|
(19/10/2000)
(La Razón)
Los Vocales, Quiénes son y qué
piensan
El
congreso tiene la palabra
Iván Guzmán de Rojas es ingeniero en sistemas. Fue elegido en
1992 como vocal de la Corte Nacional Electoral. Desde entonces se
encargó de montar el sistema informático y el padrón.
Fue vicepresidente del
tribunal y el 8 de octubre del año pasado fue elegido presidente.
Sus discrepancias con su colega Alcira
Espinoza salieron a luz tras las elecciones municipales a raíz del
caso Colquechaca.
"Estamos a la espera
de lo que decida el Congreso. Hemos presentado un documento de más de
100 páginas donde demostramos las mentiras de la doctora
Espinoza".
Denuncié la corrupción
Alcira
Espinoza es abogada y llegó a ser ministra de Trabajo en los 70. Fue
elegida como vocal en 1992 y desde entonces tiene a su cargo dos
comisiones: la jurídico-legal y la de Registro Civil. Sus
discrepancias con Iván Guzmán emergieron con el caso
Colquechaca.Pero según ella vienen de mucho tiempo atrás.
"Quieren mi
alejamiento (los vocales), pero no voy a renunciar. Yo actué con
absoluta transparencia y denuncié irregularidades, nepotismo y actos
de corrupción, y eso no agrada a mis colegas. El Padrón Electoral ha
tenido deficiencias enormes y mis críticas a los manejos me han
creado una situación adversa".
La credibilidad está en
riesgo
Jorge
Lazarte es sociólogo y tiene una maestría en ciencias políticas.
Llegó a la Corte en 1992 y es encargado de la Comisión de Educación
Ciudadana. Sus comentarios sobre temas políticos como analista
disgustaron muchas veces a los partidos.
"Acá está en juego
la capacidad de los partidos de defender el sistema electoral de la
que depende la legitimidad de las instituciones del Estado. Se trata
de defender la credibilidad de la Corte de una persona que está
haciendo daño junto con algunos políticos que tienen razones para
tener relaciones conflictivas con la Corte, porque por primera vez se
impuso sanciones al fraude".
Cumplí con mi trabajo
Alfredo
Bocángel es abogado y docente. Luego de la muerte de Huáscar Cajías
en 1994 pasó a ocupar la presidencia de la Corte Nacional Electoral
hasta octubre del año pasado.
Es encargado de la
Comisión Administrativa y también trabaja junto a Alcira Espinoza en
los asuntos jurídico-legales.
"No tengo
inconveniente de renunciar si me lo piden. Cumplí mi trabajo y hemos
hecho seis elecciones limpias y transparentes. El trabajo se ha visto
alterado con declaraciones sesgadas de la doctora Espinoza, lo cual ha
dañado innecesariamente el prestigio y a la autoridad de la Corte
Nacional Electoral".
El problema no es
político
Rolando
Costa Arduz es médico con especialidad en medicina legal, pero su
otra pasión es la investigación. Es experto en geografía electoral
y precisamente preside esa comisión en la Corte. Antes de ser vocal
de la Corte Nacional era vocal de la Sala Provincias. Llegó al
tribunal nacional en 1995 para ocupar la vocalía que dejó vacante
Huáscar Cajías. "No hallo razón para que soliciten mi
renuncia. Tendrían que evaluar mi trabajo. El problema no es
político, sino de competencia y responsabilidad. Los partidos pueden
pedir nuestra renuncia, pero deben señalar las razones y analizar
nuestro aporte".
|