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Aula Libre
de Teoría Política y Ejercicio Ciudadano
La
Discriminación Racial como Elemento de Exclusión Socio
- Política
Huáscar J. Cajías
En el marco
de la iniciativa de establecer un "foro político permanente"
desarrollada por la Universidad Nuestra Señora de La Paz(UNSLP)
y la Fundación de Apoyo al Parlamento y a la Participación
Ciudadana (FUNDAPAC), y constituida en forma de "Aula Libre
de Teoría Política y Ejercicio Ciudadano" se
ha establecido un aula temática referida a la discriminación
racial como elemento de exclusión sociopolítica.
El interés de un tema así, en una sociedad como la
nuestra es obvio, sobre todo si se reconoce hasta constitucionalmente,
la condición multiétnica de su población, y
a pesar que su categoría matriz -raza- prácticamente
ha desaparecido del vocabulario de las ciencias sociales.
Por lo general, la cuestión racial ha sido vinculada a la
conquista española de nuestro territorio, y, en general,
a la hegemonía europea sobre el resto del mundo. Sin embargo
múltiples investigaciones antropológicas y etnológicas
desarrolladas en diversas partes del mundo, permiten constatar que
la estratificación social y el consiguiente ordenamiento
de la sociedad, en base a diferencias somáticas, étnicas
o culturales- como podría, en primera instancia definirse
al racismo- ha sido rasgo común a muy diversos procesos del
desarrollo humano.
En el caso boliviano, la relación precolombina entre los
reinos aymaras y los urus, o los grupos humanos derrotados y luego
trasladados por los incas en formas mitimaes, marca también
al menos atisbos de una suerte de racismo anterior a la conquista,
establecido entre etnias autóctonas del continente americano.
Gran parte de la colonia, estuvo, por su parte signada, por la disputa
sobre si los llamados indios tenían alma o no, y aunque tempranamente
la respuesta papal fuera afirmativa, en los hechos, el trato dispensado
a mitayos y pongos, pero sobre todo a las tribus guerreras del oriente-
en lo que luego fue territorio boliviano- distaba mucho de ser una
relación entre gentes cuyos derechos básicos fueran
iguales.
Ello no puede sin embargo, ser óbice para interrogarnos sobre
la relación entre el poder español y poderes locales
originarios representados por caciques y curacas. La Paz misma,
como ejemplo espacial de esta yuxtaposición de poderes, encuentra
en el tambo Quirquincha, como en la iglesia de San Francisco signos
de una compleja convivencia existente, al menos, hasta las grandes
sublevaciones de la década del ochenta del siglo XVIII.
Con este momento de aguda represión del mundo indígena,
coincide la expansión del pensamiento iluminista en la vieja
Europa. Para esta cosmovisión, la superación de la
condición de "criatura de Dios" propia del pensamiento
medieval y cristiano, y la consiguiente edificación del emergente
"hombre burgués" como imagen absoluta de Hombre,
supuso también la consolidación de tres grupos subalternos:
la mujer, el proletario y el buen salvaje. Este reconocimiento -o
consolidación- de diferencias, también permitió
la emergencia de una suerte de imagen indica de estos "otros",
que en el caso que nos atinge, hace que los aborígenes de
otros continentes -y por extensión, quienes poseían
otras cosmovisiones- representen el regreso a la naturaleza, o en
extremo al paraíso perdido.
En este punto podemos reconocer, al menos tres posibles matrices
"racistas": la que permite establecer diferencias -y dominación-
entre grupos étnicos globalmente subordinados; aquella que
construye la imagen de la etnia -o etnias- subordinadas como un
todo básicamente homogéneo, depositario de lo malo
y lo inferior; y una tercera, que, al contrario encuentra en el
otro subordinado el bien y la pureza perdidos. En ninguno de los
casos puede perderse de vista que el racismo es un cambio de ida
y vuelta, es decir, que también deber asumirse la reacción
del sujeto afectado por el racismo en su construcción ideológica,
como plantea Franz Fanon cuando afirma que la colonia creo el racismo,
el racismo al negro y éste la negritud como revisión
de sí mismo y base de su propia visión de mundo.
Cabe preguntarse
entonces si estas diversas matrices aún existen, si se han
expresado a lo largo de nuestra historia republicana, y si hubieron
momentos o espacios significativos en la hegemonía de una
u otra, como de confrontación.
Una cuestión angular de esta aproximación a la historia
boliviana es la llamada resistencia indígena a 500 años
de dominación colonial, enfrentada no sólo a aquellas
que no aceptan la existencia de tal actitud, como a la que considera
que la más seria y sistemática resistencia -sobre
todo en la etapa republicana- fue la establecida por el mundo criollo
para que las mayorías indígenas no se apropiaran de
los espacios y la institucionalidad establecida, para construir
una básica igualdad entre los habitantes de un mismo país.
