Biografías

Gabriel René Moreno, un personaje que construyó conocimiento

Hacer memoria y recordar a figuras ilustres de la educación boliviana resulta poco menos que una tarea delicada debido a la variedad de hombres brillantes que Bolivia tuvo y tiene.

Sin embargo, en ese proceso de buscar ejemplos se puede nombrar a Gabriel René Moreno, hombre de gran talante que, posiblemente, no es de lo más representativo en materia de educación, pero que sí de alguna manera contribuyó decisivamente a la construcción de la cultura y educación boliviana.

El hombre de las 11 profesiones

Nacido un 7 de noviembre de 1836 en la población de San Lorenzo de la Barranca en Santa Cruz de la Sierra, Gabriel René Moreno ha sido, ni duda cabe, un bibliógrafo que dio a conocer la cultura nacional a través de escritos, ensayos y libros bibliográficos.

Gracias a su mente brillante y sus sentido profundo de la invetigación, Moreno se convirtió en una ilustre personalidad que generó pensamiento y cultura a través de su pluma y las letras que escribió en su época de literato.

Al margen de bibliógrafo y literato, hizo del ensayo, la escritura, el periodismo, la abogacía, la sociología, la biografía, la historia, la crítica y la publicidad; sus armas de trabajo dentro del área de las ciencias sociales, aspectos que lo catapultaron dentro de esta área como uno de los eruditos de la época.

Estudió la primaria y la secundaria en Santa Cruz y en el colegio Junín de Sucre. Sus estudios superiores los realizó en el colegio San Luis y en el Instituto Nacional de Santiago de Chile.

Se tituló de abogado en la Universidad Nacional en 1868 y posteriormente se dedicó a la docencia dando clases de aritmética e historia de América en el colegio San Luis.

Los hechos

Entre sus hechos notables está el de catalogar la biblioteca particular del rector del Instituto Nacional Diego Barros Arana, ser fundador y presidente de la "Academia Literaria", ser miembro fundador del "Círculo de Amigos de las Letras".

Fue nombrado Secretario Ad-honorem de la Legación de Bolivia en Santiago entre los años 1873 y 1874 y ejerció el periodismo a través de su trabajo en los periódicos El Mercurio y El Imparcial, entre otros.

Dentro del campo de las investigación, tuvo la oportunidad de viajar por América y Europa con el fin de ejecutar una serie de estudios. Posteriormente, se dirigió a Santiago de Chile para reasumir la Dirección de la Biblioteca y Cátedra de Literarura del Instituto Nacional de Santiago, ocupación que tuvo hasta el final de sus días. Falleció el 28 de abril de 1808 en Valparaiso, Chile.

Fuente: Catálogo de la Bibliografía Boliviana de Arturo Costa de la Torre.