Docuteca

Aula Libre de Teoría Política y Ejercicio Ciudadano
La Discriminación Racial como Elemento de Exclusión Socio - Política
Huáscar J. Cajías

En el marco de la iniciativa de establecer un "foro político permanente" desarrollada por la Universidad Nuestra Señora de La Paz(UNSLP) y la Fundación de Apoyo al Parlamento y a la Participación Ciudadana (FUNDAPAC), y constituida en forma de "Aula Libre de Teoría Política y Ejercicio Ciudadano" se ha establecido un aula temática referida a la discriminación racial como elemento de exclusión sociopolítica.
El interés de un tema así, en una sociedad como la nuestra es obvio, sobre todo si se reconoce hasta constitucionalmente, la condición multiétnica de su población, y a pesar que su categoría matriz -raza- prácticamente ha desaparecido del vocabulario de las ciencias sociales.
Por lo general, la cuestión racial ha sido vinculada a la conquista española de nuestro territorio, y, en general, a la hegemonía europea sobre el resto del mundo. Sin embargo múltiples investigaciones antropológicas y etnológicas desarrolladas en diversas partes del mundo, permiten constatar que la estratificación social y el consiguiente ordenamiento de la sociedad, en base a diferencias somáticas, étnicas o culturales- como podría, en primera instancia definirse al racismo- ha sido rasgo común a muy diversos procesos del desarrollo humano.
En el caso boliviano, la relación precolombina entre los reinos aymaras y los urus, o los grupos humanos derrotados y luego trasladados por los incas en formas mitimaes, marca también al menos atisbos de una suerte de racismo anterior a la conquista, establecido entre etnias autóctonas del continente americano.
Gran parte de la colonia, estuvo, por su parte signada, por la disputa sobre si los llamados indios tenían alma o no, y aunque tempranamente la respuesta papal fuera afirmativa, en los hechos, el trato dispensado a mitayos y pongos, pero sobre todo a las tribus guerreras del oriente- en lo que luego fue territorio boliviano- distaba mucho de ser una relación entre gentes cuyos derechos básicos fueran iguales.
Ello no puede sin embargo, ser óbice para interrogarnos sobre la relación entre el poder español y poderes locales originarios representados por caciques y curacas. La Paz misma, como ejemplo espacial de esta yuxtaposición de poderes, encuentra en el tambo Quirquincha, como en la iglesia de San Francisco signos de una compleja convivencia existente, al menos, hasta las grandes sublevaciones de la década del ochenta del siglo XVIII.
Con este momento de aguda represión del mundo indígena, coincide la expansión del pensamiento iluminista en la vieja Europa. Para esta cosmovisión, la superación de la condición de "criatura de Dios" propia del pensamiento medieval y cristiano, y la consiguiente edificación del emergente "hombre burgués" como imagen absoluta de Hombre, supuso también la consolidación de tres grupos subalternos: la mujer, el proletario y el buen salvaje. Este reconocimiento -o consolidación- de diferencias, también permitió la emergencia de una suerte de imagen indica de estos "otros", que en el caso que nos atinge, hace que los aborígenes de otros continentes -y por extensión, quienes poseían otras cosmovisiones- representen el regreso a la naturaleza, o en extremo al paraíso perdido.
En este punto podemos reconocer, al menos tres posibles matrices "racistas": la que permite establecer diferencias -y dominación- entre grupos étnicos globalmente subordinados; aquella que construye la imagen de la etnia -o etnias- subordinadas como un todo básicamente homogéneo, depositario de lo malo y lo inferior; y una tercera, que, al contrario encuentra en el otro subordinado el bien y la pureza perdidos. En ninguno de los casos puede perderse de vista que el racismo es un cambio de ida y vuelta, es decir, que también deber asumirse la reacción del sujeto afectado por el racismo en su construcción ideológica, como plantea Franz Fanon cuando afirma que la colonia creo el racismo, el racismo al negro y éste la negritud como revisión de sí mismo y base de su propia visión de mundo.

