Perú entra de segundo. Las ganas no le fueron suficientes (Peru.com)
La selección peruana no pudo con una ordenada Colombia y empató a dos –luego de ir 2-0 abajo-, en partido correspondiente a la fecha final del Grupo A de la Copa América jugado en Trujillo. La bicolor quedó en segundo lugar de la serie y deberá enfrentar al segundo del Grupo B.
La escuadra bicolor, luego de un inicio desconcertante, derrochó mucho amor propio en la etapa complementaria donde estuvo a un paso de anotar el tanto triunfal. Los nuestros se encontraron con una muralla cafetera a la que fue difícil vulnerar.
El primer gol del partido fue a los 33 minutos de la primera etapa. Un arranque veloz de Elkin Murillo por derecha no pudo ser controlado por la defensa nacional, éste centró bien para la aparición de Edwin Congo, quien de golpe de cabeza decretó el primer gol del juego.
A los 8 minutos de la segunda etapa Abel Aguilar puso el 2-0 tras centro de Congo. El 2-0 no amilanó a Perú que consiguió el descuento con Nolberto Solano de estupendo tiro libre (12m ST), mientras que Flavio Maestri puso el 2-2 de cabeza a los 15 de esta complementaria.
El primer tiempo tuvo un arranque bastante tibio, con ambos cuadros en la típica función de estudiarse mutuamente. A los 9 minutos de iniciadas las acciones, el defensor peruano Miguel Rebosio tuvo que salir lesionado. Esto descompuso el funcionamiento de los dirigidos por Paulo Autuori, quienes tardaron en recomponerse.
Luego de unos minutos dubitativos, Perú tomó la iniciativa del partido, mientras que Colombia se dedicó a esperar en defensa. A los 10 minutos Congo dio el primer aviso, cuando una desinteligencia en la zaga nuestra lo dejó solo, aunque estuvo allí Acasiete para rechazar.
A los 21 minutos un centro por derecha no es bien aprovechado por Andrés Mendoza, quien se resbaló cuando estaba en inmejorable posición para anotar. Un minuto más tarde llegó la más clara del cuadro peruano: Una pelotera en área colombiana y Mendoza otra vez solo remata al travesaño cuando el golero Juan Carlos Henao estaba entregado.
Luego del contragolpe mortífero y el posterior gol de Congo, Colombia durmió el partido ante la inoperancia del equipo bicolor que no tuvo ideas para vulnerar la valla contraria. Palacios estuvo muy errático, Maestri sólo con ganas no pudo y Solano lució desconcertado. El ariete Mendoza estuvo en una noche fatal.
Colombia, por su parte, mostraba una gran solidez en todas sus líneas. Murillo era el más activo en posición de ataque, mientras que la zaga comandada por Orozco se mostró a gran altura, además de la comprobada seguridad de Henao.
La segunda etapa creció en emoción y el juego fue de ida y vuelta, con el habitual manejo de los nuestros, ya que sabían que quedar en segundo lugar en el grupo significaba enfrentar indefectiblemente a un rival mucho más fuerte. Todo el Mansiche enmudeció con el segundo gol colombiano, toda una lección de ataque: Corrida de Edwin Congo –una de las figuras de la cancha- por derecha, centro bajo hacia atrás que encuentra a Abel Aguilar con la suficiente viada para pegarle seco al balón y vencer a Oscar Ibáñez. El 2-0 parecía sentenciar todo.
Los nuestros tenían que reaccionar con rapidez. A los 55 minutos un buen centro de Soto encuentra a Solano que no puede pegarle al balón cuando estaba en inmejorable posición de anotar, aún así el buen segundo tiempo del jugador del Aston Villa dio sus frutos cuando un tiro libre ejecutado con su habitual calidad dejó sin chance al meta Henao (13m ST).
El colmado recinto trujillano motivó al equipo nacional a que volcara con todo al ataque, pero Andrés Mendoza otra vez confirmó el bajo nivel de juego en el que se encuentra al desperdiciar una clara ocasión de gol cuando estaba solo ante Henao y rematara alto (58m ST).
A los 61 minutos, una jugada más con corazón que con claridad, encontró la ansiada igualdad: Centro de Salas, pivoteo de Mendoza –lo mejor que hizo en la noche- y Maestri que se zambulle arriesgando su integridad física para que, de golpe de cabeza, desatara la euforia en el norte.
Luego del empate Perú buscó con todo el tercer gol, mientras que Colombia se abroqueló aún más en defensa. Un remate de Ñol a los 65 minutos que atajó Henao en gran reacción terminó con las ideas del equipo. Todos los sectores del terreno de juego tenían a un colombiano en constante juego de marcación. Hacia el final el resultado terminó siendo el más lógico, a pesar de la capacidad de reacción de la bicolor.
Colombia, como campeón del grupo, deberá enfrentarse al segundo mejor tercero en esta misma ciudad el próximo sábado, mientras que la escuadra nacional, como segunda, la tendrá más difícil al rivalizar con el segundo del Grupo B en Chiclayo, también el sábado. Ahora bailaremos con la más fea, pero si uno quiere ser campeón debe vencer a todos.