El Congreso les ofreció otra oportunidad. El sentimiento de los
cuatro vocales nacionales electorales que pidieron la destitución de
su colega Alcira Espinoza es que no pueden seguir trabajando junto a
ella aunque el Parlamento se los pida.
La sesión de Congreso del
miércoles decidió darles una oportunidad más a los notables para
que los cinco permanezcan en sus puestos de trabajo y resuelvan sus
problemas internamente.
Pero la determinación no
cayó bien a los vocales Iván Guzmán de Rojas, Jorge Lazarte,
Alfredo Bocángel y Rolando Costa. Ellos veían como algo imposible
continuar trabajando con la vocal.
Espinoza en cambio dijo
ayer que permanecería en su puesto esperando la determinación del
Legislativo, debido a que puso su cargo a disposición del Congreso. A
ella no le interesa lo que decidan sus colegas.
La carta remitida por los
cuatro vocales al Vicepresidente el 17 de octubre decía que la
presencia de Espinoza era moralmente indeseable.
La vocal no asistió la
mañana de ayer a su puesto de trabajo y no participó en la reunión
de sala plena. Según declaró a una emisora local, ya se llevó a
otra parte algunos documentos de su despacho, lo que fue corroborado
en la Corte.
La salida
personal
Lazarte explicó que la
decisión preliminar del Congreso ponía la situación en un círculo
vicioso que de todos modos debía ser roto.
El vocal afirmó que el
Legislativo puede romper ese círculo con un pronunciamiento.
Otra opción a futuro, si
es que la situación continúa entrampada, es que cada vocal opte por
una posición personal y se abandone la acción conjunta.
"Cada uno tiene que
poner a prueba su propia grandeza. Está claro que todos debieran
preocuparse por buscar una salida, la menos costosa posible, para esta
situación".