Cabe preguntarse entonces si estas diversas matrices aún existen, si se han expresado a lo largo de nuestra historia republicana, y si hubieron momentos o espacios significativos en la hegemonía de una u otra, como de confrontación.
Una cuestión angular de esta aproximación a la historia boliviana es la llamada resistencia indígena a 500 años de dominación colonial, enfrentada no sólo a aquellas que no aceptan la existencia de tal actitud, como a la que considera que la más seria y sistemática resistencia -sobre todo en la etapa republicana- fue la establecida por el mundo criollo para que las mayorías indígenas no se apropiaran de los espacios y la institucionalidad establecida, para construir una básica igualdad entre los habitantes de un mismo país.
Signos de ello sería la exclusión sistemática -hasta la Guerra del Chaco- de los llamados indios de las fuerzas armadas del estado boliviano, como que el sufragio universal recién se instaure en 1952, y que hasta la fecha, aún hayan problemas de exclusión del voto, a significativos sectores de la población, lejanos del centro urbano o que no accedieron otras instancias estatales para garantizar su condición de ciudadanos bolivianos.
Si este ejemplo, básicamente puede referirse a la relación entre los aparatos de estado y el racismo, también es posible detectar signos claros de construcción -o legitimación post factum- de esta visión racista de mundo. Basten como ejemplo, el texto "el Ayllu" del que fue presidente de la república, Bautista Saavedra, que dio pie al llamado "darvinismo criollo" (es decir, la apropiación local de las leyes de la selección de las especies para demostrar que los grupos autóctonos estaban llamados a desaparecer); o el Código de Educación diseñado por la revolución Nacional del 52, eminentemente castellanizador y que propendía a la homogenización cultural alrededor del paradigma, como única posibilidad para alcanzar el desarrollo.
Estas líneas de reflexión también deben asumir como parte del racismo boliviano, aquellas reacciones de quienes lo sufrían, tanto en lo referido a acciones de fuerza -como el levantamiento de Tupac Katari o de Zarate Willka, en su segunda etapa- como en la construcción, sea de un discurso apologético de sus valores, sea de un discurso contestatario ante la situación dada.
Si por una parte, será necesario releer la historia desde una perspectiva que triangule la tradicional relación polar clase -poder incorporando la cuestión de la raza (como en otras lecturas se ha hecho desde perspectivas como el género, la región o la generación), también por otra, vale la pena asumir, que la propia deslegitimación del término raza - en términos actuales, al convertirse en un lenguaje políticamente incorrecto- que es posible que tal visión de mundo se halle solapada en discursos supuestamente mas modernos -tanto nacionales como internacionales- como pueden ser, la cuestión regional (encubierta en el lenguaje que diferencia kollas de cambas, por ejemplo) la imposición del municipio como única autoridad con poder local, la forma electoral democrática, la globalización de la cultura., etc.
Esto redunda, también en una relectura de lo cotidiano en cuestiones como la existencia -o no- de una barrera "de apartheid tácito" establecida en La paz, en la Plaza San Francisco, o en Santa Cruz, entre los anillos centrales y los periféricos; o en el contenido simbólico que expresan las diversas festividades religioso paganas; pero también, en el trato hispanoparlante de todo trámite público; o en la voluntad real de unos y otros, en la consolidación de una educación bilingüe.
Debe, por último reconocerse, tal como señala la propia UNESCO -aunque hubieron importantes avances sobre todo desde la perspectiva etnológica- que el racismo como fenómeno de exclusión y ordenamiento de la sociedad ha sido particularmente estudiado, en sociedades como la estadounidense, cuya forma de expresión es muy particular, por lo que el material bibliográfico a revisar, es en sí escaso, u obliga a una relectura desde la perspectiva, de textos de corte etnológico, político, económico, etc.
Esbozado este primer panorama de la cuestión, podrían plantearse cuatro grandes ejes para el desarrollo de este módulo en el que la segregación racial es asumida como el fundamental corte transversal de nuestra realidad:
A) el racismo en la historia.-
Vale decir, la recuperación del significado del racismo en el proceso constitutivo de la realidad presente. Esto puede desarrollarse en el marco de un período determinado de nuestra historia, como a través de la conformación de determinada institución (desde la iglesia, las fuerzas armadas, el personal que ocupó puestos jerárquicos en el poder ejecutivo o en legislativo, etc.) o en planos como la conformación ideológica, los partidos políticos, las formas productivas, la ocupación del espacio, el intercambio entre formación histórico -sociales diferentes:
B) Transmutaciones del racismo como percepción de mundo.-
Las breves líneas precedentes, también permiten presumir, como pie de inicio de alguna investigación, la transformación de un discurso racista, en otros referidos a la región, a la cultura, e incluso, a la conformación de las clases sociales en Bolivia. Este solapamiento también `puede expresarse, en la valoración y validación de expresiones artísticas -unas como artísticas y otras como artesanales-, como en la elección de materiales para la construcción y el diseño de viviendas en sus interiores, así como en la validez de una y otras técnicas curativas
B) El racismo desde la óptica de la condición "pluri-multi". -
Con la reforma constitucional de 1992, se ha incorporado como característica fundamental de la sociedad boliviana su condición pluricultural y multiétnica. Tras más de un lustro, de asumida esta actitud, cabrían varias aproximaciones para evaluar su impacto real en la sociedad boliviana. En principio, podría incluso revisarse la propia. Constitución si el resto de su contenido guarda una correspondencia básica con este precepto, pero también es posible indagar sobre, por ejemplo, un acceso equitativo y democrático de todas las expresiones culturales contenidas en esta condición "pluri" a los medios masivos de comunicación, o si -en analogía a las luchas de género- la representación en los poderes estatales y locales de la condición "multi" es proporcional a la realidad. También es posible relevar de la realidad aquellos discursos institucionales o individuales cuyo sesgo ante dicha constatación es "negativo" o "positivo".
C) Racismo y vida cotidiana.-
Por último, parece válido rescatar el peso y significado del racismo en el quehacer diario. Hace un tiempo, por ejemplo, un articulista señalaba que, la condición elitaria del Colegio Alemán no permitió la existencia de una sola pareja entre uno de sus alumnos y otras del vecino -hasta que se trasladó a Achumani- colegio Desmaissieres. ¿Es posible el amor interracial en Bolivia? Si así fuera ¿bajo qué condiciones se establece? Pero también cabe preguntarse si se han ampliado o restringido las relaciones entre los sectores vivos del mundo blanco y del mestizo e indio, o si la llamada globalización de la cultura impactó de la misma forma en expresiones culturales de la elite criolla, como del mundo mestizo e indio, sea en las festividades, como en hábitos de vestir, de comer, de consumir de construir, de cuidar la salud o de formarse para la vida.
Para terminar: es indudable que Bolivia -y más propiamente, lo que podríamos llamar, la sociedad boliviana -se presta a ser un importante referente en el interés teórico que puede contener semejante análisis con respecto a la incorporación y articulaciones que establezca determinado grupo étnico en un estado moderno, pero también parece ser un recorte de nuestra realidad necesario de hacer para entenderla mejor, e incluso para transformarla a través de un proceso más acorde con su realidad.
El documento presentado por el Dr. Huascar Cajias fue puesto a consideración de las personas que integraban la respectiva Aula Temática y enviado, vía Internet, a los miembros activos del aula Libre de Teoría Política y ejercicio ciudadano tanto dentro como fuera de Bolivia. Se obtuvo una respuesta muy favorable de dichas personas, quienes contribuyeron activamente en el debate. A continuación dejamos constancia de las intervenciones más importantes realizadas por éste medio:
AULA LIBRE DE TEORIA POLITICA Y EJERCICIO CIUDADANO
Aportes desde Internet
AUÑA TEMATICA: LA DISCRIMINACION RACIAL COMO ELEMENTO DE EXCLUSION SOCIO-POLITICA EN BOLIVIA
Mauricio Imaña De la Barra
E-mail: o mauricio.imaña @bellatlantic.com

