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Bolívar
vuelve a hacer vibrar a Bolivia
(La
Razón)
El
equipo celeste cayó 0-2, pero logró clasificar
a las semifinales de la Copa Sudamericana. Gimnasia tuvo en
el primer tiempo la opción de liquidar el cotejo. En
el segundo, la Academia jugó mejor y lució con
Ribeiro y Botero.
Entró
a la historia. Bolívar es semifinalista de la Copa
Sudamericana 2002. El pase lo consiguió con creces
después de haber soportado con valentía dentro
y fuera de la cancha un ambiente agresivo y hostil de Gimnasia
y Esgrima y su hinchada. Cayó 0-2, pero el resultado
de anoche, a pesar de ser derrota, le alcanzó justo
para clasificarse porque en el cotejo de ida había
sacado una amplia ventaja (4-1).
El
mérito fue de todo el equipo. Los barbijos, los insultos,
las pedradas al bus, el miedo, todo ello también tuvo
su incidencia en la clasificación, porque la Academia
luego del susto asumió una actitud heroica para salir
sin temor ni prejuicios a la arena y batirse con el rival
con armas limpias.
El
Lobo entró a comerse al rival, pero Bolívar
no fue Caperucita Roja. El local conocía bien su terreno,
pero no contó con un Ribeiro que pareció Garrincha
a ratos, dejando en el piso a sus adversarios, o un Botero
que aparecía de un frente a otro sin que se den cuenta
los defensores argentinos. Y eso que Fernández no jugó
y dio paso a un nervioso Machado que tuvo mucho de culpa en
los dos goles.
Bolívar
terminó jugando mejor que su rival. Corrió más
sobre el final y mereció anotar.
Gimnasia
tuvo la gran oportunidad de liquidar el encuentro en el primer
tiempo. Muller hizo dos goles de cabeza (a los 11' y 31')
y Pautasso y Enría estrellaron el balón en el
travesaño. Aparte, controló el juego en el medio
y tuvo a mal traer a los celestes, cuya zaga a ratos hacía
aguas ante los rápidos ataques aéreos del Lobo.
En
este tiempo, el nerviosismo cundió en el equipo boliviano
más de una vez. La cabeza fría de Ferreira tranquilizó
el medio sector y se trató de salir en contragolpe.
El
Lobo fue un cuento en el segundo período. Hasta se
cansó, quizás más que en la temida altura
de La Paz. Sólo en los primeros minutos encerró
a Bolívar, toda vez que después los celestes
tomaron el timón del cotejo y se adueñaron del
balón. En dos ocasiones Botero estuvo cerca de anotar.
Bolívar
llega por primera vez a semifinales en un torneo internacional.
El martes jugará con San Lorenzo, también de
Argentina.
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