The Strongest gana a Goiás y aún tiene esperanza (La Paz - La Prensa)
The Strongest derrotó anoche al brasileño Goiás (1-0) y aún mantiene encendida la luz de esperanza para clasificarse a la tercera fase de la Copa Libertadores, pero lo más importante de todo es que parece haber recuperado la confianza, a partir de una buena dosis de actitud positiva, que necesariamente repercute en lo futbolístico con una mejoría que se ha comenzado a percibir.
El partido copero jugado ayer era la última oportunidad para que la opción de seguir luchando no se extinguiera, y los “atigrados” obraron en consecuencia cargando el peso de esa responsabilidad, y con entereza como elemento determinante afrontaron el cotejo para conseguir su objetivo.
El Goiás vino a cuidar su invicto con predisposición al juego defensivo, y eso hizo que a The Strongest le costará cada vez más hallar espacios; pero el “Tigre”, merced a una buena tarea que implicó contar con una segura defensa; una buena recuperación en el medio sector, que le permitió tener el balón en su poder el mayor tiempo; pero sobre todo la generación de fútbol de mitad de cancha hacia adelante, consiguió ir minando la estructura de su adversario hasta que pudo vulnerarla.
No es que The Strongest haya jugado un fútbol vistoso, o que su juego haya sido absolutamente superior a su adversario; pero cuando fallaba su tarea, sea individual o colectiva, de inmediato aparecía la actitud para enmendar el error y para intentar una y otra vez, con el convencimiento de que a la corta o a la larga el gol tan buscado iba a llegar.
En el primer tiempo las opciones fueron sobre todo a través de tiros desde lejos o con pelota parada; a los 15’ Harlei salvó por primera vez ante un fuerte disparo de Mena; a los 34’ el arquero soltó otro fuerte disparo de Arévalo y a los 40’ el “Tigre” se perdió la posibilidad más clara cuando Mena cabeceó muy mal teniendo el arco a su disposición. Pero más allá de que el balón no hubiera entrado en el arco, la sensación era que el gol estaba rondando.
En el segundo tiempo el juego colectivo “atigrado” funcionó mejor; Cardozo apareció en la dimensión de un verdadero conductor —rápido en el pensamiento y también en la ejecución—; mientras que Cabrera y sobre todo Paz buscaron de manera incansable generar espacios, y preocuparon cada vez más a los zagueros que intentaban controlarlos.
Luna optó por dos cambios cuando se dio cuenta de que The Strongest insistía pero se repetía en ese afán, entonces necesitaba darle variantes a su equipo y lo consiguió con el ingreso de Gutiérrez por el sector derecho más Britos por el izquierdo, aunque a la larga ambos fueron los protagonistas del que sería el único tanto del partido y el de la victoria.
Una falta sobre Líder Paz, que se iba con velocidad y habilidad, fue la acción clave del partido; a Britos le quedó un tiro libre como para su zurda, remató pero el balón pegó en la barrera; sin embargo, del rebote le llegó a Gutiérrez, quien oportuno en su ubicación introdujo el balón en el arco y anotó el gol por el que The Strongest había luchado bastante.
Los últimos minutos fueron dramáticos a partir de la decisión de los brasileños de ir a buscar el empate, no con mucho orden, ante lo cual los “atigrados” respondieron con solvencia en su defensa, pero el Goiás pudo haber conseguido la igualdad en los descuentos de no haber sido porque Mutt desvió un remate cuando el último obstáculo era el arquero Caballero.
El “Tigre” consiguió tres valiosos puntos con los que puede respirar tranquilo antes de ir a la Argentina el 19 de este mes a jugarse la vida frente a Newell’s Old Boys, aunque le seguirá pesando el haber caído en casa frente a Unión Española. En todo caso, al menos —a diferencia de no hace mucho— puede hacer gala de haber mejorado su actitud y de estar reencontrando la línea futbolística que había extraviado.
El Tigre, línea por línea
EL ARQUERO (BIEN)
Noche tranquila para el paraguayo Éver Caballero, quien cuando fue requerido —en muy pocas ocasiones— estuvo acertado. Los delanteros brasileños se animaron muy poco, pero él respondió bien.
LA DEFENSA (BIEN Y MAL)
La zaga central mostró las dos caras de la medalla, porque mientras Sandro Coelho y Alejandro Mena estuvieron solventes, Sergio Jáuregui acusó varios defectos, además de cierta torpeza. Los brasileños se dieron cuenta y de rato en rato atacaron por ese lado. Sobre el final se afirmó.
LOS LATERALES (REGULAR)
Los desbordes por los carriles se convirtieron en el arma más empleada por el “Tigre”, pero tanto Rocabado como Flores fueron poco productivos y abusaron del centro aéreo, casi siempre controlado por los defensores contrarios.
Las bandas mejoraron con el ingreso de Ronald Gutiérrez y Gustavo Britos, sobre todo por la movilidad que imprimió el primero. Ambos fueron protagonistas de la jugada del gol.
EL MEDIOCAMPO (BIEN)
Una vez superadas las dudas y la falta de conexión de la primera parte, el medio campo “atigrado” manejó el ritmo del partido en la segunda. Cristaldo y Arévalo no sólo cumplieron bien su labor de marca, también aportaron generando ataques. En esa tarea específica el mejor fue Cardozo, con muy buena visión para colocar pases.
EL ATAQUE (BIEN)
Líder Paz mostró siempre vocación ofensiva, fue el que corrió más y con su habilidad hizo pasar calores a los contrarios. Diego Cabrera también estuvo inquieto y probó con frecuencia remates a los que les faltó fuerza y puntería, pero su esfuerzo mínimamente merece ser reconocido. Luego lo reemplazó Fernández, con poca actividad.