Inicio E-Mail Chat Postales Humor Especiales Horóscopo Clasificados BoliviaMall.com Turismo Fútbol
Informativos
El País
Internacional
Economía
Sociedad
Deportes
Fútbol
Ciencia y tecnología
Servicios
Amigos y contactos
Cambio de moneda
Chat
Clasificados
E-mail gratis
Postales
Encuestas
Tv Bolivia
Radios
Entretenimiento
Actualidad
Cine
Horóscopo
Humor
Juegos
Modelos
De Bolivia
Turismo
El sabor de Bolivia
Históricos
Campeones del 63
Guerra del Pacífico
Revolución del 52
Los Kjarkas
Otros especiales
Más especiales



 

 

 

 


6/19/2002

Los "Arcángeles" le dan vida a la Iglesia de Calamarca

(La Paz - Bolivia.com)


Presione aquí
Escribe: Juan Manuel Miranda.

Iglesia y museo se funden en un sólo propósito que no sólo abarca el ámbito religioso, sino también el artístico. Así es el Templo de Calamarca, un edificio de estilo barroco que cuenta entre sus obras más preciadas a los “Arcángeles”.

Con la restauración de los cuadros de la serie “Santas y Cristo”, la Iglesia acumula más de medio centenar de obras de arte de valor histórico inigualable que han sido tratadas con esmero por los profesionales del rubro para que recuperen su color y calidad. A los “Arcángeles” y a las “Santas” se suma una serie de cuadros que narran “La Vida de la Virgen”.

De igual manera, los retablos y las esculturas que yacen en el interior del recinto conforman un armónico conjunto de trabajos desarrollados con un cuidado y gusto exquisitos.

Una estructura mixta

Si algo produce orgullo a los pobladores Calamarqueños es su Iglesia, un monumento de edificación mixta ya que parte de los muros exteriores son de piedra, pero algunos sectores son de adobe y ladrillo. Una de las principales características del templo es su formación en cruz latina que corresponde al Siglo XVII.

Esta formación se aprecia ni bien se entra al recinto donde también se observa el altar con dos naves laterales a ambos lados. El referido altar deja ver un retablo enorme de color dorado donde se encuentra situado, como es característico, la cruz de Cristo y una serie de imágenes religiosas.

El Jefe de Patrimonio Artístico y Monumental del Viceministerio de Cultura, Rolando Saravia, explica que la nave del sector izquierdo dispone de unos muros revestidos de estuco sobre adobe con un piso de cerámica. El retablo de esta nave está recubierto con laja y su estilo corresponde al periodo Barroco ya que es policromado.

Una de las peculiaridades de esta nave es que detrás del retablo hay una ventana tipo lucernario con arco rebajado y dintel de medio punto, aspecto que le da una sensación de importancia en la parte central, lugar donde resalta la figura de un santo.

En cuanto a la nave derecha, Saravia sostiene que las características básicamente son las mismas que la nave izquierda con la diferencia de que ahí se encuentra asentada la figura de Santiago Matamoros montado sobre un caballo. “Esta imagen es una de las más veneradas en el altiplano boliviano. Incluso existe una fiesta en honor a esta figura que en España recibe el nombre de Santiago Matamoros, mientras que acá es conocido como Santiago Apóstol”.

Saravia afirma que, de acuerdo a los estudios realizados, es posible señalar que las ventanas de la Iglesia durante el Siglo XVII

Presione aquí
eran arcos rebajados con tres puntos o rectos. Ya para el Siglo XVIII las ventanas sufrieron una modificación adquiriendo la forma de arco de medio punto con un enchape de piedra y una estructura de adobe o ladrillo en los costados.

En lo que se refiere a las puertas, éstas todavía conservan los arcos y los goznes originales. De igual forma, los bajones que dividen el presbiterio de la nave central y las naves laterales mantienen el estilo Barroco.

De Renacentista a Barroca

Saravia tiene argumentos para señalar que la estructura del edificio fue, en un principio, Renacentista. La observación se debe al hecho de que la iglesia no tiene un crucero muy marcado. “Si fuera totalmente Barroca tendría una cúpula redonda”.

El templo fue intervenido por la Alcaldía Municipal a finales de la década pasada. Producto de esa intervención es que la cubierta de la nave sufrió un cambio ya que en la actualidad no guarda las proporciones con las que se la hizo originalmente.

Conforme al estilo propio del Renacimiento, las iglesias suelen tener una planta alargada donde está situado un arco dorado que sirve para dividir el presbiterio de la nave central donde están los feligreses. En cambio, el estilo Barroco se destaca por las dos líneas en forma de cruz que dividen el presbiterio de las dos naves laterales, por eso recibe la denominación de crucero.

La intervención realizada también contempló el cambio de los colores que en un principio eran amarillos ocres o azules añiles bastante fuertes. Colores más armónicos, como el blanco, pasaron a dominar los interiores del recinto después de los años 50, al igual que las tonalidades del piso donde se destacaban el verde o el amarillo.

Los vestigios de la presencia de pinturas murales prácticamente han desaparecido, señala Saravia, a tiempo de explicar que con las ordenanzas que salieron en la época republicana todos los inmuebles tenían que ser pintados de un color blanco inmaculado.

En ese marco, tanto las casas como las iglesias sufrieron cambios significativos. Por eso es que las pinturas murales fueron sustituidas por lienzos que tenían como propósito el de catequizar a las personas en la fe cristiana.

Con la restauración de la serie “Santas y Cristo”, la Iglesia de Calamarca no sólo aumenta su patrimonio artístico, sino que se constituye en un centro que cumple una dualidad de funciones: la espiritual y la cultural, ya que no sólo alberga a los feligreses domingo tras domingo, sino que busca afianzarse como un atractivo turístico para aquellos viajeros que deseen poner una pausa a su recorrido hacia la ciudad de Oruro

Presione aquí
para observar un templo y unas pinturas sin igual.

