| Tradiciones
Chiquitanas
Los
chiquitanos mantienen aún la creencia en los
astros del universo, como el sol y la luna, que son
divinidades que según ellos ayudan en la cosecha,
la concepción y otros quehaceres. Otra particularidad
es su afirmación de que el rayo y el viento,
por ejemplo, son manejados por los dioses.
Según el imaginario popular, el Oboísch
es el genio que aparecido a una persona puede causarle
una enfermedad mortal, que sólo se cura con un
hechizo. El Chovoreca no es más que el diablo,
que se aparece a los niños en las noches para
llevárselos al monte. Con la llegada de los misioneros
estas creencias se completaron con las almas condenadas,
llamadas la llorona o la corta mortaja.
Los campesinos para librarse de las hechizos y espíritus
del mal, suelen regar con agua bendita sus casas y azotar
al aire con correas hechas de cerdas de animales (cabestro).
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