Signos de ello sería la exclusión sistemática
-hasta la Guerra del Chaco- de los llamados indios de las fuerzas
armadas del estado boliviano, como que el sufragio universal recién
se instaure en 1952, y que hasta la fecha, aún hayan problemas
de exclusión del voto, a significativos sectores de la población,
lejanos del centro urbano o que no accedieron otras instancias estatales
para garantizar su condición de ciudadanos bolivianos.
Si este ejemplo, básicamente puede referirse a la relación
entre los aparatos de estado y el racismo, también es posible
detectar signos claros de construcción -o legitimación
post factum- de esta visión racista de mundo. Basten como
ejemplo, el texto "el Ayllu" del que fue presidente de
la república, Bautista Saavedra, que dio pie al llamado "darvinismo
criollo" (es decir, la apropiación local de las leyes
de la selección de las especies para demostrar que los grupos
autóctonos estaban llamados a desaparecer); o el Código
de Educación diseñado por la revolución Nacional
del 52, eminentemente castellanizador y que propendía a la
homogenización cultural alrededor del paradigma, como única
posibilidad para alcanzar el desarrollo.
Estas líneas de reflexión también deben asumir
como parte del racismo boliviano, aquellas reacciones de quienes
lo sufrían, tanto en lo referido a acciones de fuerza -como
el levantamiento de Tupac Katari o de Zarate Willka, en su segunda
etapa- como en la construcción, sea de un discurso apologético
de sus valores, sea de un discurso contestatario ante la situación
dada.
Si por una parte, será necesario releer la historia desde
una perspectiva que triangule la tradicional relación polar
clase -poder incorporando la cuestión de la raza (como en
otras lecturas se ha hecho desde perspectivas como el género,
la región o la generación), también por otra,
vale la pena asumir, que la propia deslegitimación del término
raza - en términos actuales, al convertirse en un lenguaje
políticamente incorrecto- que es posible que tal visión
de mundo se halle solapada en discursos supuestamente mas modernos
-tanto nacionales como internacionales- como pueden ser, la cuestión
regional (encubierta en el lenguaje que diferencia kollas de cambas,
por ejemplo) la imposición del municipio como única
autoridad con poder local, la forma electoral democrática,
la globalización de la cultura., etc.
Esto redunda, también en una relectura de lo cotidiano en
cuestiones como la existencia -o no- de una barrera "de apartheid
tácito" establecida en La paz, en la Plaza San Francisco,
o en Santa Cruz, entre los anillos centrales y los periféricos;
o en el contenido simbólico que expresan las diversas festividades
religioso paganas; pero también, en el trato hispanoparlante
de todo trámite público; o en la voluntad real de
unos y otros, en la consolidación de una educación
bilingüe.
Debe, por último reconocerse, tal como señala la propia
UNESCO -aunque hubieron importantes avances sobre todo desde la
perspectiva etnológica- que el racismo como fenómeno
de exclusión y ordenamiento de la sociedad ha sido particularmente
estudiado, en sociedades como la estadounidense, cuya forma de expresión
es muy particular, por lo que el material bibliográfico a
revisar, es en sí escaso, u obliga a una relectura desde
la perspectiva, de textos de corte etnológico, político,
económico, etc.
Esbozado este primer panorama de la cuestión, podrían
plantearse cuatro grandes ejes para el desarrollo de este módulo
en el que la segregación racial es asumida como el fundamental
corte transversal de nuestra realidad:
A) el racismo en la historia.-
Vale decir, la recuperación del significado del racismo en
el proceso constitutivo de la realidad presente. Esto puede desarrollarse
en el marco de un período determinado de nuestra historia,
como a través de la conformación de determinada institución
(desde la iglesia, las fuerzas armadas, el personal que ocupó
puestos jerárquicos en el poder ejecutivo o en legislativo,
etc.) o en planos como la conformación ideológica,
los partidos políticos, las formas productivas, la ocupación
del espacio, el intercambio entre formación histórico
-sociales diferentes:
B) Transmutaciones del racismo como percepción de mundo.-
Las breves líneas precedentes, también permiten presumir,
como pie de inicio de alguna investigación, la transformación
de un discurso racista, en otros referidos a la región, a
la cultura, e incluso, a la conformación de las clases sociales
en Bolivia. Este solapamiento también `puede expresarse,
en la valoración y validación de expresiones artísticas
-unas como artísticas y otras como artesanales-, como en
la elección de materiales para la construcción y el
diseño de viviendas en sus interiores, así como en
la validez de una y otras técnicas curativas
B) El racismo desde la óptica de la condición "pluri-multi".
