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(20/10/2000)
(La Razón)
A 452 años de su
fundación, La Paz crece, trabaja y sueña
La identidad urbana de la hoyada es diversa. La ciudad tiene hábitos,
sitios y costumbres poco conocidos.
Dos escritoras, Virginia Ayllón y María Soledad Quiroga, escriben
sobre su gente y sus milagros.
El albañil que trabaja sobre un andamio que cuelga en algún
edificio de la zona de Obrajes.
La hoyada, rodeada por sus característicos cerros pero sí el
Illimani en el fondo, vista desde la zona de Pampahasi.
Ambas son imágenes de una ciudad en permanente actividad, que aún
resiste los efectos de la crisis y que no puede disimular el impacto
de la improvisación del pasado y la expectativa por el futuro de su
gente, de su geografía, de su identidad.
Fue fundada hace 452 años por el capitán Alonso de Mendoza, un
español de escasos conocimientos que confió a la hoyada la misión
de pacificar la época, de forjar encuentros culturales.
Hoy La Paz, con más de un millón de habitantes, muestra su rostro
intercultural, construye puentes sociales y hasta luce sus
contradicciones en sus casas, calles y recovecos. Aquí, cuartos que
cuelgan de pendientes; más allá, comerciantes que piensan en el
calendario folclórico; al otro lado, jóvenes que se mueven con el
rave.
Así está hoy, sujeta a la responsabilidad o no de sus vecinos y de
sus autoridades.
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(Bolivia.com)
Hace 452 años, nacía la ciudad que mas tarde sería la Sede de
Gobierno de Bolivia, Nuestra Señora de La Paz
La ciudad de La Paz, ubicada a 3.600 m.s.n.m., nació como homenaje
a la pacificación impuesta por Pedro de la Gasca, entre los españoles
que luchaban entre sí, por obtener la mayor cantidad de riquezas y
poder.
El Presidente de la Real Audiencia de Charcas, La Gasca, ordenó al
Capitán Alonso de Mendoza que fundar una ciudad que sirviera de
enlace entre Potosí y el Bajo Perú. Mendoza escogió para esta
fundación las orillas del Río Choquiyapu (cementera de oro), y el
20 de octubre de 1548, junto a diez compañeros, primer aniversario
de la Batalla de Huarina, principió la fundación de la ciudad, con
el nombre de “Nuestra Señora de La Paz”, pero por mucho tiempo
la llamaron “El pueblo nuevo”.
Por
Ley de 3 de enero de 1827 se la llamó La Paz de Ayacucho, en
memoria de la Batalla de Ayacucho, que ganaron los bolivianos sobre
los españoles. Alonso de Mendoza quedó de corregidor y Justicia
Mayor.
En
el año 1609 se erigió La Paz en Obispado, y el año 1943 en
Arzobispado, siendo su primer Arzobispo, Abel Antezana y Rojas.
Carlos V, al tener conocimiento de que se apaciguaron los ánimos,
obsequió al pueblo de La Paz un escudo de armas con esta inscripción:
“Los discordes en concordia,
En paz y amor se juntaron Y pueblo de paz fundaron, Para
perpetua memoria”.
(1 de mayo de 1555)
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