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Botero
y su corte dieron una lección de contundencia al superar
a Wilstermann
(La
Paz - La Razón)
CLÁSICO
El delantero más veloz del fútbol boliviano
anotó los tres goles del triunfo. La Academia suma
18 unidades y es el único puntero del torneo. El plantel
cochabambino trató de reaccionar, pero tuvo como mala
consejera a la desesperación.
Bolívar
logró ayer en el estadio Félix Capriles una
lección de contundencia, aunque pasó apuros
al final para superar a Wilstermann por tres goles a dos.
Joaquín
Botero en tres oportunidades fue el autor de los goles de
la Academia, en sendas corridas, en las que superó
a sus dos marcadores. Fue el delantero que marcó la
diferencia, el que llevó constante peligro sobre la
última línea rival, y quien marcó la
salida de los integrantes del equipo local. Su labor tuvo
el feliz complemento de Oscar Sánchez y Martín
Lígori, quienes tuvieron una destacada tarea en la
tarea de despejar los balones cuando el equipo local multiplicó
sus esfuerzos.
Tal
vez el mayor mérito de los académicos fue el
de defender el resultado favorable con un hombre menos en
el terreno de juego, ya que en los últimos 40 minutos
no contó con el aporte de Miguel Mercado, quien fue
expulsado.
Wilstermann
insistió durante los 90 minutos al pelotazo largo y
a los centros sobre el área, donde siempre sacaron
ventaja los integrantes del onceno celeste. El trabajo abnegado
de José Loayza y el orden de Leonardo Luppino no fueron
suficientes para establecer la paridad que mereció
el local por su persistencia en el complemento.
Al
minuto de juego se puso en ventaja Wilstermann, luego de una
hábil maniobra de Marcos Aguilera, quien luego de un
rebote en el portero Mauro Machado envió el centro
pasado y bien dirigido que Luppino concretó.
El
gol fue una afrenta para Bolívar, que a partir de aquel
minuto controló el medio y llegó con decisión
sobre el área roja. Botero a los 10', luego de aprovechar
un rebote en el cuerpo del portero Hugo Suárez, anotó
el empate.
Desde
aquel momento el visitante mostró mayor orden, mientras
los del equipo aviador intentaron agilizar las acciones, pero
casi siempre frenaban su ímpetu a la entrada del área
celeste.
Botero,
a los 46 minutos, escapó a la marcación de Marcelo
Sozzani y Eduardo Jiguchi para anotar el segundo gol con remate
colocado.
El
partido cambió de trámite en el segundo periodo
desde la expulsión de Miguel Mercado. Con un hombre
menos en el terreno, los académicos cedieron el control
del balón a los aviadores, cerraron espacios en su
defensa y apostaron al contragolpe letal y efectivo.
A
los 15 minutos, una buena jugada de Guzmán concluyó
con el remate impresionante de Luppino decretando el empate.
Y
se repitió el libreto del primer tiempo porque luego
del gol dejó respirar a la visita, que en base al toque
controlado en el medio terreno volvió a manejar las
acciones. En esa tarea se destacaron Edgar Olivares y Rubén
Tufiño. La oportunidad esperada por Botero se concretó
a los 34 minutos, cuando tras hábil gestión
de Guiberguis tuvo la oportunidad para medir el remate y ante
la salida de Suárez colgó el balón con
elegancia.
El
goleador de la tarde pudo inclusive anotar un cuarto tanto
a los 46 minutos cuando escapó a la marca de los zagueros
locales, pero en la última gambeta se dejó arrebatar
el balón con el portero beniano Hugo Suárez.
La
desesperación fue el peor consejero de los aviadores,
que en los últimos minutos trataron de llegar al gol
del empate en base a centros sobre el área, que tuvieron
como destinatario al portero Machado o a los defensores Sánchez,
Julio César y Lígori.
La
victoria le permite a Bolívar ampliar su ventaja al
frente de la tabla y consolidarse en el primer puesto. Ayer
demostró en el Capriles que es un equipo temible en
el contragolpe y sabe administrar su ventaja. Ernesto Murillo,
La Razón
Wilson
Bustamante compensó
El
juez Wilson Bustamante tuvo ardua tarea y se mostró
falto de resolución en ciertas acciones.
Algunas
jugadas dudosas, en las que determinó faltas a favor
de la visita, le ganaron pronto la reprobación del
público. A la finalización del primer tiempo
se quedó en el medio terreno esperando protección
policial y cuando ingresaba a la manga le llovieron las naranjas
y pilas de radio. Es probable que esta situación haya
pesado en el ánimo del joven juez cruceño.
Cambió
de actitud en el segundo tiempo, y en una jugada intrascendente
decidió expulsar a Miguel Mercado, de filas de Bolívar.
Desde aquel momento sus decisiones estaban ligadas a la jugada
anterior, porque sus equivocaciones tenían como correlato
una falta cobrada a favor del perjudicado.
Para
colmo de males, en una jugada del segundo tiempo en la que
se escapó Percy Colque, no advirtió la señal
del juez de línea Carlos Calderón. Las acciones
siguieron durante 30 segundos cuando el árbitro se
percató del error y una silbatina acompañó
su bochorno. Recibió empujones de Eduardo Jiguchi y
Marcelo Sozzani.
Opiniones
VLADIMIR
SORIA, entrenador de Bolívar
Este es un premio al esfuerzo del equipo
Se
ganó a pesar de jugar con 10 hombres durante todo el
segundo tiempo. Bolívar se mostró seguro y mantuvo
su juego. Es un premio al esfuerzo del equipo y lo importante
es que nos mantenemos en la punta de la tabla. Ojalá
para el próximo partido puedan estar Castillo, Chiorazzo
y Pizarro. Este es uno de los cotejos en los que se muestra
la experiencia de los jugadores. Todos tuvieron un buen rendimiento,
hasta nuestro Sub-20 rindió bien y éste es un
buen signo. Wilstermann es un equipo complicado, empezó
ganando desde el primer minuto y en ningún momento
bajó los brazos. Fue un partido que seguramente agradó
a los aficionados y nosotros ahora pensamos en el compromiso
que tendremos frente a Oriente.
WÁLTER
MALADOT, entrenador de Wilstermann
El equipo le tuvo demasiado respeto al rival
Son
tres puntos que dejamos escapar en casa. Al menos pudimos
llegar al empate, pero el rival sacó ventaja de su
experiencia. El equipo le tuvo demasiado respeto al rival
y ese factor nos perjudicó mucho, le dejó maniobrar
en el medio terreno y no aprovechamos las oportunidades. Se
jugó al pelotazo, queriendo llegar desde atrás
hasta la zona rival, perdiendo el orden. Tenemos que hablar
con los muchachos sobre esto porque no se cumplieron algunas
de las tareas que habíamos propuesto en la semana.
Bolívar sacó ventaja de las dudas en nuestra
defensa. Cuando quisimos recomponer las cosas nos atoramos
en la salida, quisimos sacar de inmediato el balón
hasta el sector rival y eso facilitó la tarea de ellos.
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