-
Con la reforma constitucional de 1992, se ha incorporado como característica
fundamental de la sociedad boliviana su condición pluricultural
y multiétnica. Tras más de un lustro, de asumida esta
actitud, cabrían varias aproximaciones para evaluar su impacto
real en la sociedad boliviana. En principio, podría incluso
revisarse la propia. Constitución si el resto de su contenido
guarda una correspondencia básica con este precepto, pero
también es posible indagar sobre, por ejemplo, un acceso
equitativo y democrático de todas las expresiones culturales
contenidas en esta condición "pluri" a los medios
masivos de comunicación, o si -en analogía a las luchas
de género- la representación en los poderes estatales
y locales de la condición "multi" es proporcional
a la realidad. También es posible relevar de la realidad
aquellos discursos institucionales o individuales cuyo sesgo ante
dicha constatación es "negativo" o "positivo".
C) Racismo y vida cotidiana.-
Por último, parece válido rescatar el peso y significado
del racismo en el quehacer diario. Hace un tiempo, por ejemplo,
un articulista señalaba que, la condición elitaria
del Colegio Alemán no permitió la existencia de una
sola pareja entre uno de sus alumnos y otras del vecino -hasta que
se trasladó a Achumani- colegio Desmaissieres. ¿Es
posible el amor interracial en Bolivia? Si así fuera ¿bajo
qué condiciones se establece? Pero también cabe preguntarse
si se han ampliado o restringido las relaciones entre los sectores
vivos del mundo blanco y del mestizo e indio, o si la llamada globalización
de la cultura impactó de la misma forma en expresiones culturales
de la elite criolla, como del mundo mestizo e indio, sea en las
festividades, como en hábitos de vestir, de comer, de consumir
de construir, de cuidar la salud o de formarse para la vida.
Para terminar: es indudable que Bolivia -y más propiamente,
lo que podríamos llamar, la sociedad boliviana -se presta
a ser un importante referente en el interés teórico
que puede contener semejante análisis con respecto a la incorporación
y articulaciones que establezca determinado grupo étnico
en un estado moderno, pero también parece ser un recorte
de nuestra realidad necesario de hacer para entenderla mejor, e
incluso para transformarla a través de un proceso más
acorde con su realidad.
El documento presentado por el Dr. Huascar Cajias fue puesto a consideración
de las personas que integraban la respectiva Aula Temática
y enviado, vía Internet, a los miembros activos del aula
Libre de Teoría Política y ejercicio ciudadano tanto
dentro como fuera de Bolivia. Se obtuvo una respuesta muy favorable
de dichas personas, quienes contribuyeron activamente en el debate.
A continuación dejamos constancia de las intervenciones más
importantes realizadas por éste medio:
AULA LIBRE DE TEORIA POLITICA Y EJERCICIO CIUDADANO
Aportes desde Internet
AUÑA TEMATICA: LA DISCRIMINACION RACIAL COMO ELEMENTO DE
EXCLUSION SOCIO-POLITICA EN BOLIVIA
Mauricio Imaña De la Barra
E-mail: o mauricio.imaña @bellatlantic.com
El racismo
en Bolivia es una institución que está enraizada en
nuestro orden social desde la colonia. Es más, incluso es
aceptado por quienes son sojuzgados, excluidos y marginados por
esta actitud.
Los indígenas y los mestizos se sienten obligados a aceptar
que a los ojos de la minoría blanca no son iguales también
inferiores. Así, un efecto negativo de esta muy difundida
práctica en Bolivia es que indígenas y mestizos se
sienten dependientes, de una forma u otra, respecto de la gente
blanca que es admirada y, por otra parte, envidiada.
La gente blanca usualmente tiene más dinero que indígenas
y mestizos, o por su nivel educacional hacen un mejor uso de él.
Por otra parte, la gente blanca encarna los simpáticos modelos
europeos y norteamericanos que cotidianamente se muestran en los
medios masivos de comunicación, y éstos son irresistibles
para los excluidos. Así mientras la gente de ascendencia
indígena en Bolivia valore más los rasgos y la cultura
europea y norteamericana, acepte el trato injusto de la gente blanca,
estamos en riesgo de caer bajo el control de sociedades extranjeras,
con mayor personalidad y auto -estima.
En el lenguaje cotidiano utilizamos las palabras "cholo(a)
ó "indio(a)" como insulto. Esto nos mueve a pensar
que las personas que vivimos en las ciudades sentimos un cierto
rechazo hacia esos grupos sociales.
Ahora bien, ¿por qué siendo los indígenas la
mayoría de la población no se apropian de los espacios
de poder?. Una primera respuesta que intenta dar cuenta en forma
integrada esta interrogante, nos remite al nivel de educación.
