El SÍ o el NO definirá cuánto cambiará la actual ley petrolera
Lunes, 12 / Jul / 2004
(La Paz - La Razón)
Si el Presidente triunfa en esta pregunta, tendrá el mandato para exigir al Congreso una nueva norma que anule la de Sánchez de Lozada. Si pierde, sólo podrá hacerle algunos ajustes. La ley atrajo inversiones, pero hoy la realidad del país es otra: necesita mercados y vender gas.
Si la respuesta a la pregunta 1 es NO, el Gobierno sólo modificaría algunos artículos de la Ley de Hidrocarburos vigente.
Cualquiera sea el resultado en la pregunta 1 del referéndum a realizarse el 18 de julio, la política de hidrocarburos del Estado boliviano cambiará para dar paso a un nuevo marco legal.
“Hoy la realidad es diferente a la de hace ocho años, cuando se aprobó la Ley 1689; ahora se requieren de mercados para el gas”, dice el delegado presidencial para la Revisión de la Capitalización, Francesco Zaratti.
La Ley 1689 fue impulsada y aprobada por el presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, que perseguía atraer inversiones al sector hidrocarburífero y liberalizar el mercado del petróleo y el gas.
Al responder SÍ en la pregunta 1, la Ley de Hidrocarburos vigente quedará anulada, creándose un vacío legal para dar paso a otra, en este caso propuesta por el presidente Carlos Mesa, precisa Zaratti.
Pero si la respuesta es NO, no querrá decir que el marco vigente se quedará tal y como está, sino que en lugar de ser anulada, sufrirá algunas modificaciones. “Por ejemplo, cambiará el rol de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y otros aspectos que dependen de las otras cuatro respuestas del referéndum”, explicó.
Establecido esto, es necesario aclarar, además, que si la actual Ley de Hidrocarburos debe ser reemplazada por otra, el proceso no será inmediato, pues habrá que modificar todos sus reglamentos derivados de la norma. “No será inmediato y se debe trabajar en una nueva ley en el Parlamento”, dijo el diputado Gustavo Torrico (MAS).
Para el analista económico Carlos Villegas, la Ley 1689 tiene una filosofía de corte liberal “porque esa era la filosofía que predominaba en los 90”, pero es esa ley la que entregó la propiedad de los hidrocarburos en boca de pozo a las empresas petroleras que tienen intereses en Bolivia.
Zaratti cree que la Ley 1689 cumplió su objetivo de atraer inversiones y que los resultados permiten que el país, actualmente, cuente con reservas de gas de 52,3 Trillones de Pies Cúbicos de gas.
Lo que está claro —indicó Zaratti— es que esa norma sacrificó los impuestos a cambio de dar incentivos. “A eso se llama dar incentivos para atraer inversiones”.
El Gobierno pretende dejar claramente establecido que si el resultado de esta pregunta es Sí, buscará que se respete el mandato de la gente y que el Parlamento apruebe otra ley del sector.
Villegas advierte que el SÍ a esta pregunta no cambiará los contratos suscritos entre las petroleras y el Estado, pero permitiría que las empresas migren a otros contratos.
El diccionario
Abrogar.-
Abrogar una ley quiere decir que se la deja sin efecto e inmediatamente después de esta acción se genera un vacío legal que debe ser reemplazado por otra norma.
Promulgar.-
Según el diccionario de la Lengua Española, promulgar quiere decir publicar formalmente una ley. En el país la promulgación de leyes está a cargo del Poder Ejecutivo.
Vigente.-
Quiere decir una ley, ordenanza o costumbre que está en vigor, en observancia, algo que es actual. En el caso de una ley vigente quiere decir que se debe cumplir.
Industrializar.-
Es convertir el gas en otros productos con valor agregado, como energía eléctrica a través de las termoeléctricas, o productos plásticos con las petroquímicas.