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Bolívar
festejó su título ante el eterno rival
(La
Paz - Bolivia.com)
Escribe: Juan Manuel Miranda.
El
cuadro celeste le puso la cereza a la torta. Dio la vuelta
olímpica en el estadio Hernando Siles con un triunfo
2 a 1 sobre The Strongest ante cerca de 30.000 personas.
No
se disputaban los puntos, pero sí el beneplácito
de ganar un nuevo clásico. Así lo entendieron
ambos planteles que se prodigaron al máximo en un clásico
que fue luchado, muy interrumpido por las constantes faltas
y con escasas situaciones de gol sobre las porterías.
The
Strongest dio el primer zarpazo
El
primero en asomar con peligro fue Bolívar a través
de un remate potente de Rubén Tufiño que Mauricio
Soria despejó alto.
Ese
aviso fue contestado por The Strongest con el primer gol de
la tarde. Un centro lanzado por Alex al segundo palo de José
Fernández fue conectado de cabeza por Sandro Coelho,
quien ubicó el balón en el ángulo superior
derecho del portero celeste en el minuto 12 del lance.
No
fue hasta el minuto 21 que Bolívar reaccionó
a través de Oscar Sánchez, quien envió
un disparo muy desviado en el área chica de The Strongest
tras recibir un centro de Iván Castillo.
A
los 25, Martín Ligori dispuso de la opción más
clara para empatar el encuentro, su cabezazo ante centro de
Colque salió muy cerca del poste derecho de Soria.
The
Strongest atacó poco pero lo hizo con peligro. A los
30 minutos Hugues Mbiakop por poco sorprende a Fernández,
su remate desde 30 metros salió a escasos centímetros.
Tres
minutos después, el jugador africano eludió
la marca de Colque por el sector izquierdo, incurisonó
en el área, pero su centro fue despejado por Marcos
Sandy.
El
goleador Joaquín Botero sólo dispuso de una
jugada para abrir el marcador. Su remate de media vuelta fue
atrapado con seguridad por Soria en el minuto 40.
La
reacción de Bolívar
En
el complemento, Bolívar fue el protagonista del lance
ya que fue el que más atacó a través
de centros. Precisamente un centro de Luis Gatti Ribeiro originó
el gol del empate. Ante el mal despeje de Soria, Sandy se
encontró con un balón que le tocó en
el tobillo derecho y, casi sin quererlo, el balón cruzó
la línea de gol en el minuto 12.
A
los 16 minutos de la etapa final Ribeiro sacó un remate
que nuevamente fue desviado por Soria. The Strongest dispuso
de una opción clara en el complemento para ampliar
las cifras.
Un
centro medido de Alex fue empalmado de cabeza por Limberg
Méndez. El tiro fue a parar al travesaño y en
el rebote Alex envió otro centro que el propio Méndez
no pudo conectar en el área chica en el minuto 17.
A
los 24 minutos fue expulsado Oscar Sánchez por doble
amonestación después de jalar de la camiseta
a Limberg Morejón. Con 10 hombres, Bolívar siguió
atacando y un mal despeje de la defensa atigrada posibilitó
a Pedro Guiberguis dominar el balón en el área,
hacer un amague y ser objeto de una falta de Herman Soliz.
El
juez Pedro Jaimes cobró penal sin dubitar y Joaquín
Botero transformó la falta en gol a los 28 minutos
de la etapa final. El tanto fue el número 100 del delantero
celeste que lo festejó mostrando una polera interior
con el número 100 inscrito en ella.
A
continuación se produjo una gresca entre jugadores
de uno y otro plantel en el medio del campo de juego. El portero
Mauricio Soria quiso agredir a Luis Ribeiro, quien además
fue objeto de una persecución por parte de Alex Da
Rosa.
Tras
tres minutos de interrupción la calma volvió
al juego. Bolívar se dedicó a defender el resultado
y The Strongest atacó con desorden en busca del empate.
Un
tiro fuerte de Sandro Coelho fue desviado por Machado al corner
en el minuto 32, mientras que un mal despeje defensivo por
poco sorprende al portero que reaccionó con acierto
pocos minutos después.
Jaimes
adicionó cinco minutos al cotejo que, sobre el final,
sufrió la expulsión de Limberg Morejón
de The Strongest por doble amnoestación.
Tras
el pitazo final se desató la fiesta celeste. Los jugadores
de Bolívar se acercaron a la barra ubicada en la curva
norte y festejaron trepados en las mallas con los hinchas
bolivaristas.
Después
de unos minutos, el capitán Marcos Sandy convocó
a todo el plantel en el medio campo y, tras formar un círculo
abrazados, los jugadores elevaron una oración a Dios
como muestra de agradecimiento.
El
técnico, Vladimir Soria, fue objeto de la tradicional
manteada en el aíre. Antes del recibir
el trofeo Rafael Mendoza Catellón, los jugadores, conjuntamente
con los dirigentes de la Liga Profesional y el público
presente, entonaron el himno a La Paz.
A
continuación, cada uno de los miembros del equipo fue
distinguido con las medallas de campeón y fue el capitán
Sandy quien recibió el trofeo de manos del presidente
liguero, Eduardo Imbelloni.
La
fiesta celeste culminó con la vuelta olímpica
en medio de los aplausos celestes y las rechiflas atigradas
de los cerca de 30.000 espectadores.
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