Inicio E-Mail Chat Postales Humor Especiales Horóscopo Clasificados BoliviaMall.com Turismo Fútbol
 
Informativos
El País
Internacional
Economía
Sociedad
Deportes
Fútbol
Ciencia y tecnología
Servicios
Amigos y contactos
Cambio de moneda
Chat
Clasificados
E-mail gratis
Postales
Encuestas
Tv Bolivia
Radios
Entretenimiento
Actualidad
Cine
Horóscopo
Humor
Juegos
Modelos
De Bolivia
Turismo
El sabor de Bolivia
Históricos
Campeones del 63
Guerra del Pacífico
Revolución del 52
Los Kjarkas
Otros especiales
Más especiales
28 de noviembre, 2005

Giovana Rivero: “El lector tiene derecho al morbo”

(La Paz - La Razón)

La escritora cruceña, flamante ganadora del Premio Tamayo de Cuento, habla de irreverencia y boom. De yapa, un fragmento de su obra galardonada.

Dueños de la Arena le ha valido a la escritora cruceña Giovana Rivero el Premio Franz Tamayo 2005. “Este cuento formará parte de una saga mayor, del enamoramiento entre dos primos, sin que el incesto llegue a mostrarse como un pecado sino como una cuenta pendiente para la adultez”, ha dicho Rivero sobre la narración que, con alacranes de por medio, ahora es un pretexto para conocer a la autora.

¿Influyó su infancia en Montero en su carrera literaria?
La infancia es siempre definitiva para la percepción de la vida. En mi caso, me tocó vivir en un pueblo que muy pronto se hizo ciudad, pero que durante esa transición experimentó la efervescencia de una Babilonia: el narcotráfico gestó una sociedad confusa, a medio camino entre el provincianismo y los autos último modelo. “La ciudad blanca”, le decían y los hombres encendían sus cigarrillos prendiéndole fuego a billetes de 100 dólares. Era difícil estar al margen, era duro. Quizás por eso, en literatura, me fascina la mezcla entre una hipérbole del hombre salvaje y la “buena conducta” del contemporáneo civilizado. Eso da como resultado el cinismo.

Empecé a escribir en mis exámenes de Filosofía, en el colegio, tipo 15 años. Me di cuenta de que lo disfrutaba, que el mundo se prefiguraba o deformaba según yo lo quería o pensaba. Pero luego, cuando tenía 18 años, supe que la literatura era la construcción de una ficción. Y que la ficción me hacía libre.

Su obra ha adquirido identidad siendo irreverente, apelando al cuerpo. ¿Es ello suficiente para definir una literatura como “femenina”?
No es suficiente, claro que no, pero es efectivo. Si trato de mirar a la literatura como un fenómeno cultural, estas estrategias funcionan. Y no es que la escritora o el escritor la desarrollen con premeditación, sino intuitivamente. Ahora, desde una perspectiva estrictamente artística, debo responder a título personal: el erotismo es una etapa, no como cronología sine qua non; es decir, no viene primero el erotismo —como un preámbulo de una literatura más “seria”— y luego, como una evolución, otras preocupaciones temáticas. Sin embargo, es frecuente que las escritoras empiecen con erotismo, ¿por qué será? Quizás porque el texto que dominamos con más pericia es el cuerpo y no hay escritura del cuerpo que no pase por lo sexual-erótico. Por lo demás, el vicio de la irreverencia no lo puedo resolver. Siempre lo cometo.

Los autores del llamado boom cruceño (Carvalho, que es beniano, como Daher, y usted) tocan temas universales con un lenguaje estándar. Entonces, ¿cómo se sostiene ese “boom”? ¿Cuán político es?
El boom es una convergencia de muchas variables y sería ingenuo decir que no ingresa la cuestión política. Pero ello no significa que nuestra obra deba necesariamente versar sobre el ejercicio o los artificios de la política. Se trata, más bien, de una atmósfera en la que el hombre siglo XXI debe lidiar hasta con el espejo. Cada elección es un causa-efecto, el asalto que lo acecha en la esquina, la mujer que lo denuncia por maltrato. Creo que el boom cruceño se está determinando tanto por la presencia de editoriales como La Hoguera, lo cual garantiza una frecuencia y calidad de publicaciones, así como porque el escritor que vive en Santa Cruz no lleva sobre sus espaldas la responsabilidad de narrar la historia “política”, ahora es un cronista del cotidiano. El boom puede reconocerse entonces por temáticas minimalistas e intensas; gente que narra y publica desde Santa Cruz y desde una posición de testigo y protagonista, y no de “denunciante”.

La ficción que usted crea, ¿ha influido en su vida?
Creo que mi descaro para vivir, mis transgresiones, han sido muy asociadas a mis textos. Eso, sin embargo, no debería suceder. Al lector sólo le interesa tu ficción. Por supuesto, el lector tiene derecho al morbo.

¿En qué obra trabaja?
Tengo un libro bilingüe a punto de ser publicado con La Mancha; reproduce el modelo de Sentir lo oscuro, pero no se trata de un remake, ya que incluirá cuentos inéditos, desde otra veta muy distinta al erotismo. También escribo una novela que tiene muchos personajes, un desafío para los que queremos imitar la tarea agotadora pero apasionante de Dios.

Dueños de la arena (fragmento)
Cuando éramos chicos, metíamos los pies en los montoncitos de la arena y amasábamos castillos. La lluvia se encargaba de diluir los castillos en el destino del agua. Los bañones eran lo de menos, o el cristal finito de la arena que se convertía en mugre en las esquinas del dedo gordo. Una tarde pillamos al alacrán.

- ¡Un ciempiés¡ —grité yo, que en mi ciencia sobre los insectos siempre fui tajante.

-No, tonta —dijo Erland— es un alacrán, y está bravo.

El pequeño gladiador blandía la espada desde atrás hacia adelante, sacerdote de sacrificios. Erland lo metió en un frasco. Entonces construimos un campo de batalla y Erland colocó al alacrán de un lado, y a un soldadito de plástico de otro. Podían pasar horas sin que el alacrán se aproximara al soldado, nosotros respirábamos veneno.

- ¿Te acordás? —le digo. Erland se acomoda el cabello ralo. Súbitamente, los hombres han sido reclutados por la calvicie. Erland no se escapa de esas traiciones de la juventud.

-Cómo no... —contesta él— pero me parece que fue hace un millón de años.

-Y sí. Fue hace un millón de años.

Ganadora del tamayo

Giovana Rivero • Nació en Montero (Santa Cruz) en 1972.

Ha publicado • Los libros de cuentos: El secreto de la vida, Las bestias, Nombrando el eco y Contraluna, y la novela Las Camaleonas.

Premio Tamayo 2005 • Obtuvo el primer lugar del certamen más importante de cuento con la obra Dueños de la arena.



Correspondencia, sugerencias e informaciones a:
prensabolivia@interlatin.com
Fax : 591-2-225734 

Exprese su opinión en los foros de Bolivia.com

 


 
Correspondencia, sugerencias, informaciones ingrese a: Contáctenos
Anuncia en Bolivia.com | Acerca de Interlatin | Información Corporativa | Información Legal

Visite: Colombia.com | Futbolargentino.com
Bolivia.com no está afiliado al Gobierno Boliviano. Bolivia.com es una marca de Interlatin Corp.
Bolivia.com is not affiliated with nor sponsored by the Government of Bolivia. Bolivia.com is a trademark of Interlatin Corp.