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Bolívar
consigue un dulce empate frente a Guabirá
(Montero - La Razón)
El
equipo local fue más ofensivo, pero no pudo vulnerar
la valla académica. El árbitro Angel García
dejó de cobrar dos penales.
Bolívar
sigue sumando puntos. La Academia obtuvo ayer un valioso punto
en Montero, Santa Cruz, al empatar sin goles en condición
de visitante frente a Guabirá. Si bien el dueño
de casa trató de imponer su juego, no tuvo orden en
el medio y falló a la hora de definir ante el pórtico
celeste.
El
conjunto azucarero tomó la iniciativa durante los primeros
minutos del compromiso en base a la habilidad del volante
argentino Oswaldo Ozzán.
Sobre
los 15' el mediocampista Aldo Velarde sacó un remate
desde fuera del área, que el arquero cruceño
José Carlo Fernández aseguró sin mayores
problemas. El delantero montereño Adrián Cuéllar
fue la principal carta de gol del cuadro azucarero. Uno de
sus disparos pegó en la mano de Marco Sandy dentro
del área, pero el árbitro no cobró.
A
medida que transcurrió el encuentro, Bolívar
se hizo dueño del mediocampo. Joaquín Botero
y sus veloces escapadas le dieron más de un problema
al equipo local. Sobre los 25' el guardameta Fernández
salvó de la inminente caída de su portería
al desviar un remate de Cuéllar.
Por
contrapartida un disparo de Gonzalo Galindo estuvo cerca de
abrir el marcador del cotejo sobre el final del primer periodo
que finalizó sin goles.
La
Academia mejoró su rendimiento en el segundo tiempo.
Hizo valer la experiencia de los zagueros Oscar Sánchez,
Marco Sandy y Martín Lígori, que lograron controlar
las impetuosas llegadas de los atacantes locales.
La figura del guardavallas Fernández se hizo más
grande sobre el final. El arquero reapareció en el
equipo titular, luego de aproximadamente un mes y medio de
ausencias por lesión.
Tal
cual sucedió en el primer tiempo, el árbitro
García no cobró un segundo penal esta vez a
favor de Bolívar. El defensor Santos Amador agarró
de la camiseta a Botero, pero el juez no sancionó la
falta, en cambio expulsó al asistente técnico
académico Marco Ferrufino y al brasileño Julio
César Ferreira, que se encontraba en el banco de los
suplentes. La afición salió molesta del estadio
y pidieron la renuncia del DT Napoleón Brun.
El
árbitro Angel García, además de los dos
penales no cobrados, tuvo una serie de desaciertos en su tarea.
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