Así, el código de Educación diseñado
en 1952, eminentemente cstellanizador, afectó negativamente
el desarrollo educativo de los sectores indígenas, no tanto
porque estaba orientado a lograr la homogenización cultural
en torno a valores de tipo occidental, sino porque no permitía
a los niños indígenas iniciar el aprendizaje en su
idioma materno, hecho que ocasionó un bajo nivel de rendimiento
escolar, altas tasas de deserción escolar y una desvalorización
de la propia cultura nativa.
A pesar que el programa de la reforma Educativa ha introducido la
educación intercultural y bilingüe para conseguir más
efectivo entre quechuas, aymaras y guaraníes, es evidente
una resistencia de los padres de familia, en comunidades campesinas,
a que sus hijos aprendan las áreas básicas de conocimiento
en su lengua materna. Al contrario, se estima en mejor grado que
el castellano cumpla esta función.
De este somero análisis, surgen al menos dos interrogantes:
a) ¿Las comunidades indígenas de nuestro país,
valoran su cultura? Y b) ¿Las comunidades indígenas
consideran que el castellano puede ayudarles a salir de su pobreza
y marginamiento?
Alberto Rivera Pizarro
En Bolivia
pretendemos ocultar o disimular nuestros prejuicios de clase y raza,
nuestros grupos pensantes, políticos criollos y comunicadores
prefieren hablar de "sociedades abigarradas" de indigenismo
y pluriculturalismo, pero siempre concluyen afirmando que constituimos
una sociedad dividida entre clases dominantes y clases subalternas
dominadas. Por su parte, los indigenistas proyectan el conflicto
social a niveles extremos, propugnando la desaparición de
los K'aras (blancos) y los mestizos dominantes, para hacer realidad
una nación genuinamente andina.
Al naturalizar nuestras diferencias y utilizar categorías
como "indigenismo", "pueblos originarios", "etnicidad"
e incluso "clases subalternas", encubrimos nuestra diversidad
para no alterar las actuales posiciones de poder y dominación.
Por ejemplo, las principales ciudades del país tienen fronteras
raciales que expresan, en algunos casos, la exclusión social
y, en otros, el auto-marginamiento. En la ciudad de La Paz, la Av.
Buenos Aires divide y separa a la ciudad andina en dirección
a el alto, de la ciudad cosmopolita con aires de modernización
hacia el Sud. En Cochabamba, la Av. Aroma divide al mundo informal
(carente de normas en la ocupación de espacios, calles, plazas
y aceras como lugares de comercialización, donde el tráfico
vehicular es caótico), de la zona residencial hacia el Norte
de la ciudad. Este tipo de relaciones, cordiales pero hipócritas,
son cotidianas por un auto -sometimiento implícito entre
los grupos populares, ante personas de tez más clara.
La vía para interrumpir nuestro estado de segregación
racial reside en la capacidad del Estado boliviano para reconocer,
jurídicamente, la existencia de grupos humanos racial y socio-económicamente
diferentes entre sí, a fin de establecer nuevas formas legales
que posibiliten una democracia racial, étnica y de clase.
Yamandu Ploskomnka
E - mail: yama@adinet.com.uy
Frente al fenómeno global que configura una situación
de recursos limitados y ambiciones ilimitadas, diversas fórmulas
se han ensayado para separar a los "nuestros" de los "otros".
El término es sumamente práctico para quienes desean
ampliar estas divisiones y, frecuentemente, el término tiene
un alcance que excede las meras diferencias semánticas o
étnicas (a fin de cuentas, fáciles de objetivar).
En Bolivia, son varias las iniciativas que supuestamente debían
disminuir la incidencia de este fenómeno, pero la dominación,
vejación e imperialismo cultural castellanizador han sido
respondidos por movimientos nativistas y xenófobos que, en
realidad, no han resuelto aún nada significativo.
Durante la realización de la primera reunión de las
aulas Temáticas se debatieron, además del contenido
del documento Base, las ideas planteadas por las personas que asistieron
a la discusión y las contribuciones que fueron recibidas
mediante el internet. Resultado del análisis realizado en
ésta primera reunión, se obtuvieron las conclusiones
que anotamos a continuación.
AULA LIBRE DE TEORIA POLITICA Y EJERCICIO CIUDADANO
AULA TEMATICA:
LA DISCRIMINACION RACIAL COMO ELEMENTO
DE EXCLUSION SOCIO-POLITICA EN BOLIVIA
El día
13 de Agosto de 1998, se reunió el Aula Temática con
la participación de las siguientes personas: Huascar Cajías,
Mariana Díaz Meave, Paola Roldán, Ruth Arano, Edgar
Rivero, Ivan Torres, Yerko Montero, Fabrizio Mariaca, Evelin Donaldson,
Juan Claudio Lechin, Nancy Ortiz y Bismarck Reyes.
