Actualización: Jue, 22 / May / 2014 12:16 pm
Jueves, 22 / May / 2014
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Los grandes clubes de Lisboa y Madrid, semejantes pero también diferentes

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A los dos principales clubes de Lisboa, el Benfica y el Sporting, se les ha comparado muchas veces con los finalistas de la 'Champions', Real Madrid y Atlético de Madrid pero, pese a que tienen muchas cosas en común, son también, al mismo tiempo, muy diferentes.

Los grandes clubes de Lisboa y Madrid, semejantes pero también diferentes
Los grandes clubes de Lisboa y Madrid, semejantes pero también diferentes. Foto EUFA

A dos días de la final de Lisboa, las comparaciones entre los cuatro grandes clubes ibéricos, surgen como tema inevitable entre los futboleros de los dos países.

Si al Real Madrid se le asemeja con frecuencia al Benfica por ser los dos los equipos más laureados en sus respectivos países, al Sporting y al Atlético también se les ve como clubes parecidos por ser, para muchos, "los eternos segundos".

Sin embargo, la historia está llena de matices. Al Benfica, como al Atlético de Madrid y no al Real Madrid, se le ha asociado históricamente con muchas capas de la clase obrera lisboeta.

Fundado un 28 de febrero de 1904 en el barrio de Belém por un heterogéneo grupo de 24 personas, arraigó pronto entre las clases más populares de Lisboa. Su primer presidente, José Rosa Rodrigues, fue escogido en una reunión celebrada en una farmacia.

Historiadores portugueses han reforzado la diversidad social en la que nació el Benfica, en cuya fundación había representantes de la clase media-alta, baja e incluso huérfanos.

Sin embargo, el Sporting Club de Portugal (SCP, como oficialmente se designa al Sporting de Lisboa) se fundó con el dinero procedente de un aristócrata.

José Alfredo Holtreman Roquette, conocido como José Alvalade -un noble cuyo padre fue el primer Visconde de Alvalade-, obtuvo de su abuelo el apoyo monetario necesario para poner en marcha el club.

Las zonas de Lisboa y de Madrid en la que los clubes tienen sus estadios también reflejan sus dispares orígenes.

El del Benfica, el estadio de La Luz (escenario de la final del sábado), está situado en el barrio homónimo de Benfica (noroeste de la capital lusa), una zona de clase media-baja que podría asemejarse a zonas colindantes de la ribera sur del río Manzanares, área en la que se encuentra el Vicente Calderón del Atlético.

El estadio José Alvalade, sin embargo, se localiza en una área más noble de la ciudad, al final de la avenida de Campo Grande, que, en algunos tramos, recuerda al paseo de la Castellana, donde está ubicado el Santiago Bernabéu del Real Madrid.

En lo que sí coinciden Real Madrid y Benfica es en su imponente palmarés. Las 32 Ligas de los merengues y las 33 de los encarnados superan con creces los 10 entorchados del Atlético y los 18 del Sporting.

Tanto el Benfica como el Real Madrid comparten también un glorioso recorrido nacional e internacional especialmente exitoso en la década de los 60, el primero liderado por Eusébio da Silva Ferreira y el segundo por Alfredo di Stéfano.

Ambos campeones europeos -nueve veces los merengues (56, 57, 58, 59, 60, 66, 98, 2000 y 2002) y dos los encarnados (1961 y 1962)- se disputaron en los 60 la hegemonía del continente con equipos como el Inter y el Ac Milan.

Precisamente en el 62, el Benfica venció su último cetro europeo al doblegar en una antológica final al Real Madrid por 5-3.

Ambos clubes presumen además de contar con las aficiones más numerosas en sus respectivos países.

En el caso del Benfica, se estima que el 47% de los hinchas portugueses apoyan al club encarnado, cuya masa de socios es de las mayores del mundo (más de 200.000).

Atlético y Sporting, con menores presupuestos y aficionados que sus rivales de la capital, también dividen el rol histórico de un equipo al que le flojean las piernas en momentos clave.

Al Atlético le recuerdan el gol que le marcó Schwarzenbeck en el minuto 120 e igualó el anotado por Luis Aragonés en la final de la Copa de Europa de 1974 ante el Bayern de Múnich.

Dos días después, el 17 de mayo, los colchoneros fueron vapuleados por los alemanes (4-0) en el desempate.

Y al Sporting le atormenta aún la final de la UEFA de 2005 que perdió en su estadio José Alvalade ante el CSKA de Moscú.

A pesar de comenzar en ventaja -el brasileño Rogério marcó en el 29-, una actuación estelar del también brasileño Daniel Carvalho contribuyó a dar la vuelta al marcador 1-3, con goles de Aleksei Berezutski (56), Yuri Zhirkov (65) y Vágner Love (75). EFE

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