|
(23/10/2000)
(La Razón)
Continúa
la violencia en el Chapare
Los cocaleros y el gobierno dan claras señales de que la paz se está
terminando en el chapare. ¿el motivo?: dos efectivos muertos y cuatro
heridos
El Ejecutivo culpa a Evo
Morales de ser el autor intelectual de la emboscada a militares y
solicitará su desafuero parlamentario. Las Fuerzas Armadas podrían
actuar como si se tratara de un enfrentamiento contra guerrilleros. La
erradicación continuará a cualquier precio.
El trópico cochabambino se
vuelve a tensionar y todo indica que estaría a un paso de la
confrontación armada debido a las posiciones radicales expresadas
ayer por las fuerzas combinadas de lucha contra el narcotráfico y los
campesinos cocaleros, luego que el sábado una emboscada cobró la
vida de dos soldados e hirió a otros cuatro en Zudáñez.
Los soldados erradicadores
Mario Mercado y Justo Antacagua resultaron muertos y Ricardo Rojas,
Nehemías Téllez, Omar Quispe y Rosalío Poma resultaron heridos.
grupos
terroristas
El Gobierno sospecha que los
responsables de esos hechos son grupos organizados conectados con el
tráfico de drogas. El titular de Información Gubernamental, Manfredo
Kempff, señaló que puede tratarse de una acción de terroristas
vinculados con esos grupos ilegales.
Su colega de Gobierno,
Guillermo Fortún, acusó a Evo Morales de ser el autor intelectual de
los sucesos y se manifestó partidario de que los culpables vayan a la
cárcel.
Mientras fuentes del Alto
Mando Militar calificaron al Chapare como una zona guerrillera y
advirtieron que los efectivos castrenses pueden actuar en consecuencia
en el futuro, el comandante de las Fuerzas de Tarea Conjunta (FTC),
coronel Jorge Antelo, coincidió en que las acciones del sábado
corresponden a terroristas.
La crítica situación en el
Chapare obligó ayer a una reunión reservada entre Fortún y el
comandante de la Policía, general Roberto Pérez. No trascendió los
detalles del encuentro, pero se informó que la misma continuará hoy.
En ella participarían el ministro de Defensa, general Oscar Vargas, y
el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, almirante Jorge Zabala.
Mientras eso sucedía en la
sede de gobierno, una reunión de dirigentes cocaleros en la localidad
chapareña de Lauca Ñ determinó reactivar los comités de
autodefensa, ingresar en una huelga de hambre al borde del camino y
restablecer el bloqueo de la carretera nueva a Santa Cruz después de
Todos Santos.
Los cocaleros sostienen que
el Gobierno incumplió el acuerdo firmado el 13 de este mes y que, por
el contrario, incrementó el número de militares en la zona. Al final
de la reunión, Morales advirtió que la situación puede derivar en
un conflicto armado debido a que “la ira entre campesinos y Ejército
sigue creciendo”.
Kempff aconsejó al
dirigente cocalero que “más vale que no lo haga porque las Fuerzas
Armadas van a actuar con energía... El Presidente (Hugo Banzer) ha
sido muy paciente en este tema, más que tolerante”. También
desahució un eventual proceso de diálogo.
A
cualquier precio
Si Morales exigió el cese
de la erradicación, el Gobierno se manifestó por acelerar el proceso
sin importar el costo que la medida represente.
Kempff explicó que si es
necesario se enviará más efectivos a la zona y se reforzará su
armamento.
Por su parte, el
viceministro de Desarrollo Alternativo, Waldo Tellería, explicó que
el fin justifica las acciones gubernamentales. Consultado sobre el
costo de esta operación dijo que tiene financiamiento externo y del
TGN.
No obstante, admitió que
hay otro costo para Bolivia: los recursos humanos. “Estamos
conmovidos por lo que ocurrió ayer (por el sábado), pero si ese es
el precio para luchar contra la delincuencia, tenemos que pagar”.
Con la presunción de que
Morales se encuentra tras los luctuosos hechos del sábado, el titular
de Información pidió el desafuero del parlamentario. “Si él
(Morales) sigue con estas provocaciones, lo que se debe hacer es
desaforarlo en el Parlamento y llevarlo a la justicia ordinaria”.
Consultada sobre esta
situación, la defensora del Pueblo, Ana María Romero, explicó que
no es serio que se haga una acusación si no se presentan pruebas.
Planteó que el Ministerio Público investigue los hechos sucedidos el
sábado e identifique a los responsables.
El titular de Gobierno
informó, por separado, que solicitó a la Fiscalía de Cochabamba que
dirija las investigaciones sobre las desapariciones de cuatro
uniformados y de una mujer.
Aunque la Constitución Política
dice que las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional obedecen órdenes,
el Gobierno ofreció su respaldo a esas instituciones para enfrentar
los ataques en la zona de erradicación.
Kempff dijo que se trata de
un respaldo moral y material. Sobre el presunto cadáver hallado en el
trópico, el ministro señaló que se trata de una información que no
fue confirmada.

|
|