Se discutió y analizó ampliamente la ponencia: "la
discriminación racial como elemento de exclusión socio-política,
presentada por Huáscar Cajías, y se llegó a
las siguientes conclusiones preliminares:
El racismo está ligado a la situación de las personas
respecto las relaciones de poder, y es sobre la base de la preeminencia
de un grupo sobre otro que se elabora el discurso.
En las sociedades latinoamericanas, existe un sentimiento de sojuzgamiento
respecto los países desarrollados que tiene su origen en
la conquista y la colonia. Al mismo tiempo, y paradójicamente,
se presenta un cuadro de opresión de parte de los latinoamericanos
hacia los propios latinoamericanos.
La construcción de los discursos es obra de las clases dominantes,
a fin de preservar sus intereses, tal como ocurre en regímenes,
ya sean oligárquicos, democráticos o militares.
No se debe confundir clasismo con racismo. El racismo es una forma
de diferenciación mientras que la clase en una categorización
ligada a la posesión de medios de producción.
Entonces, es necesario elaborar conceptos y asignar valores que
se ajusten a nuestra realidad. Por ejemplo, las Constituciones latinoamericanas,
incluida la boliviana, fueron concebidas con gran influencia de
sus similares francesa y norteamericana, de tal modo que no se reflejaron
en los textos normativos fundamentales nuestras particularidades.
La tarea de los bolivianos es encontrar soluciones adecuadas a problemas
como: el reconocimiento del "Otro".
El racismo en Bolivia goza de legitimidad y se encuentra solapado
por la propia sociedad. Este fenómeno debe ser erradicado
porque constituye un gran obstáculo para la superación
de nuestra problemática social.
En el afán de profundizar el tratamiento del tema en cuestión,
se requirió el concurso del Lic. Víctor Hugo Cárdenas
quién, a través de una entrevista realizada por la
Unidad de Coordinación e Investigación de la Universidad
Nuestra Señora de La paz, emitió ideas de gran importancia
las cuales se transcriben a continuación:
ENTREVISTA
A VICTOR HUGO CARDENAS CONDE
Entrevista: Marcelo Varnoux Garay
Fotos: Edgar J. Abastoflor Frey
Fecha: 16/09/98
La ultima reforma constitucional, entre otras cosas ha definido
a Bolivia como un país multiétnico y pluricultural.
¿Usted considera que el reconocimiento formal de nuestra
diversidad permitirá la eliminación, o por lo menos
disminuirá, la discriminación histórica hacia
los sectores indígenas y mestizos?.
La reforma constitucional reciente, que fue parcial y no total,
avanza en el reconocimiento jurídico de algo que de hecho
estaba sucediendo: l dinámica multiétnica y multicultural
del país. Ese reconocimiento es un signo de madurez de la
sociedad boliviana al aceptarse como una realidad multiétnica
y pluricultural; Constituye un paso hacia la disminución
de las actitudes de discriminación por diversas razones.
Sin embargo, sólo es el primer avance en una aventura muy
larga que está comenzando con muchas dificultades. No podemos
negar que éste hecho es una actitud valiente aunque bastante
tardía, que nos permite mirarnos en el espejo de nuestra
diversidad ética y cultura, con virtudes y defectos, para
asumir de una forma adecuada la reforma del país.
Se menciona que la discriminación hacia las poblaciones indígenas
y mestizas tienen un trasfondo eminentemente racial, antes que cultural
o de concepción del mundo. En su opinión, ¿Podemos
afirmar objetivamente que la discriminación se ejercita en
Bolivia hacia esos sectores, tiene la característica anotada?.
Yo creo que la discriminación tiene varios rostros y varios
niveles. Obviamente, un nivel bastante repetitivo es la discriminación
por razones raciales. Sin embargo no es el único; está
también lo que podríamos llamar con Más precisión,
el "etnocentrismo", la discriminación por lengua,
color de piel, costumbres, etc......, que plantea cierta superioridad
de una cultura sobre obra o incluso discriminaciones por razones
de genero lugar de origen, etc. Yo haría una gradación
donde en un polo está efectivamente una discriminación
por razones de raza, principios y actitudes efectivamente racistas,
hasta una gama de principios y aptitudes de contenido no racista
sino etnocentristas. Desde el ámbito de la biología
hasta el ámbito de la antropología, sociología
y la cultura creo que hay una gran diversidad de comportamientos
discriminatorios.
Desde el punto de vista de los discriminados, se sostiene que enfrentan
este hecho de dos formas. En primer termino se convierten en el
"otro discriminador", es decir, adoptan sus valores, vestimentas
y pautas de consumo (Occidentales en nuestro caso) eliminando, en
este proceso, cualquier relación con su cultura original
en segundo lugar, fortifican su identidad promoviendo, o bien actitudes
xenófobas o bien folklorizando su condición. En nuestro
caso, se manifiesta también que la primera opción
es la más utilizada para eludir los efectos de la discriminación.
