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PRESIDENTE COLOMBIANO SE PRONUNCIA SOBRE EVENTUAL GOBIERNO DE EVO MORALES EN BOLIVIA
Por: Isaac
Bigio*
El
nuevo presidente electo de Colombia, Alvaro Uribe Velez,
ha estado en Londres donde ha prestado declaraciones
sobre un eventual gobierno de Evo Morales en Bolivia.
En
una reunión con diversos periodistas y analistas
en la embajada colombiana en Gran Bretaña le
preguntamos acerca de cual sería su actitud si
es que en Bolivia fuese elegido un gobierno basado en
la izquierda y los productores de coca. Uribe debe jurar
en su cargo el 7 de agosto, un día después
que lo haga su homólogo boliviano. Aún
no se sabe quien sería el nuevo mandatario boliviano
pero uno de los dos aspirantes es el sindicalista cocalero
Morales, que tiene un proyecto diametralmente opuesto
al suyo.
Uribe
fue electo proponiendo que el principal problema de
Colombia es el narcotráfico y la falta de seguridad.
El propone organizar a los 200,000 guardias privados
y a un millón de informantes, así como
incrementar las tropas militares y policiales (e impuestos
para financiar ello) para derrotar a la guerrilla.
Morales,
en cambio, se opone a la erradicación de la coca,
ha protagonizado manifestaciones violentas contra los
EEUU y las fuerzas de seguridad, y quiere gobernar con
Peredo o Quispe quienes han liderado previamente organizaciones
insurgentes armadas de izquierda.
En
caso que Colombia y Bolivia tengan 2 presidentes contrapuestos
se crearía un dilema. En el principal país
exportador de cocaína habría un gobierno
que quiere aplicar férreamente un programa de
represión dura ante la guerrilla asociada con
la producción de coca. En quien fuera antes el
principal productor de coca habría un gobierno
que incentivase el libre cultivo de dicha hoja.
Uribe
manifestó que él respetaría la
soberanía, la democracia y libre determinación
del pueblo boliviano. Sin embargo, acotó que
permitir el libre cultivo de la coca es una locura.
Mientras en Bolivia, según él, hay 30
a 40 mil hectáreas de coca, en Colombia hay 160
mil hectáreas dedicadas al cultivo de dicha hoja.
Esto ha implicado la destrucción de un millón
de hectáreas de selva vírgen, que el 70%
de la violencia se deba a la droga y que el número
de drogadictos en su país ya esté en el
millón de personas.
Mientras
el nuevo mandatario colombiano prestaba esas declaraciones
un bullicioso piquete de refugiados colombianos, muchos
de ellos con simpatías hacia Evo Morales, le
gritaban al frente de la entrada de la embajada:'paramilitar',
'asesino' y 'fascista'.
El
permanentemente les llamaba a querer dialogar con él,
pero los manifestantes sostenían que no quieren
conversar con alguien a quien acusan de haber gobernado
Antioquía con los carteles de la droga y quien
creó y sigue creando grupos paramilitares.
Uribe
sostuvo que se estaba reuniendo con el premier británico
Tonny Blair para coordinar la lucha anti-terrorista
y solicitar ayuda aunque todavía no esté
planteada aún una compra de armas.
(*)Isaac Bigio es: Analista
Internacional
London School of Economics & Political Sciences
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