Gimnasia cayó 4 a 1 ante Olimpia en el Defensores de Chaco y se despidió del torneo. El conjunto argentino eligió un mal día para perder el invicto.
No fue una derrota más. Si bien no era descabellado pensar que el experimentado campeón podía conseguir una victoria, la forma en que la obtuvo dejó un sabor mucho más amargo aún en el paladar de los dirigidos por Carlos Ramacciotti.
Es que Olimpia se puso en ventaja a los 8 cuando casi no había generado peligro alguno. Alvarenga ejecutó un tiro
libre de manera impecable que dejó sin chance a Olave.
De allí en adelante los argentinos intentaron cambiar la historia sin demasiada claridad. Así y todo contaron con oportunidades pero el árbitro Martín Vázquez dejó pasar por alto dos jugadas que pudieron cambiar la historia.
A Enría le cometieron un claro penal a los 17 y cuando se moría la primera parte Sanguinetti remató ante Tavarelli, la pelota no entraba pero Sosa, habilitado, la empujó. El juez del encuentro vio otra cosa. De
allí en adelante todo fue para el dueño de casa.
Hernán López, en dos oportunidades, y Benítez ampliaron la cuenta a cuatro. Castillo, de penal, pudo anotar el del honor del "Lobo".
Todo terminó con una diferencia que en la cancha no fue tal pero eso a pocos le importa. El campeón sigue en carrera y promete dar batalla.
El Grupo 4 terminó con Cobreloa y Olimpia como líderes con 9 unidades, seguidos por Gimnasia (7) y Alianza (5).