¿Cómo evalúa Ud. estas percepciones?.
Las condiciones esenciales de la estructura social boliviana, son
aquellas propias de una estructura colonial interna es decir, hay
gruesos sectores del país excluidos de la vida social, económica,
cultural, política, militar y religiosa. En ese contexto
de exclusión, se desarrollan estas prácticas discriminatorias,
por una parte, y de discriminado por la otra. Quiero decir, que
el fenómeno del colonialismo y la exclusión no dejan
impunes ni a los discriminadores ni a los discriminados.
Estas conductas etnocentricas e incluso racistas, aparecen en la
práctica tanto en unos como en otros. Sin embargo, aparecen
mas en unos, en los sectores que tienen mayor poder económico,
social y político, que en los otros.
Por otra parte, las relaciones entre estas diferentes realidades
etcnicas, lingüísticas y culturales se realizan en un
contexto asimétrico y totalmente desequilibrado. Por lo tanto,
no se da una relación de enriquecimiento mutuo, sino mas
bien de imposición de valores y pautas culturales de un grupo
sobre nosotros. Y los otros son generalmente los más dominados
y oprimidos. Y obviamente entre los sectores mayoritarios existen
también, un proceso, de inconsciente o consciente, de aceptación
de este dominio y opresión, y en algunos casos una serie
de estrategias de sobrevivencia. Por lo fundamental aquí,
es que este relacionamiento entre pueblos, culturas y realidades
lingüísticas no se realizan en un ambiente horizontal,
sino de exclusión, de dominio y de opresión colonial.
Si los efectos de la discriminación racial son evidentes
en el ámbito social, en el contexto político se encubre
tras posturas demagógicas que reputan a las poblaciones indígenas
y mestizas como una simple "masa electoral" que por su
número, posibilita el acceso al poder de grupos criollos
urbanos y citarinos, que no se resuelven las condiciones de marginalidad
y pobreza presentes en estos sectores sociales. A su juicio, ¿Esta
lógica imperante entre los partidos y lideres políticos
no es también una sutil forma de discriminación?.
Yo creo que es una forma de discriminación consciente en
unos casos inconscientes en otros. Incluso podemos hablar de un
racismo y de una discriminación por comisión y, en
algunos otros casos, por omisión. A modo de ejemplo, la mayoría
de las corrientes de izquierda marxista en Bolivia, al sobreponer
y sobrevalorar las identidades de clase, excluyeron y anularon las
identidades diferentes como la identidad etcnica, de genero, de
generación, etc.. Por otra parte, las corrientes afines al
liberalismo, reduce la diversidad a aspectos meramente lingüísticos
y culturales en el sentido del folklore, del arte o de la música,
pero no existe desde el sistema político una percepción
que plantee la diversidad étnica como un elemento articulador,
no solamente de la lectura de la realidad nacional, sino de la elaboración
de propuestas de transformación política.
Creo que en
esto estamos todavía en pañales. Sin embargo en estos
últimos años algunos dirigentes de partidos políticos
algunos analistas, han comenzado a darse cuenta de la trascendencia
de la dimensión étnica y cultural.
El concepto de ciudadanía y las practicas asociadas a este,
constituyen uno de los pilares fundamentales de la democracia. Sin
embargo, el reconocimiento de sociedades culturales diversas y heterogéneas
plantea un problema a la concepción de ciudadanía.
La identidad nacional y la pertenencia a una cultura nacional, se
ven relativizadas ante la existencia de diversas identidades étnicas
y culturales. En ese sentido, se manifiesta la pertinencia de consolidar
una especie de "ciudadanía multicultural" que restituya
el valor de la democracia y otorguen mayores posibilidades de participación
y representación a esta diversidad. ¿Cuál es
su posición al respecto?.
Yo creo que la concepción del pluralismo que se ha reconocido
ya a nivel lingüístico, a nivel de vestimenta, del arte
y de la música, hay que ampliarlo a nivel político.
El pluralismo político como el pluralismo religioso deben
ser consecuencia de esta nueva mentalidad auténticamente
demócrata y pluralista. En ese sentido, el concepto de ciudadanía
que fue labrada a partir de una concepción democrática
liberal donde el individuo es el actor fundamental, no este reñido
con un enriquecimiento que valore también la presencia política
de realidades colectivas. Es decir, los derechos individuales no
están reñidos con los derechos colectivos de ciertos
sectores como los pueblos indígenas que tienen especificidades
como tales. Por lo tanto, diríamos que para ciertos sectores
de nuestras sociedades el reconocimiento de los derechos colectivos
garantiza la efectividad de sus derechos individuales. Si el reconocimiento
de estos derechos colectivos, seria inviable el pretender la vigencia
de sus derechos individuales, y aquí no estoy planteando
una ciudadanía de primera ni otra de segunda, simplemente
que el concepto de ciudadanía hay que enriquecerlo con las
particularidades de sociedades y realidades multietcnicas como es
la nuestra.