“Las Santas y el Cristo”pasaron por el quirófano de María Isabel Alvarez Plata

Restaurar un lienzo de más de 200 años conlleva una serie de pasos de vital trascendencia. María Isabel Alvarez Plata es la especialista que, juntamente con su empresa Taller de Diseño Ambiental S.R.L, ganó la licitación para intervenir la serie de “Las Santas de Calamarca”.

Fue el Viceministerio de Cultura quien hizo la licitación referida y, bajo su supervisión, el pasado 22 de mayo, tras cuatro meses de ardua labor, se entregaron las obras restauradas a la Iglesia de Calamarca.

Un total de diez cuadros fueron intervenidos para la ocasión, de los cuales nueve estuvieron a cargo del taller de Alvarez Plata. Con 17 años de experiencia en el mercado, el referido taller viene precedido del antecedente de haber restaurado obras de la Casa de la Moneda en Potosí, de la Casa de la Libertad en Sucre y de la Fundación del Banco Central de Bolivia.

El tiempo no pasa en vano

Los lienzos restaurados corresponden a los Siglos XVII y XVIII. El natural paso del tiempo, los cambios de humedad y de temperatura que originan tensión en los lienzos, la acumulación de polvo, los bastidores en mal estado y los deshechos de paloma, son algunos de los factores que dañaron los cuadros.

Situada en su taller ubicado en la calle Hermanos Manchego de La Paz, María Isabel Alvarez Plata explica que toda pintura consta de una serie de elementos que sirven para conservar su originalidad. En primera instancia, la tela tiene que tener una base de preparación donde se incluye el espacio donde el artista define su dibujo previo, lo que, a decir de Alvarez Plata, es el proceso de imprimación.

En segunda instancia se procede a colocar la capa pictórica y en tercera instancia se le aplica un barniz protector a la obra para que se preserve a través del tiempo. No obstante de este proceso, con los años los lienzos sufren la pérdida de las capas de preparación, las capas pictóricas se levantan y la tela sufre rasgaduras, entre otras cosas.

Documentos y fotografías

Es en ese momento donde la labor de restauración cumple un papel importante que tiene que ver no sólo con la consolidación de la pieza, sino también con la apertura de una investigación que detalle las características de la misma.

En ese marco, la restauradora señala que es necesario documentar la estructura, el tipo de tela, de base y pigmentación de la pintura para determinar qué elementos utilizar para su restauración y su posterior consolidación.

De igual manera, contar con una serie de

Presione aquí
fotografías donde se detalle el trabajo realizado, con su registro histórico y la descripción de la iconografía, se constituyen en otros aspectos a considerar para efectuar una labor profesional.

“Utilizamos un método científico que nos permite eliminar dudas y saber con exactitud qué características tiene la obra. Es por eso que, para ver los detalles de la estructura de los cuadros, utilizamos radiografías y rayos ultravioleta”, afirma.

En la parte posterior

Contrariamente a lo que uno se puede imaginar, la labor de limpieza de la obra se inicia con la limpieza del polvo y otros elementos de la parte posterior de la tela. En caso de que exista alguna rotura, Alvarez Plata explica que se requiere de un injerto de tela que permita establecer puentes de fibra, los cuales son pegados con materiales especiales.

Un bastidor con bandas laterales y ensamblado con cuñas para que no toquen la tela pasa a sustituir al bastidor antiguo. Antes de colocar la capa pictórica, se aplica una base de preparación constituida por una mezcla de tiza, cal y formol, ingredientes que permiten reconstruir el color de la manera original.

Tras la pintura viene el barniz, cuyo propósito es el de aislar la obra restaurada de la original. “Estos materiales son reversibles ya que tienen una garantía de seguridad de 50 años. De esta manera, los futuros restauradores y las nuevas técnicas podrán detectar errores y distinguir la parte original de la restaurada”, añade Alvarez Plata.

La labor desempeñada por los restauradores no puede tener errores, ya que un tono de color que no corresponde o algún añadido que difiere del original entra en el marco del plagio. Es por eso que materias como la química y la física tienen una participación esencial en el desarrollo del proceso.

La serie de lienzos de “Las Santas y el Cristo” recibió este tratamiento bajo la supervisión del Viceministerio de Cultura. Hoy se puede observar estas obras consolidadas en el Templo de Calamarca, su tierra natal. De autor anónimo la mayoría de ellas, se cree que al menos dos trabajos han sido creados por el Maestro Leonardo Flores.

A decir de Alvarez Plata, estas obras tienen un gran valor histórico y regional ya que proceden del Lago Titicaca y otras regiones altiplánicas. Esta serie es una de las más completas al igual que la de San Martín de Potosí. Con la restauración de las mismas su valor aumenta aún más y aquel intento de catequizar a través de cuadros que se puso en vigencia en los Siglos XVII y XVII, hoy se ha transformado en un legado cultural de notable riqueza, sin duda todo un orgullo para Bolivia.

 

 

Correspondencia, sugerencias e informaciones a:
prensabolivia@interlatin.com
Fax : 591-2-2225734

Exprese su opinión en los foros de Bolivia.com

 

 


 
 
Correspondencia, sugerencias, informaciones ingrese a: Contáctenos
Anuncia en Bolivia.com | Acerca de Interlatin | Información Corporativa | Información Legal

Visite: Colombia.com | Futbolargentino.com
Bolivia.com no está afiliado al Gobierno Boliviano. Bolivia.com es una marca de Interlatin Corp.
Bolivia.com is not affiliated with nor sponsored by the Government of Bolivia. Bolivia.com is a trademark of Interlatin Corp.
y>