13 de diciembre, 2005

Bolivia define su futuro en dos elecciones el mismo día

(La Paz - Bolivia.com)

Un total de ocho partidos concurren a las decisivas elecciones generales bolivianas del 18 de diciembre, fecha en la que también saldrán de las urnas, por primera vez, los prefectos departamentales, hasta ahora elegidos a dedo por el presidente.

Los 3,6 millones de bolivianos con derecho a voto elegirán a 130 diputados y 27 senadores, que formarán las cámaras baja y alta del Congreso, así como a nueve prefectos o gobernadores, uno por cada departamento.

Estos comicios, que se disputan en una sólo vuelta, darán paso a la designación del nuevo presidente y vicepresidente de Bolivia, cargos que precisarán de la mayoría absoluta para ser ratificados de forma automática.

En caso de que ninguna formación logre esta mayoría, el nuevo Congreso deberá elegir estos cargos entre los candidatos de los partidos más votados y, según las encuestas, sólo dos de ellos tienen opciones reales de conseguir la Jefatura del Estado.

Se trata del líder cocalero Evo Morales, del Movimiento Al Socialismo (MAS), y el ex presidente Jorge Quiroga, del Poder Democrático y Social (Podemos).

La elección de prefectos, la gran novedad en estos comicios, es una concesión del ex presidente Carlos Mesa (2003-2005) a los reclamos autonomistas de la próspera región de Santa Cruz y servirá para legitimar el cargo de gobernador, que nunca antes se había designado por el voto popular.
Estos son los séptimos comicios generales desde que Bolivia recuperó la democracia en 1982, tras un largo periodo de regímenes autoritarios que le otorgaron al país el récord de acumular el mayor número de golpes de Estado.

Los analistas coinciden en las particularidades de esta elección, debido al descenso del apoyo a los partidos conservadores y tradicionales frente a la fuerza emergente de sectores populistas e indigenistas que han cambiado el mapa político en los últimos años.

El ejemplo más significativo es el MAS, que irrumpió en el escenario de la política tradicional trasgrediendo la lógica y la visión común de las fuerzas conservadoras.

Para terciar en los comicios, y por afinidad programática, Evo Morales se prestó la sigla de un desgajo de la fascista Falange Socialista Boliviana, y años después, refundó este partido el 23 de julio de 1987 y, según el ex presidente Mesa, también historiador y periodista, nació del sindicalismo y recoge tendencias que van desde la nostalgia marxista de los años setenta hasta la ideología contestataria de los productores de coca.

De orientación socialista, fue la segunda fuerza más votada en las elecciones generales del 2003, mientras que en las municipales del 2004 se constituyó como el partido más representativo del país.

De obtener la victoria, Evo Morales se convertirá en el primer presidente indígena en Bolivia y uno de los pocos en América Latina.

Entre los partidos tradicionales que concurren a las elecciones de diciembre se encuentra el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), fundado el 7 de junio de 1942 y principal protagonista en la historia republicana de los últimos 60 años.
Michiaki Nagatani, descendiente de japoneses y con menos del cinco por ciento en la preferencia electoral, es el candidato del MNR, hoy muy desgastado en comparación con las gloriosas etapas de la vieja guardia representada por el desaparecido Víctor Paz Estensoro, quien gobernó hasta en cuatro ocasiones.

Del MNR fue también el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, quien dimitió y huyó a Estados Unidos tras una revuelta social del octubre negro del 2003.

Los también históricos Acción Democrática Nacionalista (ADN), del fallecido Hugo Banzer, quien gobernó como dictador (1971-78) y como presidente democrático (1989-97), y el Movimiento Revolucionario de Izquierda (MIR), de Jaime Paz Zamora, no participan en esta contienda electoral.

En esta ocasión, Paz Zamora postula para prefecto del departamento de Tarija, su feudo político.

El heredero de ADN en estos comicios es ex presidente Jorge Quiroga (2001-2002), segundo en las encuestas y líder de Podemos, organización creada exclusivamente para estas elecciones.

Sus detractores afirman que Quiroga ha elegido esta fórmula para no verse afectado por la perdida de credibilidad y legitimidad de los partidos tradicionales.
Tercero en los sondeos, pero más rezagado, aparece el empresario del cemento Samuel Doria Mediana, ex militante del MIR y fundador en mayo del 2004 de Unidad Nacional (UN).

Atrás quedan los otros cuatro candidatos, que no suman juntos ni el cuatro por ciento del apoyo, según los sondeos.

Son Felipe Quispe, del Movimiento Indígena Pachakuti (MIP); Néstor García, de la Unión Social de Trabajadores de Bolivia (USTB); Elíseo Rodríguez, del Frente Patriótico Agropecuario de Bolivia (FREPAB), y Gildo Angulo, de la Nueva Fuerza Republicana (NFR).



Correspondencias, sugerencias e informaciones a: prensabolivia@interlatin.com
Fax: (591-2) 222-5734

Exprese su opinión en los Foros de Bolivia.com