El racismo en Bolivia es una institución que está enraizada en nuestro orden social desde la colonia. Es más, incluso es aceptado por quienes son sojuzgados, excluidos y marginados por esta actitud.
Los indígenas y los mestizos se sienten obligados a aceptar que a los ojos de la minoría blanca no son iguales también inferiores. Así, un efecto negativo de esta muy difundida práctica en Bolivia es que indígenas y mestizos se sienten dependientes, de una forma u otra, respecto de la gente blanca que es admirada y, por otra parte, envidiada.
La gente blanca usualmente tiene más dinero que indígenas y mestizos, o por su nivel educacional hacen un mejor uso de él. Por otra parte, la gente blanca encarna los simpáticos modelos europeos y norteamericanos que cotidianamente se muestran en los medios masivos de comunicación, y éstos son irresistibles para los excluidos. Así mientras la gente de ascendencia indígena en Bolivia valore más los rasgos y la cultura europea y norteamericana, acepte el trato injusto de la gente blanca, estamos en riesgo de caer bajo el control de sociedades extranjeras, con mayor personalidad y auto -estima.
En el lenguaje cotidiano utilizamos las palabras "cholo(a) ó "indio(a)" como insulto. Esto nos mueve a pensar que las personas que vivimos en las ciudades sentimos un cierto rechazo hacia esos grupos sociales.
Ahora bien, ¿por qué siendo los indígenas la mayoría de la población no se apropian de los espacios de poder?. Una primera respuesta que intenta dar cuenta en forma integrada esta interrogante, nos remite al nivel de educación.
Así, el código de Educación diseñado en 1952, eminentemente cstellanizador, afectó negativamente el desarrollo educativo de los sectores indígenas, no tanto porque estaba orientado a lograr la homogenización cultural en torno a valores de tipo occidental, sino porque no permitía a los niños indígenas iniciar el aprendizaje en su idioma materno, hecho que ocasionó un bajo nivel de rendimiento escolar, altas tasas de deserción escolar y una desvalorización de la propia cultura nativa.
A pesar que el programa de la reforma Educativa ha introducido la educación intercultural y bilingüe para conseguir más efectivo entre quechuas, aymaras y guaraníes, es evidente una resistencia de los padres de familia, en comunidades campesinas, a que sus hijos aprendan las áreas básicas de conocimiento en su lengua materna. Al contrario, se estima en mejor grado que el castellano cumpla esta función.
De este somero análisis, surgen al menos dos interrogantes: a) ¿Las comunidades indígenas de nuestro país, valoran su cultura? Y b) ¿Las comunidades indígenas consideran que el castellano puede ayudarles a salir de su pobreza y marginamiento?
Alberto Rivera Pizarro