En el contexto de iniciativas tan importantes como la participación
popular, la reforma educativa y la Ley Inra, ¿Cómo
evalúa Ud. el futuro de nuestras poblaciones indígenas
en un sistema que, como el nuestro, no ha dejado de discriminarlas
y excluirlas de la vida política del país?
La agenda de reformas económicas, sociales, culturales y
políticas, implementadas en la gestión 1993 - 1997,
son el primer paso de una agenda mucho más larga que trata
de revertir un olvido y una injusticia que duro mas de 500 años.
En cuatro años no es imposible revertir un proceso que duro
mas de 5 siglos, sin embargo, el rumbo es correcto. Lo que se hizo
es lo mínimo que podía haberse hecho, sin embargo
creo que es legitimo reconocer las dificultades que uno enfrenta
en relación a esos cambios. Percibo, por ejemplo, que el
actual gobierno aun no entiende la trascendentalidad de estas medidas.
Menciono algunos casos: en participación popular, no se ha
valorado suficientemente la naturaleza esencial de esa medida que
es la democratización política y la democratización
económica, además del reconocimiento de la identidad
de las organizaciones de base en los diferentes lugares del país.
Por otra parte, y no se ha entendido la gran importancia de la entrega
de la toma de decisiones a nivel local, además no se ha entendido
el rol de los sectores tradicionalmente excluidos en la gestión
y el control de los asuntos públicos. Creo que el rumbo es
correcto, pero veo muchas dificultades en los cambios gubernamentales
que no continúan el rumbo trazado. Sin embargo, a pesar de
estos frenos y retrocesos, creo que en general tendremos que retomar,
en el futuro, la esencia de estas transformaciones que buscan democratizar
el país y paralelamente descolonizarlo tal como funciona
hasta ahora.
¿Desea agregar algo más?
Tal vez haya que añadir en un tramo de la historia del país,
sobre todo por la influencia de la filosofía y sociología
positivista europea, que tuvo mucho entre nuestros académicos,
se ha fundido el territorio antropología el territorio de
la sociología y el de la biología. Por lo tanto, el
concepto de "raza" ha sido el elemento que ha expresado
varias cosas. Eso lo podemos ver, por ejemplo, en los trabajos de
Alcides Arguedas y Franz Tamayo, y en todo el debate de principios
de este siglo. Sin embargo, considero que en la segunda mitad de
este siglo se ha ido separando este debate, para ubicar los aspectos
relacionados con la raza en el terreno preciso y estricto de la
biología, y en la sociología y la antropología
los aspectos sociales, culturales, lingüístico, etc.,
de este asunto. Por lo tanto, creo que esa separación ha
sido nuestro país, tanto a nivel teórico como práctico,
hayan estado orientadas por esa confusión de la visión
de la diversidad étnica, desde un punto de vista biológico.
Es muy reciente la aparición de trabajos que están
afinando un arsenal e instrumental teórico que intenta promover
un nuevo paradigma de "interculturalidad", como una serie
de instrumentos que entienden adecuadamente unos fenómenos
que, más que privilegiar el conflicto y lasa tensiones interétnicas
y culturales, buscan más bien salidas de convivencia pacífica
y democrática, sin olvidarse de las tremendas asimetrías
sociales y económicas que aún existen y que además
están condicionados por el fenómeno reciente de la
mundialización y la globalización. Pero creo que por
aquí va el camino correcto. Si algo falta en este sentido,
es la elaboración de un aparato conceptual que nos permita
entender con más precisión estos temas. A modo de
ejemplo, señalo que cuando se toca el tema de pueblos indígenas,
diversidad étnica y cultural, los académicos tradicionales
le ponen la etiqueta de "indigenismo", cuando nada tiene
que ver ese concepto con la riqueza de todo este debate.
El análisis del tema "La Discriminación Racial
como elemento de Exclusión Sociopolitica en Bolivia",
fue continuado durante la segunda reunión de las Aulas Temáticas.
Para ésta ocasión se tomaron en cuenta las conclusiones
a las que se arribó en la primera, se revisó también
la entrevista realizada al Lic. Víctor Hugo Cárdenas
y las nuevas propuestas generadas por los participantes. Fruto del
debate surgieron las conclusiones siguientes:
AULA LIBRE
DE LA TEORIA POLITICA Y EJERCICIO CIUDADANO
AULA TEMAMTICA:
LA DISCIRIMINACION RACIAL COMO ELEMENTO DE EXCLUSION SOCIO-POLITICA
EN BOLIVIA
2da. Reunión
El 27 de noviembre
de 1998, se llevó a cabo la segunda reunión del Aula
Temática con la participación de las siguientes personas:
Marisol Bilbao La Vieja, Leslie Guzmán Alvarez, Fabricio
Mariaca, Pablo a. Rivero, Oliver de la Goublaye de Ménorval,
Mariana Diaz Meave, Edgar Rivero, Vannya gómez Garcia Krust,
Blanca Gómez de Aranda, Huascar Cajias, Rodrigo Williamson,
Andrés Eichmann y Abel Elias.
