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9 de diciembre, 2005
Analistas anticipan que habrá fuerte margen de voto cruzado
(La Paz - La Prensa)
Ejercicio electoral. Elegir a un candidato presidencial de un determinado partido y un diputado uninominal de otro partido es una opción que se prevé se va a acentuar en las elecciones del 18 de diciembre. Es visible el fenómeno en candidatos prefecturales.
Dos analistas coinciden en que en las elecciones del 18 de diciembre el voto cruzado se acentuará más respecto de los comicios de 2002 y uno de los principales afectados será el Movimiento Al Socialismo (MAS), quien no pudo configurar postulaciones prefecturales que hagan frente a otras candidaturas locales muy fuertes.
“Va a haber una presencia muy fuerte del voto cruzado”, vaticina la politóloga cruceña Helena Argirakis.
Ella considera que la “gente entendió” el espíritu del voto cruzado “en una lectura muy propia” respecto de la selección de candidatos nacionales y locales, como son los diputados uninominales.
Entretanto, el analista Henry Oporto comentó que el fenómeno que implicar votar por un candidato local de una organización política y por un candidato nacional de otra formación es “una tendencia que se afirma”.
Aunque asegura que la democracia en Bolivia “aún es precaria después de seis elecciones”, Jimena Costa dice que “es altamente probable que haya una selección más consciente de candidatos” en los comicios del 18 de diciembre.
Sin embargo, muy cauta, espera que se conozcan los resultados para asegurar si es que habrá o no un voto cruzado acentuado. Eso está “en veremos”, afirma.
En las elecciones generales de 2002, algunos partidos que no tuvieron buena votación nacional y departamental consiguieron fuerte apoyo en las circunscripciones uninominales. Es el caso del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR), que siendo cuarto en el escrutinio general (16,32 por ciento de la votación) logró 15 diputaciones uninominales de las 68 establecidas en todo el país. Ese partido incluso superó al segundo de esos comicios, el Movimiento Al Socialismo (MAS), que tuvo 14, y al tercero, Nueva Fuerza Republicana (NFR), que consiguió sólo seis. Incluso el Movimiento Indígena Pachakuti (MIP) tuvo cinco uninominales, uno menos que NFR.
Esos datos muestran “un indicio de una democracia madura con una cultura muy alta”, analiza Argirakis.
Sin embargo, en 2002 hubo casos de “votación lineal” (sufragio por el candidato presidencial y uninominales de un mismo partido) muy acentuados en algunos departamentos, como Tarija, donde el MIR logró todas (5) las circunscripciones uninominales.
Aunque el MAS ganó las elecciones en Cochabamba, consiguió cinco de nueve diputaciones uninominales; el resto, cuatro, fue para NFR, el segundo de la votación departamental.
En referencia al MAS, Costa considera que la mayoría de sus militantes ejerce el “voto consigna”, sin importar que el candidato sea mejor o no respecto de sus contendores. La gente debe “tener capacidad de interpelación discursiva” de los postulantes en la circunscripción, reflexiona.
“Aún existen aspectos afectivos” que priman entre electores y partidos, avalúa Argirakis.
Al contrario, asegura que Unidad Nacional (UN), Poder Democrático Social (Podemos) y el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) tendrán voto cruzado favorable.
Pero el voto cruzado comienza a develarse en la intención de apoyo a los candidatos prefecturales, cuya votación se realizará el mismo día de las elecciones generales.
Para Oporto, el que tendrá desventaja en eso es el MAS, que en su criterio no tiene candidatos “de buen perfil” que se muestren “como alternativas adecuadas”.
Son visibles los casos de candidatos del MAS que no tienen opciones de ganar en varios departamentos, a pesar de que el postulante presidencial, Evo Morales Ayma, tiene buena intención de voto.
Los diputados uninominales fueron elegidos por primera vez en los comicios de 1997.
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