En Bolivia pretendemos ocultar o disimular nuestros prejuicios de clase y raza, nuestros grupos pensantes, políticos criollos y comunicadores prefieren hablar de "sociedades abigarradas" de indigenismo y pluriculturalismo, pero siempre concluyen afirmando que constituimos una sociedad dividida entre clases dominantes y clases subalternas dominadas. Por su parte, los indigenistas proyectan el conflicto social a niveles extremos, propugnando la desaparición de los K'aras (blancos) y los mestizos dominantes, para hacer realidad una nación genuinamente andina.
Al naturalizar nuestras diferencias y utilizar categorías como "indigenismo", "pueblos originarios", "etnicidad" e incluso "clases subalternas", encubrimos nuestra diversidad para no alterar las actuales posiciones de poder y dominación.
Por ejemplo, las principales ciudades del país tienen fronteras raciales que expresan, en algunos casos, la exclusión social y, en otros, el auto-marginamiento. En la ciudad de La Paz, la Av. Buenos Aires divide y separa a la ciudad andina en dirección a el alto, de la ciudad cosmopolita con aires de modernización hacia el Sud. En Cochabamba, la Av. Aroma divide al mundo informal (carente de normas en la ocupación de espacios, calles, plazas y aceras como lugares de comercialización, donde el tráfico vehicular es caótico), de la zona residencial hacia el Norte de la ciudad. Este tipo de relaciones, cordiales pero hipócritas, son cotidianas por un auto -sometimiento implícito entre los grupos populares, ante personas de tez más clara.
La vía para interrumpir nuestro estado de segregación racial reside en la capacidad del Estado boliviano para reconocer, jurídicamente, la existencia de grupos humanos racial y socio-económicamente diferentes entre sí, a fin de establecer nuevas formas legales que posibiliten una democracia racial, étnica y de clase.
Yamandu Ploskomnka
E - mail: yama@adinet.com.uy
Frente al fenómeno global que configura una situación de recursos limitados y ambiciones ilimitadas, diversas fórmulas se han ensayado para separar a los "nuestros" de los "otros". El término es sumamente práctico para quienes desean ampliar estas divisiones y, frecuentemente, el término tiene un alcance que excede las meras diferencias semánticas o étnicas (a fin de cuentas, fáciles de objetivar).
En Bolivia, son varias las iniciativas que supuestamente debían disminuir la incidencia de este fenómeno, pero la dominación, vejación e imperialismo cultural castellanizador han sido respondidos por movimientos nativistas y xenófobos que, en realidad, no han resuelto aún nada significativo.
Durante la realización de la primera reunión de las aulas Temáticas se debatieron, además del contenido del documento Base, las ideas planteadas por las personas que asistieron a la discusión y las contribuciones que fueron recibidas mediante el internet. Resultado del análisis realizado en ésta primera reunión, se obtuvieron las conclusiones que anotamos a continuación.
AULA LIBRE DE TEORIA POLITICA Y EJERCICIO CIUDADANO

