Una anécdota previa al partido frente a Brasil

Todo acontecimiento deportivo genera anécdotas que se quedan grabadas en la mente de los que participaron en el mismo. La conquista del Sudamericano de 1963 para Bolivia le trae un recuerdo especial a Cucho Vargas de entre los varios que experimentó en aquella oportunidad.
 

"Yo recuerdo una anécdota especial que los involucra a Wilfredo Camacho y a Max Ramírez, dos de los grandes gladiadores de ese torneo. El día en que se ganó a la Argentina era un jueves y en la noche el país entero estaba celebrando. Se suponía que los jugadores tenían que estar concentrados porque venía el partido final contra Brasil. Nosotros no teníamos por qué  concentrar y estábamos en un local público donde se bailaba, un local con poca luz, Bola Rusch se llamaba. Grande fue mi sorpresa cuando veo de pronto a dos figuras mas o menos conocidas, eran Camacho y Ramírez. Me incorporé de la mesa donde estaba, me aproximé a ellos y les di cinco minutos para que abandonen el local  y se dirijan a la concentración si no querían que los denunciara y así lo hicieron, se marcharon. Eso quedó ya en función anecdótica, siempre fuimos amigos, pero indudablemente Camacho y Ramírez comprendieron en ese instante que lo que venía era fundamental para satisfacer la expectativa del público".

El director de la Revista Enfoques recordó que la concentración del equipo se realizó tanto en La Paz como en Cochabamba. En la sede de gobierno el Colegio Militar fue el cuartel general del cuadro dirigido por Alvim. En tanto, La Clínica Los Remedios fue el lugar de concentración en Cochabamba, a siete kilómetros de la ciudad.

Las condiciones del relato

Cucho Vargas fue, como ya se dijo, el único que relató el Sudamericano de Fútbol para toda Bolivia. En esa época ya contaban con cabinas de radio y para Vargas, el hecho de narrar una competencia de tal magnitud hizo que la gente los convirtiera a él y a su equipo de trabajo en auténticos "héroes nacionales".

"Nosotros habíamos modificado totalmente el estilo del relato porque me guié bajo la égida del periodismo argentino y me encantaba Gerabanti, Morocotó, Frascara, una serie de grandes periodistas argentinos con los que me formé y que me permitió crear un nuevo estilo que sirvió hasta hoy, que sirve hasta hoy, porque los que me siguieron prácticamente continuaron con la línea del estilo que les dejamos", rememoró.

Seis años después, Cucho Vargas se dedicó por entero al periodismo general dejando los relatos deportivos.

La dirigencia de aquellos años

Con el antecedente del regionalismo que se generó años antes de 1963, resultó todo un éxito que las Asociaciones de La Paz y Cochabamba junten para trabajar juntos en beneficio del fútbol de aquellos años. Cucho Vargas explicó que gracias a la unificación de grandes dirigentes se consolidó el éxito.

"Se contaba con dirigentes como don Eduardo Sainz García por La Paz, don David Pareja por Cochabamba, don Lauro Ocampo Crespo por La Paz, don Oscar Suárez Mancilla por Cochabamba y Santa Cruz, Jorge Jáuregui y así sucesivamente grandes dirigentes. Se formó un cuerpo dirigencial estupendo que hizo posible que Roberto Prada como presidente tuviese una gestión exitosa que sólo se ha repetido, mire lo que son las coincidencias, en el caso de Guido Loayza", concluyó.


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