| Los políticos son las víctimas de nuevas coplas carnavaleras
(La Razón)
El disco de Los Kjarkas se venderá en los puestos de periódicos desde mañana. Es un trabajo no recomendable "para aguafiestas y conservadores".
Coplas de las carnestolendas, de las que se estilan en el área rural del valle boliviano, alimentan el nuevo disco que Los Kjarkas lanzarán mañana a través de los puestos de periódicos del país.
Se trata de la tercera y última grabación dedicada a los carnavales, dentro de la serie denominada Para que no muera la tradición (que ha recogido,
por ejemplo, villancicos y khaluyos).
El disco trae dos obras. Cada una de ellas es un enganchado de coplas picarescas y mordaces que le cantan al amor, que hacen burla de los males ajenos o de la actitud de los políticos.
Las coplas, en su melodía, pertenecen a las comunidades vallunas. Las letras han sido cambiadas por Gonzalo y Willy Hermosa para ponerlas más a tono con los tiempos que corren.
"La fiesta que me gusta es el carnaval, no la Navidad ni mi cumpleaños",
dice Gonzalo Hermosa. "Es cuando dejo de ser cordero para volverme un lobo".
Y así debe ser si se atiende a las coplas, algunas de las cuales hay algunas bastante subidas de tono. "Pueden no gustar a algunos, pero en general la gente se divierte. Así es como se libera de las presiones del diario vivir".
Hay letras para sonreír: "De mujeres lindas/aunque no me crean/ prefiero quedarme/con Betty la fea/. O "Tú, qué te has creído/ pobre chascoso/ no eres ni la uña/ de Pedro el
escamoso".
Otras son más osadas: "Me decía llorando/el chato del Banzer/me he quedado pajla/por culpa del cáncer". Y "Por quién votaría/si seré de bruto/para que nos gobiernen/un chato y un tuto/.
Y las hay picantes: "Ay comadritas Inés y Linet/ cuando webearemos por la internet".
La producción es independiente. La distribución en las calles, al alcance del público y a un precio relativamente bajo de Bs 30, obedece a la necesidad de ganarle a los piratas al menos un tiempo
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