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T'unupa
El hijo del dios Wiraqucha es T'unupa. El dios había
hecho la tierra, el cielo, el sol, la luna, las estrellas
y todas las cosas. Y luego había enviado a su
hijo a enseñar a la humanidad una vida acorde
con la naturaleza.
El compañero de T'unupa era un jilguero. Mientras
recorría los poblados, instruía a los
agricultores a sacar el mayor beneficio de la tierra,
sin dañarla; predicaba contra la flojera y la
borrachera y resaltaba los fundamentos de la solidaridad.
Cuando llegó a Carabuco, la gente se congregó
masivamente para escucharlo. Pero Makuri, jefe de los
carabucos, hizo apresar a T'unupa y se burló
de sus cualidades. Llegó incluso a pedirle que
transformara unos metales innobles en oro. El hijo de
Wiraqucha se negó. Y, más bien, reprendió
el comportamiento de Makuri. Éste, muy encolerizado,
reto a una pelea cuerpo a cuerpo a T'unupa, que le respondió
que una víbora no podía luchar contra
un maestro.
Sin más, Makuri hizo expulsar a T'unupa a hondazos.
Al día siguiente éste reapareció
en Carabuco con la ropa muy blanca y sin huellas de
heridas. La gente había salido a recolectar metales
y regresó sin nada, pues T'unupa había
escondido los yacimientos de cielo abierto dentro de
las montañas, para que fuera muy difícil
explotarlo.
Hecho
esto, se dirigió a Copacabana y a la orilla del
lago tendió un paño para cruzar el Titicaca.
Por entonces los pobladores de Copacabana adoraban a
un felino (titi) metálico, cosa que no agradó
a T'unupa. Otra vez aprehendido, fue llevado a la presencia
de un sabio, a quien preguntó las razones por
las que ofrecían a una imagen sacrificios de
sangre.
Les instó a dejar dicho culto y a aceptar la
benevolencia de Wiraqucha. La gente se exaltó
y pidió la muerte de T'unupa. Lo llevaron a la
orilla y lo ataron al palo de una pequeña balsa
de totora, que luego echaron a la deriva. De repente
comenzó una tormenta acompañada de vientos
excesivos y relámpagos aterradores. La balsa
fue llevada hasta el estrecho de Tiquina desde donde
abrió el cause del río Desaguadero hasta
llegar a una hondonada, en la que se formó el
lago Poopó.
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