AULA TEMATICA: LA DISCRIMINACION RACIAL COMO ELEMENTO
DE EXCLUSION SOCIO-POLITICA EN BOLIVIA

El día 13 de Agosto de 1998, se reunió el Aula Temática con la participación de las siguientes personas: Huascar Cajías, Mariana Díaz Meave, Paola Roldán, Ruth Arano, Edgar Rivero, Ivan Torres, Yerko Montero, Fabrizio Mariaca, Evelin Donaldson, Juan Claudio Lechin, Nancy Ortiz y Bismarck Reyes.
Se discutió y analizó ampliamente la ponencia: "la discriminación racial como elemento de exclusión socio-política, presentada por Huáscar Cajías, y se llegó a las siguientes conclusiones preliminares:
El racismo está ligado a la situación de las personas respecto las relaciones de poder, y es sobre la base de la preeminencia de un grupo sobre otro que se elabora el discurso.
En las sociedades latinoamericanas, existe un sentimiento de sojuzgamiento respecto los países desarrollados que tiene su origen en la conquista y la colonia. Al mismo tiempo, y paradójicamente, se presenta un cuadro de opresión de parte de los latinoamericanos hacia los propios latinoamericanos.
La construcción de los discursos es obra de las clases dominantes, a fin de preservar sus intereses, tal como ocurre en regímenes, ya sean oligárquicos, democráticos o militares.
No se debe confundir clasismo con racismo. El racismo es una forma de diferenciación mientras que la clase en una categorización ligada a la posesión de medios de producción.
Entonces, es necesario elaborar conceptos y asignar valores que se ajusten a nuestra realidad. Por ejemplo, las Constituciones latinoamericanas, incluida la boliviana, fueron concebidas con gran influencia de sus similares francesa y norteamericana, de tal modo que no se reflejaron en los textos normativos fundamentales nuestras particularidades.
La tarea de los bolivianos es encontrar soluciones adecuadas a problemas como: el reconocimiento del "Otro".
El racismo en Bolivia goza de legitimidad y se encuentra solapado por la propia sociedad. Este fenómeno debe ser erradicado porque constituye un gran obstáculo para la superación de nuestra problemática social.
En el afán de profundizar el tratamiento del tema en cuestión, se requirió el concurso del Lic. Víctor Hugo Cárdenas quién, a través de una entrevista realizada por la Unidad de Coordinación e Investigación de la Universidad Nuestra Señora de La paz, emitió ideas de gran importancia las cuales se transcriben a continuación:

ENTREVISTA A VICTOR HUGO CARDENAS CONDE
Entrevista: Marcelo Varnoux Garay
Fotos: Edgar J. Abastoflor Frey
Fecha: 16/09/98
La ultima reforma constitucional, entre otras cosas ha definido a Bolivia como un país multiétnico y pluricultural. ¿Usted considera que el reconocimiento formal de nuestra diversidad permitirá la eliminación, o por lo menos disminuirá, la discriminación histórica hacia los sectores indígenas y mestizos?.
La reforma constitucional reciente, que fue parcial y no total, avanza en el reconocimiento jurídico de algo que de hecho estaba sucediendo: l dinámica multiétnica y multicultural del país. Ese reconocimiento es un signo de madurez de la sociedad boliviana al aceptarse como una realidad multiétnica y pluricultural; Constituye un paso hacia la disminución de las actitudes de discriminación por diversas razones. Sin embargo, sólo es el primer avance en una aventura muy larga que está comenzando con muchas dificultades. No podemos negar que éste hecho es una actitud valiente aunque bastante tardía, que nos permite mirarnos en el espejo de nuestra diversidad ética y cultura, con virtudes y defectos, para asumir de una forma adecuada la reforma del país.
Se menciona que la discriminación hacia las poblaciones indígenas y mestizas tienen un trasfondo eminentemente racial, antes que cultural o de concepción del mundo. En su opinión, ¿Podemos afirmar objetivamente que la discriminación se ejercita en Bolivia hacia esos sectores, tiene la característica anotada?.
Yo creo que la discriminación tiene varios rostros y varios niveles. Obviamente, un nivel bastante repetitivo es la discriminación por razones raciales. Sin embargo no es el único; está también lo que podríamos llamar con Más precisión, el "etnocentrismo", la discriminación por lengua, color de piel, costumbres, etc......, que plantea cierta superioridad de una cultura sobre obra o incluso discriminaciones por razones de genero lugar de origen, etc. Yo haría una gradación donde en un polo está efectivamente una discriminación por razones de raza, principios y actitudes efectivamente racistas, hasta una gama de principios y aptitudes de contenido no racista sino etnocentristas. Desde el ámbito de la biología hasta el ámbito de la antropología, sociología y la cultura creo que hay una gran diversidad de comportamientos discriminatorios.
Desde el punto de vista de los discriminados, se sostiene que enfrentan este hecho de dos formas. En primer termino se convierten en el "otro discriminador", es decir, adoptan sus valores, vestimentas y pautas de consumo (Occidentales en nuestro caso) eliminando, en este proceso, cualquier relación con su cultura original en segundo lugar, fortifican su identidad promoviendo, o bien actitudes xenófobas o bien folklorizando su condición. En nuestro caso, se manifiesta también que la primera opción es la más utilizada para eludir los efectos de la discriminación. ¿Cómo evalúa Ud. estas percepciones?.
Las condiciones esenciales de la estructura social boliviana, son aquellas propias de una estructura colonial interna es decir, hay gruesos sectores del país excluidos de la vida social, económica, cultural, política, militar y religiosa. En ese contexto de exclusión, se desarrollan estas prácticas discriminatorias, por una parte, y de discriminado por la otra. Quiero decir, que el fenómeno del colonialismo y la exclusión no dejan impunes ni a los discriminadores ni a los discriminados.
Estas conductas etnocentricas e incluso racistas, aparecen en la práctica tanto en unos como en otros. Sin embargo, aparecen mas en unos, en los sectores que tienen mayor poder económico, social y político, que en los otros.
Por otra parte, las relaciones entre estas diferentes realidades etcnicas, lingüísticas y culturales se realizan en un contexto asimétrico y totalmente desequilibrado. Por lo tanto, no se da una relación de enriquecimiento mutuo, sino mas bien de imposición de valores y pautas culturales de un grupo sobre nosotros. Y los otros son generalmente los más dominados y oprimidos. Y obviamente entre los sectores mayoritarios existen también, un proceso, de inconsciente o consciente, de aceptación de este dominio y opresión, y en algunos casos una serie de estrategias de sobrevivencia. Por lo fundamental aquí, es que este relacionamiento entre pueblos, culturas y realidades lingüísticas no se realizan en un ambiente horizontal, sino de exclusión, de dominio y de opresión colonial.

