas que
se mantienen desaparecidas.
La hija del sargento
Arroyo pidió a la Iglesia y a la Defensoría del Pueblo
cooperación para encontrar a su padre. El sargento mantenía una
familia de cinco hijos, cuatro de su primer matrimonio y uno del
segundo. Arroyo desapareció el pasado 25 de septiembre, cuando
salió de su casa en Chinahuata para reincorporarse a la Unidad
Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) ubicada en la región de
Paracti.
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