Ganábamos 2-0 y terminamos pidiendo hora
Copa América 2004 - Miércoles, 07 / Jul / 2004
(La Paz - La Razón)
Fue un buen resultado el 2-2 que logró la selección boliviana frente a Perú, en Lima, por la Copa América. Los muchachos de Blacut llenan de esperanza al pueblo futbolero. ¿se pudo ganar?... creemos que si!
Bolivia ganaba 2-0 a 23 minutos del final, pero no pudo frenar el ímpetu de los peruanos que lograron empatar en el tramo final. El empate es un premio al esfuerzo y aplicación del equipo verde.
A Perú no le alcanzó el tiempo y a Bolivia le faltaron las piernas. El resultado es sorpresivo porque en los planes previos, el equipo local era el claro favorito y el visitante era una especie de convidado de segunda línea.
El equipo nacional ahogó la fiesta del local porque llevó al rival a su juego, lo distrajo con una marca persistente, y lo martilló en el contragolpe. A este trabajo, que pudo ser impecable, le faltó experiencia, capacidad para administrar un resultado positivo.
Estuvo a punto de repetirse el resultado de 1953, cuando Bolivia derrotó en el partido inaugural al anfitrión con gol del recordado Víctor Agustín Ugarte. En esta oportunidad Bolivia logró sacar dos goles de ventaja, y a 23 minutos del final parecía encaminarse a la victoria, pero cedió terreno, dejó que el rival lo arrinconara en su área y dependió mucho del portero Leonardo Fernández, de lejos el mejor valor del partido y quien salvó al menos cuatro claras jugadas de gol.
Acertó el técnico Autuori al enviar al terreno al batallador Andrés Mendoza y al hábil Roberto Palacios, cuando Perú parecía encaminarse al desastre. El primero arrastró la marca, desordenó la impecable tarea de la defensa nacional y el segundo mostró su sutileza en el gol del empate a cinco minutos del final, cuando los nervios ordenaban rematar desde cualquier punto.
Bolivia capitalizó bien en el primer tiempo los errores peruanos en la marca. El gol de Joaquín Botero, a los 35' tras una perfecta pared de Limberg Gutiérrez, fue el ejemplo del juego claro y contundente que careció Perú.
Juan Jayo a los 20' y Claudio Pizarro a los 26' y 30' desperdiciaron claras opciones para que el local se pusiera en ventaja.
El segundo tiempo se jugó en campo boliviano y en el contragolpe Lorgio Álvarez anotó un golazo excepcional luego de gambetear al portero peruano. En aquel momento el reloj marcaba los 11' del complemento y Bolivia tenía el horizonte azul.
En la última media de hora de juego, Perú compensó los desaciertos del inicio, apostó a la ofensiva y dejó sus espaldas descubiertas, que el visitante no aprovechó porque creyó que dos goles de ventaja eran suficientes.
Los ingresos de Richard Rojas y Gonzalo Galindo no fueron la solución para Bolivia, que empezó a sentir la asfixia del rival. Mendoza se convirtió en una tromba que se llevaba por delante a la zaga boliviana abriendo fisuras que antes no se advirtió.
A los 22' Rubén Tufiño llegó con la pierna fracciones de segundo tarde y el delantero Mendoza se fue al piso. Esas jugadas se dejan pasar habitualmente porque dejan dudas, pero el juez argentino Héctor Baldassi, marcó el punto penal. Esa jugada fue la bisagra del partido, porque tras el penal concretado por Pizarro, el local se envalentonó y fustigó a la defensa boliviana.
Palacios a los 40' con una jugada maestra anotó el empate.
Botero a los 46' tuvo en sus pies la posibilidad de anotar el tercero, pero a esas alturas ninguno de los jugadores bolivianos tenía aire para más.
Los dos se fueron descontentos, porque Bolivia tenía el oro en las manos que dejó escurrir y Perú perdió dos puntos valiosos.