Si los efectos de la discriminación racial son evidentes en el ámbito social, en el contexto político se encubre tras posturas demagógicas que reputan a las poblaciones indígenas y mestizas como una simple "masa electoral" que por su número, posibilita el acceso al poder de grupos criollos urbanos y citarinos, que no se resuelven las condiciones de marginalidad y pobreza presentes en estos sectores sociales. A su juicio, ¿Esta lógica imperante entre los partidos y lideres políticos no es también una sutil forma de discriminación?.
Yo creo que es una forma de discriminación consciente en unos casos inconscientes en otros. Incluso podemos hablar de un racismo y de una discriminación por comisión y, en algunos otros casos, por omisión. A modo de ejemplo, la mayoría de las corrientes de izquierda marxista en Bolivia, al sobreponer y sobrevalorar las identidades de clase, excluyeron y anularon las identidades diferentes como la identidad etcnica, de genero, de generación, etc.. Por otra parte, las corrientes afines al liberalismo, reduce la diversidad a aspectos meramente lingüísticos y culturales en el sentido del folklore, del arte o de la música, pero no existe desde el sistema político una percepción que plantee la diversidad étnica como un elemento articulador, no solamente de la lectura de la realidad nacional, sino de la elaboración de propuestas de transformación política.

Creo que en esto estamos todavía en pañales. Sin embargo en estos últimos años algunos dirigentes de partidos políticos algunos analistas, han comenzado a darse cuenta de la trascendencia de la dimensión étnica y cultural.

El concepto de ciudadanía y las practicas asociadas a este, constituyen uno de los pilares fundamentales de la democracia. Sin embargo, el reconocimiento de sociedades culturales diversas y heterogéneas plantea un problema a la concepción de ciudadanía. La identidad nacional y la pertenencia a una cultura nacional, se ven relativizadas ante la existencia de diversas identidades étnicas y culturales. En ese sentido, se manifiesta la pertinencia de consolidar una especie de "ciudadanía multicultural" que restituya el valor de la democracia y otorguen mayores posibilidades de participación y representación a esta diversidad. ¿Cuál es su posición al respecto?.
Yo creo que la concepción del pluralismo que se ha reconocido ya a nivel lingüístico, a nivel de vestimenta, del arte y de la música, hay que ampliarlo a nivel político. El pluralismo político como el pluralismo religioso deben ser consecuencia de esta nueva mentalidad auténticamente demócrata y pluralista. En ese sentido, el concepto de ciudadanía que fue labrada a partir de una concepción democrática liberal donde el individuo es el actor fundamental, no este reñido con un enriquecimiento que valore también la presencia política de realidades colectivas. Es decir, los derechos individuales no están reñidos con los derechos colectivos de ciertos sectores como los pueblos indígenas que tienen especificidades como tales. Por lo tanto, diríamos que para ciertos sectores de nuestras sociedades el reconocimiento de los derechos colectivos garantiza la efectividad de sus derechos individuales. Si el reconocimiento de estos derechos colectivos, seria inviable el pretender la vigencia de sus derechos individuales, y aquí no estoy planteando una ciudadanía de primera ni otra de segunda, simplemente que el concepto de ciudadanía hay que enriquecerlo con las particularidades de sociedades y realidades multietcnicas como es la nuestra.
En el contexto de iniciativas tan importantes como la participación popular, la reforma educativa y la Ley Inra, ¿Cómo evalúa Ud. el futuro de nuestras poblaciones indígenas en un sistema que, como el nuestro, no ha dejado de discriminarlas y excluirlas de la vida política del país?

