La costumbre de usar máscaras proviene del culto a los muertos, rito religioso de la Edad Media.
Los cotillones presentan cada año infinidad de antifaces, capuchas y máscaras. Las más atractivas para este año vienen a ser aquellas elaboradas con plumas, aunque siguen prevaleciendo las brillosas que lucen vistosas por la noche. Sin embargo, muy poco se conoce sobre el origen de los accesorios que disfrazan la mirada en carnaval.
La costumbre de usar máscaras proviene de un rito religioso de la Edad Media, que derivaba del culto a los muertos. Los personajes personificaban a los espíritus vistiéndose de blanco y cubriéndose el rostro con una máscara. Desde entonces, la gente empezó a disfrazarse para celebrar estas fechas.
Por otra parte, el origen del carnaval es difícil de descifrar; lo cierto es que de a poco se ha convertido en una celebración importante en muchos países -de la mano del dios Momo-, atrayendo en muchos casos la visita de gente de otras regiones. Uno de los corsos más famosos es el de Río de Janeiro.
El significado de la palabra carnaval tiene varias explicaciones. Algunos estudiosos dicen que deriva del italiano "carne y vale" que quiere decir "carne a Dios", indicando la excesiva sensualidad y desenfreno de estos días. También lo denominaban “carro navale”, "fasnachat" o "fesenach", fiesta de locura.
En la antigüedad, los romanos rendían culto al dios Momo, que según la leyenda era el dios de "las chanzas y de las burlas". El acostumbraba corregir a los hombres y a los dioses con críticas sarcásticas, imitándolos grotescamente.
Infinidades para carnavalear
Antifaz • El cotillón Graciela ofrece modelos coloridos con brillo y plumas a 4,5 bolivianos, la unidad y 55 bolivianos la docena. Se encuentra en la calle Buenos Aires, casi esquina España.
Peluca • Las pelucas con brillo tienen un costo de 20 bolivianos. Son vistosas para usar por la noche.
Maquillaje • El bazar Buenos Aires, ubicado en la calle que lleva el mismo nombre, tiene maquillaje para carnaval, a 5 bolivianos.
Instrumentos • Las matracas, trompetas y espumas con cornetas, alegran la fiesta carnavalera. Sus precios varían, de 5 a 40 bolivianos.
Espuma • El “Rey Momo” está a un precio base de 7 bolivianos. Este producto se ha convertido en uno de los más tradicionales y alegres del carnaval.