El Lic., Rodrigo Azula, Relator del aula Temática en esta
ocasión inicio la sesión con la exposición
de un resumen del material elaborado por la Unidad de análisis
y Coordinación de la facultad de Ciencias Políticas
y Jurídicas de la Universidad Nuestra Señora de La
Paz. Se comentaron las conclusiones a las que arribo la primera
reunión del Aula Temática, la entrevista que sobre
el tema se realizó al Lic. Víctor Hugo Cárdenas
y los aportes que llegaron desde Internet. Concluida esta fase,
se ingresó al debate y los participantes expresaron su opinión,
la misma que puede resumirse en los siguiente puntos:
Es necesario realizar ciertas modificaciones a la Constitución
Política del Estado para adecuar su contenido a la realidad
boliviana y evitar una yuxtaposición normativa. Por ejemplo
el Art. 1 del texto jurídico fundamental, menciona el carácter
pluricultural y multiétnico de nuestro país; sin embargo,
esta declaración es visiblemente teórica y escasamente
operativa, por cuanto no incide en la esencia de otras disposiciones
que regulan nuestro sistema político, social y económico.
Se puede observar que todavía los discursos políticos
tienen un carácter paternalista donde está implícito
el tema de la discriminación y el racismo.
La sociedad boliviana, en gran parte de sus sectores, mantiene una
cultura colonial. Esto debido a sus características fundamentalmente
étnico-rurales y por un racismo histórico hacia los
pueblos originarios. Todo ellos configura el denominado "pensamiento
señorial".
Respecto a la entrevista realizada a Víctor Hugo Cárdenas,
se puede rescatar cuatro puntos importantes: a) lo multiétnica
y pluricultural significan un reconocimiento a nivel teórico
de nuestra diversidad que necesariamente debe complementarse con
un reconocimiento práctico;
b) en la sociedad boliviana existió un sentimiento de sojuxzgamiento
que generó una conducta tipificada como "colonialismo
interno"., fenómeno que prevalece hasta nuestros días;
c) si bien el pluriculturalismo está reconocido a nivel lingüístico
y folklórico, no existe un reconocimiento del mismo a nivel
de poder y d) el discurso indigenista `posee un contenido más
bien racista y excluyente que no propone una integración
de la sociedad boliviana.
Es importante aclarar que la explicación dada acerca de la
"ética de la víctima", no se limita solamente
a describir la configuración de la sociedad de arriba hacia
abajo, sin que también lo hace de abajo hacia arriba. Así,
los que dominan hoy, someten a ciertos grupos que, al reconocerse
como víctimas, son los verdugos de mañana.
Entonces, por lo anterior, es imposible hablar de discursos puros
pues nos encontramos con ambas caras de una moneda contrapuestas
y reacias a reconocerse mutuamente. En este sentido la permeabilidad,
tanto social como política, es altamente restringida y excluyente,
aunque la segunda en menor medida que la primera.
El racismo es una función misma del poder y se encuentra
profundamente arraigado desde un tiempo mayor al de la existencia
de la República.
Existen la imperiosa necesidad de promover políticas de naturaleza
inclusiva, orientadas hacia el reconocimiento imaginario colectivo.
Una vez finalizado el trabajo realizado por el aula Temática,
los participantes establecieron líneas de investigación
cuya finalidad es implementar iniciativas más amplias para
conseguir una adecuada descripción y explicación de
la temática en cuestión.
DEFINICION DE LINEAS DE INVESTIGACION
Los miembros
del aula Temática, debatieron sobre las posibles líneas
de investigación que podrían emprenderse a partir
del tema analizado y, en consideración a los criterios expuestos,
de recomiendan las siguientes:
La cultura colonial Interna en el Contexto de Globalizacion y folklorización
¿qué cambios están ocurriendo internamente
en las conductas sociales debido al fenómeno de la globalización?
¿Cuál es el apoyo real a las culturas originarias,
por parte del Estado boliviano, o solo existe una especie de promoción
de lo diverso como imagen turística de exportación?
La inclusión política y la Exclusión Social
Características de los racismos en Bolivia
Aproximación a una tipología del racismo en Bolivia
El racismo en los discursos regionalistas
El racismo con elemento de constitución de la política
El discurso y las prácticas políticas aparentemente
incluyentes, frente a l realidad de la exclusión social.
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