La agenda de reformas económicas, sociales, culturales y políticas, implementadas en la gestión 1993 - 1997, son el primer paso de una agenda mucho más larga que trata de revertir un olvido y una injusticia que duro mas de 500 años. En cuatro años no es imposible revertir un proceso que duro mas de 5 siglos, sin embargo, el rumbo es correcto. Lo que se hizo es lo mínimo que podía haberse hecho, sin embargo creo que es legitimo reconocer las dificultades que uno enfrenta en relación a esos cambios. Percibo, por ejemplo, que el actual gobierno aun no entiende la trascendentalidad de estas medidas. Menciono algunos casos: en participación popular, no se ha valorado suficientemente la naturaleza esencial de esa medida que es la democratización política y la democratización económica, además del reconocimiento de la identidad de las organizaciones de base en los diferentes lugares del país. Por otra parte, y no se ha entendido la gran importancia de la entrega de la toma de decisiones a nivel local, además no se ha entendido el rol de los sectores tradicionalmente excluidos en la gestión y el control de los asuntos públicos. Creo que el rumbo es correcto, pero veo muchas dificultades en los cambios gubernamentales que no continúan el rumbo trazado. Sin embargo, a pesar de estos frenos y retrocesos, creo que en general tendremos que retomar, en el futuro, la esencia de estas transformaciones que buscan democratizar el país y paralelamente descolonizarlo tal como funciona hasta ahora.
¿Desea agregar algo más?

Tal vez haya que añadir en un tramo de la historia del país, sobre todo por la influencia de la filosofía y sociología positivista europea, que tuvo mucho entre nuestros académicos, se ha fundido el territorio antropología el territorio de la sociología y el de la biología. Por lo tanto, el concepto de "raza" ha sido el elemento que ha expresado varias cosas. Eso lo podemos ver, por ejemplo, en los trabajos de Alcides Arguedas y Franz Tamayo, y en todo el debate de principios de este siglo. Sin embargo, considero que en la segunda mitad de este siglo se ha ido separando este debate, para ubicar los aspectos relacionados con la raza en el terreno preciso y estricto de la biología, y en la sociología y la antropología los aspectos sociales, culturales, lingüístico, etc., de este asunto. Por lo tanto, creo que esa separación ha sido nuestro país, tanto a nivel teórico como práctico, hayan estado orientadas por esa confusión de la visión de la diversidad étnica, desde un punto de vista biológico. Es muy reciente la aparición de trabajos que están afinando un arsenal e instrumental teórico que intenta promover un nuevo paradigma de "interculturalidad", como una serie de instrumentos que entienden adecuadamente unos fenómenos que, más que privilegiar el conflicto y lasa tensiones interétnicas y culturales, buscan más bien salidas de convivencia pacífica y democrática, sin olvidarse de las tremendas asimetrías sociales y económicas que aún existen y que además están condicionados por el fenómeno reciente de la mundialización y la globalización. Pero creo que por aquí va el camino correcto. Si algo falta en este sentido, es la elaboración de un aparato conceptual que nos permita entender con más precisión estos temas. A modo de ejemplo, señalo que cuando se toca el tema de pueblos indígenas, diversidad étnica y cultural, los académicos tradicionales le ponen la etiqueta de "indigenismo", cuando nada tiene que ver ese concepto con la riqueza de todo este debate.
El análisis del tema "La Discriminación Racial como elemento de Exclusión Sociopolitica en Bolivia", fue continuado durante la segunda reunión de las Aulas Temáticas. Para ésta ocasión se tomaron en cuenta las conclusiones a las que se arribó en la primera, se revisó también la entrevista realizada al Lic. Víctor Hugo Cárdenas y las nuevas propuestas generadas por los participantes. Fruto del debate surgieron las conclusiones siguientes:

