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El
contrabando le arrebata a Oruro recursos y progreso
El
Prefecto del departamento dice que el comercio informal
y la salida ilegal de quinua representan grandes pérdidas.
La minería necesita reactivarse y para ello hay que
cambiar la Ley 876. En ganadería hay que mejorar
proyectos de camélidos.
"Para
que Oruro empiece a reactivarse hay que apuntar a la ganadería,
la agricultura, la minería, el comercio legal y también
al turismo", dice Wálter Llanque, prefecto del
departamento.
Si
se habla de gente empleada, los más son agricultores
y ganaderos, en total 52.078, según el Censo de Población
y Vivienda del 2001. Los que siguen son trabajadores de
la industria extractiva, manufacturera y de la construcción
(24.704), además de los que brindan servicios y se
dedican al comercio (23.841).
Pese a ello, Oruro es uno de los departamentos más
pobres del país. Por cada 100 habitantes -hay 391.870
en todo el departamento-, 38 son considerados pobres y 27
indigentes. La mayoría se encuentra en el área
rural.
Llanque
afirma que después del 21060 el sector de la minería
no tuvo grandes inversiones, "amén de Inti Raymi
y algunas otras empresas que han ido en debacle por la caída
de precios".
Sin embargo, hay una aparente mejora en los niveles de cotización
de los principales minerales que produce el departamento,
como el estaño que está bordeando los tres
dólares.
En cuanto a la plata, basta mencionar al distrito minero
de San José, donde se extraen casi 100 toneladas
de mineral al mes.
Esto ha aportado a la economía de la región
generando nuevos empleos.
Sin
embargo, el 2003 se percibieron, por regalías mineras,
sólo 29 millones de bolivianos. Este 2004 serán
11 millones, calcula Llanque. Tal disminución repercutió
en el presupuesto que otorgó el Gobierno al departamento,
pues bajó de 87 millones de bolivianos a 57 millones.
Por ello, se plantean medidas urgentes de reactivación.
Una de ellas es la modificación de la Ley 876, de
exención tributaria, que ayer fue aprobada por Diputados.
Las
empresas del área productiva que se instalen en ese
departamento no pagarán impuestos en 10 años
a partir del inicio de sus actividades.
Si la minería es una de las ocupaciones en Oruro,
el comercio informal es otro de sus pilares por el vínculo
caminero que tiene con Pisiga (frontera con Chile).
En
este rubro, el contrabando juega un papel evidente. "Los
comerciantes declaran en la zona franca de Iquique -por
ejemplo- la compra de picotas y adquieren la boleta de ingreso.
Pero no entran picotas, sino refrigeradores". "Si
sólo lográramos controlar el 60 por ciento
del comercio, estaríamos metiendo a las arcas nacionales
grandes cantidades de dinero".
Lo mismo pasa con la quinua, pese a que Oruro, en la provincia
Garci de Mendoza, es el principal productor a nivel nacional.
Llanque comenta que hay empresas que la exportan por valores
superiores a los 40 millones de dólares anuales,
pero que esas cifras no son percibidas porque van vía
contrabando hacia el Perú. "éste monopoliza
y lo exporta a Europa como si fuera peruano".
El 90 por ciento de las exportaciones de quinua no son declaradas
y hay deficiencias en los mecanismos de control, asegura
la autoridad departamental. "Para dar solución
a este problema se está tomando contacto con la cámara
de exportadores".
Para
reactivar el sector ganadero, en el occidente del departamento,
los camélidos son la opción. Pero, hace cinco
años que los proyectos para esta área no han
dado los resultados esperados. No hubo mayor hato ganadero
ni más calidad ni producción de lanas y carnes.
"Ahora estamos reorientando y redefiniendo los objetivos
de esos proyectos para relanzarlos y hacerlos sostenibles".
El matadero de Turco es el lugar de donde puede salir carne
camélida para su exportación. Con relación
al kilo de carne vacuna, la de llama cuesta 20 por ciento
menos. "Lo primero que se debe lograr es ganar el mercado
interno y luego el externo".
La población que vive en el área rural sólo
llega a 155.760 habitantes,mientras
que la urbana tiene a 236.110 personas.
En
la ciudad, vecinos como Eugenio Villegas no ven cambios
estructurales. Él vive en la zona Antofagasta, al
norte de la urbe. "En tiempo de lluvias, las calles
de tierra se convierten en lodazales y en los 15 años
que vivo aquí la Alcaldía sólo ha trabajado
las aceras".
Para Carlos Cruz (15), la mayor obra que hizo la comuna
de Oruro es el asfaltado de la avenida 6 de Agosto, más
conocida como la avenida del Folklore. "Eso fue hace
varios años"
El
Carnaval orureño es uno de los más importantes
del país. Fue declarado Patrimonio Oral e Intangible
de la Humanidad por la Unesco. Pese a ello, no hubo grandes
mejoras, comenta una vecina de la avenida del Folklore.
"Faltando una semana se arregla". El domingo había
huecos, basura y tierra en la calzada. Los bailarines, que
ensayaron y bebieron todo el día, regaron desechos
en las calles.
El alcalde Jaime Cuentas comenta que el turismo de Oruro
es la mejor empresa, "pero si no la ordenamos la vamos
a quebrar".
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