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7/26/2002
El MNR peregrinó 16 días para encontrar un aliado
(La Paz - La Razón)
Anoche concluyeron para el MNR 16 días de peregrinaje político para tener un socio que le asegure gobernabilidad para los próximos cinco años con Gonzalo Sánchez de Lozada en la presidencia y Carlos Mesa en la vicepresidencia.
Fueron arduas las negociaciones movimientistas. Comenzaron la noche del lunes 8 de julio, horas después de que la Corte Nacional Electoral (CNE), con los resultados del 100 por ciento de las actas, confirmaron que el candidato del MAS, Evo Morales, había obtenido el segundo lugar, desplazando a Manfred Reyes
Villa, de NFR.
Antes, el MIR y NFR denunciaron un supuesto “operativo Evo” propiciado por la Embajada de EEUU, Sánchez de Lozada y los medios de comunicación.
A partir de la publicación de los datos oficiales de las elecciones, el MNR, MIR y NFR empezaron a negociar. Sólo el MAS había definido su rol opositor.
El MNR emprendió conversaciones con el MIR, puesto que ya contaba con el respaldo de UCS y posteriormente de ADN. Sánchez de Lozada dijo entonces que dialogará con los jefes políticos para obtener apoyo, sin
descartar a Evo Morales.
El MIR cerró sus puertas al MNR y la poca cercanía de este partido a NFR y al MAS hizo que varios sectores de la sociedad pidieran acabar con la incertidumbre y presionaran para el establecimiento de la nueva coalición. Entre los principales exponentes de esta demanda estaban los empresarios privados, los banqueros y la Iglesia. A ellos se suma el presidente Jorge Quiroga, quien espera iniciar el proceso de transición y elegir el puerto internacional por el que se exportará el gas a EEUU.
Tras su fracaso
con el MIR, el MNR decide negociar con NFR. Pero las diferencias programáticas, especialmente de la Asamblea Constituyente, impidieron un acuerdo, aunque luego se supo que Jaime Paz había visitado a Manfred Reyes Villa para impedir el pacto político.
El MNR insistió con el MIR y logró el acuerdo que finalmente anoche fue firmado entre Gonzalo Sánchez de Lozada y Jaime Paz Zamora.
La Iglesia, los empresarios —especialmente los banqueros— y la Embajada de Estados Unidos presionaron a los políticos para formar un gobierno.
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