AULA LIBRE DE LA TEORIA POLITICA Y EJERCICIO CIUDADANO

AULA TEMAMTICA: LA DISCIRIMINACION RACIAL COMO ELEMENTO DE EXCLUSION SOCIO-POLITICA EN BOLIVIA
2da. Reunión

El 27 de noviembre de 1998, se llevó a cabo la segunda reunión del Aula Temática con la participación de las siguientes personas: Marisol Bilbao La Vieja, Leslie Guzmán Alvarez, Fabricio Mariaca, Pablo a. Rivero, Oliver de la Goublaye de Ménorval, Mariana Diaz Meave, Edgar Rivero, Vannya gómez Garcia Krust, Blanca Gómez de Aranda, Huascar Cajias, Rodrigo Williamson, Andrés Eichmann y Abel Elias.
El Lic., Rodrigo Azula, Relator del aula Temática en esta ocasión inicio la sesión con la exposición de un resumen del material elaborado por la Unidad de análisis y Coordinación de la facultad de Ciencias Políticas y Jurídicas de la Universidad Nuestra Señora de La Paz. Se comentaron las conclusiones a las que arribo la primera reunión del Aula Temática, la entrevista que sobre el tema se realizó al Lic. Víctor Hugo Cárdenas y los aportes que llegaron desde Internet. Concluida esta fase, se ingresó al debate y los participantes expresaron su opinión, la misma que puede resumirse en los siguiente puntos:
Es necesario realizar ciertas modificaciones a la Constitución Política del Estado para adecuar su contenido a la realidad boliviana y evitar una yuxtaposición normativa. Por ejemplo el Art. 1 del texto jurídico fundamental, menciona el carácter pluricultural y multiétnico de nuestro país; sin embargo, esta declaración es visiblemente teórica y escasamente operativa, por cuanto no incide en la esencia de otras disposiciones que regulan nuestro sistema político, social y económico.

Se puede observar que todavía los discursos políticos tienen un carácter paternalista donde está implícito el tema de la discriminación y el racismo.
La sociedad boliviana, en gran parte de sus sectores, mantiene una cultura colonial. Esto debido a sus características fundamentalmente étnico-rurales y por un racismo histórico hacia los pueblos originarios. Todo ellos configura el denominado "pensamiento señorial".
Respecto a la entrevista realizada a Víctor Hugo Cárdenas, se puede rescatar cuatro puntos importantes: a) lo multiétnica y pluricultural significan un reconocimiento a nivel teórico de nuestra diversidad que necesariamente debe complementarse con un reconocimiento práctico;

b) en la sociedad boliviana existió un sentimiento de sojuxzgamiento que generó una conducta tipificada como "colonialismo interno"., fenómeno que prevalece hasta nuestros días; c) si bien el pluriculturalismo está reconocido a nivel lingüístico y folklórico, no existe un reconocimiento del mismo a nivel de poder y d) el discurso indigenista `posee un contenido más bien racista y excluyente que no propone una integración de la sociedad boliviana.
Es importante aclarar que la explicación dada acerca de la "ética de la víctima", no se limita solamente a describir la configuración de la sociedad de arriba hacia abajo, sin que también lo hace de abajo hacia arriba. Así, los que dominan hoy, someten a ciertos grupos que, al reconocerse como víctimas, son los verdugos de mañana.
Entonces, por lo anterior, es imposible hablar de discursos puros pues nos encontramos con ambas caras de una moneda contrapuestas y reacias a reconocerse mutuamente. En este sentido la permeabilidad, tanto social como política, es altamente restringida y excluyente, aunque la segunda en menor medida que la primera.
El racismo es una función misma del poder y se encuentra profundamente arraigado desde un tiempo mayor al de la existencia de la República.
Existen la imperiosa necesidad de promover políticas de naturaleza inclusiva, orientadas hacia el reconocimiento imaginario colectivo.
Una vez finalizado el trabajo realizado por el aula Temática, los participantes establecieron líneas de investigación cuya finalidad es implementar iniciativas más amplias para conseguir una adecuada descripción y explicación de la temática en cuestión.

DEFINICION DE LINEAS DE INVESTIGACION

Los miembros del aula Temática, debatieron sobre las posibles líneas de investigación que podrían emprenderse a partir del tema analizado y, en consideración a los criterios expuestos, de recomiendan las siguientes:
La cultura colonial Interna en el Contexto de Globalizacion y folklorización
¿qué cambios están ocurriendo internamente en las conductas sociales debido al fenómeno de la globalización?
¿Cuál es el apoyo real a las culturas originarias, por parte del Estado boliviano, o solo existe una especie de promoción de lo diverso como imagen turística de exportación?
La inclusión política y la Exclusión Social
Características de los racismos en Bolivia
Aproximación a una tipología del racismo en Bolivia
El racismo en los discursos regionalistas
El racismo con elemento de constitución de la política
El discurso y las prácticas políticas aparentemente incluyentes, frente a l realidad de la exclusión social.

 

 

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