Dos analistas le dan una mirada crítica al fracaso del dirigente de la Confederación de Campesinos, en su intento de convocar a un bloqueo de caminos. Dicen que los errores propios de Quispe lo perjudicaron.
El anuncio de bloqueo de caminos por parte de los campesinos se quedó sólo en eso, en un anuncio. A pesar del miedo que provocó la amenaza, Felipe Quispe no logró articular la medida de fuerza ni convencer a sus compañeros de que salgan a las carreteras del país.
Tres días después de que debió iniciarse el corte del tráfico, dos analistas creen que Felipe Quispe ha perdido poder de convocatoria y a la propia base indígena que lo encumbró en la dirigencia hace tres años.
Carlos Camargo, ex dirigente de la COB y ahora especialista
en temas sindicales, asegura que Quispe no ha sido capaz de superar los viejos males que aquejan al sindicalismo, “entre ellos la falta de integridad moral de sus dirigentes, las prácticas autoritarias y la falta de pluralismo ideológico y político dentro de la propia organización indígena”.
Siguiendo esa línea de razonamiento, Roberto Laserna, analista de temas sociales, señala que la falta de respaldo para el dirigente campesino es “un revés muy duro y es parte de este desgaste que ha sufrido por su intolerancia, por su incapacidad para aprovechar los momentos de negociación y obtener resultados razonables con los bloqueos”.
La coincidencia de los analistas es que Felipe Quispe está en “su peor hora”, como dice Camargo, y que se muestra
profundamente debilitado con el fracaso de sus amenazas.
“Felipe Quispe está liquidado, su liderazgo se ha puesto en cuestión, la gente ni le respeta ni le obedece, estamos en la pendiente de una declinación de ese dirigente que terminará por sacarlo de la dirigencia sindical”, sostiene Camargo.
De todas formas, Roberto Laserna cree que hay que esperar si es que Felipe Quispe aprende la lección y cambia de actitud frente sus propias bases ante las que se encuentra deslegitimado.
Quispe admite su fracaso
El secretario ejecutivo de la CSUTCB, Felipe Quispe, aseguró que esperará que los militares y policías se retiren de los caminos para colocar allí una alfombra de piedras. El dirigente campesino admite que no ha tenido éxito
hasta ahora.
“El Ejército nos ha madrugado, ellos han sido los primeros en ocupar las carreteras”, dijo Quispe que, pese a los últimos resultados de su convocatoria, manifiesta que los campesinos cortarán el tráfico en las rutas desde el lunes próximo.
El ejecutivo de la CSUTCB, también aseguró que existe una división política entre los dirigentes campesinos y admitió que esto influyó para que la convocatoria a los bloqueos se vea afectada. Por eso, llamó “traidores” a Román Loayza y Evo Morales que no se le sumaron.
Quispe explicó que no tiene el apoyo de Achacachi, pero sí de los otros 21 cantones de la provincia Omasuyos. Entre tanto, el Gobierno insiste en dialogar y evaluar el cumplimiento de las 72 demandas campesinas.