Fue un buen resultado el 2-2 que logró la selección boliviana frente a Perú, en Lima, por la Copa América. Los muchachos de Blacut llenan de esperanza al pueblo futbolero. ¿se pudo ganar?... creemos que si!
Bolivia ganaba 2-0 a 23 minutos del final, pero no pudo frenar el ímpetu de los peruanos que lograron empatar en el tramo final. El empate es un premio al esfuerzo y aplicación del equipo verde.
A Perú no le alcanzó el tiempo y a Bolivia le faltaron las piernas. El resultado es sorpresivo porque en los planes previos, el equipo local era el claro favorito y el visitante era una especie de convidado de segunda línea.
El equipo nacional ahogó la fiesta del local porque llevó al rival a su juego, lo distrajo con una marca persistente, y lo martilló en el contragolpe. A este trabajo, que pudo ser impecable, le faltó experiencia, capacidad para administrar un resultado positivo.
Estuvo a punto de repetirse el resultado de 1953, cuando Bolivia derrotó en el partido inaugural al anfitrión con gol del recordado Víctor Agustín Ugarte. En esta oportunidad Bolivia logró sacar dos goles de ventaja, y a 23 minutos del final parecía encaminarse a la victoria, pero cedió terreno, dejó que el rival lo arrinconara en su área y dependió mucho del portero Leonardo Fernández, de lejos el mejor valor del partido y quien salvó al menos cuatro claras jugadas de gol.
Acertó el técnico Autuori al enviar al terreno al batallador Andrés Mendoza y al hábil Roberto Palacios, cuando Perú parecía encaminarse al desastre. El primero arrastró la marca, desordenó la impecable tarea de la defensa nacional y el segundo mostró su sutileza en el gol del empate a cinco minutos del final, cuando los nervios ordenaban rematar desde cualquier punto.
Bolivia capitalizó bien en el primer tiempo los errores peruanos en la marca. El gol de Joaquín Botero, a los 35' tras una perfecta pared de Limberg Gutiérrez, fue el ejemplo del juego claro y contundente que careció Perú.
Juan Jayo a los 20' y Claudio Pizarro a los 26' y 30' desperdiciaron claras opciones para que el local se pusiera en ventaja.
El segundo tiempo se jugó en campo boliviano y en el contragolpe Lorgio Álvarez anotó un golazo excepcional luego de gambetear al portero peruano. En aquel momento el reloj marcaba los 11' del complemento y Bolivia tenía el horizonte azul.
En la última media de hora de juego, Perú compensó los desaciertos del inicio, apostó a la ofensiva y dejó sus espaldas descubiertas, que el visitante no aprovechó porque creyó que dos goles de ventaja eran suficientes.
Los ingresos de Richard Rojas y Gonzalo Galindo no fueron la solución para Bolivia, que empezó a sentir la asfixia del rival. Mendoza se convirtió en una tromba que se llevaba por delante a la zaga boliviana abriendo fisuras que antes no se advirtió.
A los 22' Rubén Tufiño llegó con la pierna fracciones de segundo tarde y el delantero Mendoza se fue al piso. Esas jugadas se dejan pasar habitualmente porque dejan dudas, pero el juez argentino Héctor Baldassi, marcó el punto penal. Esa jugada fue la bisagra del partido, porque tras el penal concretado por Pizarro, el local se envalentonó y fustigó a la defensa boliviana.
Palacios a los 40' con una jugada maestra anotó el empate.
Botero a los 46' tuvo en sus pies la posibilidad de anotar el tercero, pero a esas alturas ninguno de los jugadores bolivianos tenía aire para más.
Los dos se fueron descontentos, porque Bolivia tenía el oro en las manos que dejó escurrir y Perú perdió dos puntos valiosos.
+ Artículos
Actualidad • JUN 8 / 2026
¿Qué dijo Evo Morales tras la promulgación de la ley de estados excepción?
Actualidad • JUN 8 / 2026