
El Fuego se ha
utilizado para describir tanto el cielo como el infierno,
desde los mundos imaginarios más elevados a la
más baja consciencia. La carta de la fuerza afirma
que necesitamos que haya una buena relación entre
nuestra naturaleza espiritual y la física, no
sólo respetar las necesidades del cuerpo y a
la vez avanzar en nuestro desarrollo espiritual, si
no que ambas se satisfagan y potencien mutuamente, la
elevación de los más bajos y potentes
deseos animales a los más altos niveles espirituales
y en dicho proceso su satisfacción absoluta y
plena. De esta experiencia en la que nuestros deseos
carnales y espirituales se nutren y potencian unos al
los otros complaciéndose mutuamente proviene
la verdadera fuerza, de ahí el título
de la carta.
La
lección de esta carta es aplacar a la bestia
o en otras palabras tomar el control sobre nuestras
pasiones. ¿La bella dama cierra o abre las fauces
de el León? Sin duda hay momentos en los que
nos forzamos ha llevar a cabo ciertas cosas, mientras
que en otros nos forzamos a no hacerlas. Hay que recordar
que solo debemos aplicar fuerza mientras creamos los
hábitos, pues luego las tareas se ejecutarán
sin esfuerzo, como el León junto a la dama. Esta
carta nos muestra el camino medio, la moderación,
la aceptación y el entendiendo. Este aproximación
balanceada, nos ayuda discernir y ser uno con las energías
naturales.

El fugo de la Pasión
LAS ENFOCO CLARAMENTE Y LAS APLICO CON SABIDURÍA.
POR ESTO MIS ACTOS NO TRAEN CONSECUENCIAS NEGATIVAS,
NI A MÍ, NI A LOS QUE ME RODEAN.
MI EFECTIVIDAD ES SEGURA. SOY PRECISO Y CONFIABLE.
Y, AUNQUE MANEJO ENERGÍAS PODEROSAS
(ESPIRITUALES, MENTALES, EMOCIONALES Y FÍSICAS),
NO TEMO QUE ME VAYAN A DOMINAR.
YO SE MEDIR CON EXACTITUD LO QUE SE NECESITA
PARA CADA OCASIÓN Y PROPÓSITO.
PUES MIS ENERGÍAS ESTÁN ALINEADOS CON EL ESPÍRITU.


