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La economía boliviana está marcada por la
producción minera desde la colonia. A partir de los
años sesenta del siglo XX, la economía boliviana
comenzó a diversificar su producción. Empezó
tomando peso la producción agropecuaria del oriente
boliviano incorporando nuevos productos agrícolas
y agro industriales. La producción de petróleo
empezó los años veinte con la Standard Oil
Company y comenzó a gravitar en la balanza comercial,
a partir de los años sesenta.
En
el siglo XIX, la República de Bolivia se distinguió
por la producción de la plata. El agotamiento del
mineral y la explotación feudal de la tierra, incidieron
en un comercio exterior con saldos más negativos
que positivos.
La
explotación del estaño que empezó en
el siglo XX, con un alza de precios de éste mineral
en el mercado internacional incidió en una reversión
del comportamiento del sector externo. La balanza comercial
boliviana comenzó a mostrar saldos positivos y el
país por primera vez exportó capitales producidos
al interior de su economía para ser invertidos en
Europa y Estados Unidos.
El
vertiginoso ascenso del estaño en las exportaciones
bolivianas fue acompañado por la instalación
de un modelo liberal de desarrollo (1900-1930) que abarcó
hasta la gran crisis internacional de los años 1929-33.
Los dirigentes visibles de éste modelo, en la política
y la economía fueron Ismael Montes Presidente de
la República, y Simón Iturri Patiño,
el magnate del estaño. Se vivió una democracia
restringida a lo largo del periodo.
La
crisis internacional de los años treinta marcó
profundamente al país. Disminuyó en tres cuartos
el volumen exportado y a ésa situación se
añadió la guerra del Chaco con el Paraguay.
Al profundo desequilibrio externo se añadió
el desequilibrio fiscal, causado por incrementos en los
gastos fiscales para sostener la guerra en condiciones en
que disminuían los ingresos fiscales. El Banco Central
fundado en 1929, dejó de ser la autoridad monetaria,
y dando paso a la emisión de grandes cantidades de
dinero para financiar la guerra. Bolivia se vio obligada
a suspender el servicio de la deuda externa (1930).
La
gestación del Nacionalismo y del Estado del Bienestar
(1936-1951), empezó con la creación de Yacimientos
Petrolíferos Fiscales Bolivianos YPFB (1936), la
creación del Banco Minero de Bolivia BAMIN (1936),
del Banco Agrícola de Bolivia BAB (1942) y de la
Corporación Boliviana de Fomento CBF (1942). Las
cajas de ahorro y seguro obreros aparecieron en 1935. Este
periodo estuvo marcado por una fuerte inestabilidad política.
En
1952 se produjo la Revolución Nacional, que dio nacimiento
al modelo del nacionalismo revolucionario. Esta introdujo
la Reforma Agraria, en la perspectiva de ampliar el mercado
interno dotándoles a los campesinos las tierras que
antes trabajaban para sus patrones. Nacionalizó las
minas pertenecientes a los grandes mineros, para ser administradas
por el Estado, buscando destinar los excedentes para la
industrialización del país. Se decretó
el voto universal, incorporando a los analfabetos en la
toma de decisiones políticas.
El
estado empezó a crear más empresas públicas.
Se fundó la Corporación Minera de Bolivia
(1953)(COMIBOL), sobre las empresas mineras nacionalizadas
y el Estado se convirtió en el principal agente económico
del país. Se creó la Caja Nacional de Seguridad
Social, dando lugar al fortalecimiento del Estado del Bienestar,
haciendo que el Estado administre la seguridad social.
Luego
aparecieron más empresas públicas como la
Empresa Nacional de Fundiciones ENAF (1971), el Servicio
Nacional de Caminos (SNC) y el Banco del Estado BANEST (1971)
y las Corporaciones de Desarrollo en cada departamento.
El
modelo de la Revolución Nacional duró hasta
(1952-1985), año que se decidió achicar el
papel empresarial del Estado. Una de las medidas que implicó
cambiar el estilo de desarrollo en Bolivia fue la liquidación
de la Corporación Boliviana de Fomento (CBF).
El
ocaso de la Revolución Nacional, se dio en medio
de un alto proceso inflacionario. A partir de la crisis
de los años treinta, se vivieron tres procesos inflacionarios
agudos; la primera a consecuencia de la Guerra del Chaco
(1935-38), la segunda al introducir la nacionalización
de las minas( 1953-1956) y la tercera por el excesivo endeudamiento
público que las empresas públicas no pudieron
pagarlas (1981-1985). El producto interno bruto, en ésos
años de inflación mostró tasas de crecimiento
negativas.
La
revolución nacional logró aplicar el proceso
de sustitución de importaciones y tuvieron éxito
diversificando la producción agro pecuaria en el
oriente boliviano. Se amplió la frontera agrícola
en esa región, por la conclusión de los caminos
Cochabamba-Santa Cruz, Montero-Santa Cruz, la instalación
de las líneas férreas de Yacuiba-Santa Cruz
y Corumba-Santa Cruz.
Las
medidas económicas de 1985 al margen de estabilizar
la economía buscó transformar el papel del
Estado que había incursionado en la inversión
productiva, para restringir su acción a las inversiones
en infraestructura y transfiriendo la gestión de
las empresas públicas al sector privado.
El
desempeño del modelo neo liberal aplicado a partir
de 1985, se expresó en modestas tasas de crecimiento.
Fue baja la inversión en infraestructura en caminos.
Uno de los problemas fue que no pudo revertir la persistente
balanza comercial negativa que empezó a partir de
1958, a pesar de haberse diversificado las exportaciones.
Se espera que la reciente apertura del mercado norteamericano
mediante la ley de preferencias andinas (APTA) incentive
las exportaciones bolivianas de manufacturas textiles y
una negociación óptima sobre la exportación
del gas reviertan finalmente la crónica balanza comercial.
Las
transformaciones estructurales del estado implicaron realizar
la reforma de pensiones junto a la capitalización
de las principales empresas públicas. Hoy el ahorro
para la vejez está en manos de las AFPs, que son
administradoras privadas de fondos de pensiones.
Guido
Luna Cabrera
Master
en desarrollo económico.
Autor: La
economía boliviana del siglo XX
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